

Un equipo de expertos en robótica aeroacuática del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) logró un avance significativo al desarrollar un vehículo aéreo-acuático de aleteo (FAAV).
Diseñado bajo la dirección del investigador Raphael Zufferey, el prototipo de tan solo 250 gramos es capaz de alternar entre volar en la atmósfera y sumergirse bajo la superficie marina.
Con un costo de fabricación de componentes estimado en 300 dólares, la comunidad científica evalúa el potencial de esta tecnología de bajo costo para abaratar los estudios de oceanografía y acceder a entornos de alto riesgo sin exponer vidas humanas.
Claves técnicas y capacidades del robot híbrido
El prototipo combina un diseño liviano con soluciones mecánicas adaptadas para operar en dos medios con densidades drásticamente opuestas.
Entre sus características técnicas más relevantes destacan:
- Mecanismo de aleteo adaptable: Utiliza alas de nailon flexibles no plegables y una cola con nanopartículas repelentes al agua, programado para sostener una frecuencia de aleteo constante tanto en el aire como bajo el agua.
- Rendimiento y velocidad: Alcanza velocidades de poco más de 6 metros por segundo en vuelo y casi 1 metro por segundo en inmersión.
- Autonomía estimada: Con una sola carga de batería, se calcula que el dispositivo podría volar hasta 6 kilómetros o nadar un trayecto de 2 kilómetros.
- Capacidad de transición: El sistema está calibrado para ingresar al agua con un ángulo óptimo de inmersión de 70 grados.

Aplicaciones futuras y desafíos de implementación
La meta del laboratorio es evolucionar el prototipo hacia un sistema completamente autónomo capaz de ejecutar misiones programadas. Por su bajo costo y ligereza, Zufferey proyecta su uso en la recolección de muestras en zonas peligrosas, como lagos volcánicos, áreas con algas tóxicas o cercanías de icebergs, y en el monitoreo de fauna marina mediante cámaras.
No obstante, expertos externos señalan que el vehículo aún debe demostrar su viabilidad operativa frente a los motores tradicionales, resolver su capacidad de carga útil y certificar su resistencia en condiciones reales de mar abierto.



