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Durante décadas, la única conexión física entre Chaco y Corrientes fue el Puente General Belgrano, diseñado para un tránsito diario de apenas 3.500 vehículos.

Hoy, más de 20.000 vehículos cruzan ese puente cada día, lo que genera congestionamientos permanentes, demoras de horas y un cuello de botella que frena la economía de toda la región.

En este marco, el Banco Interamericano de Desarrollo aprobó el financiamiento para la construcción del Segundo Puente Chaco-Corrientes sobre el Río Paraná, una obra que comprende 73,7 kilómetros de trabajos en total y que beneficiará directamente a más de 800.000 personas.

Se trata de la obra de infraestructura más esperada del norte argentino en los últimos 50 años.

Qué se va a construir y dónde

La obra incluye un puente atirantado de hormigón de 772 metros de extensión, con dos carriles por sentido de circulación, que unirá las dos márgenes del Río Paraná.

Se construirán además 5,6 kilómetros de viaductos de acceso a ambos lados y una nueva conexión entre las Rutas Nacionales 11 y 12, mediante la ejecución de 34,5 kilómetros de autopista.

Vialidad Nacional licita la circunvalación de la ruta nacional 11 y de la ruta nacional N° 12.
Vialidad Nacional licita la circunvalación de la ruta nacional 11 y de la ruta nacional N° 12.

El nuevo puente se ubicará a 9 kilómetros al sur del actual Puente General Belgrano, a la altura de Riachuelo del lado correntino y Puerto Vilelas del lado chaqueño. No se cruza con el tránsito urbano de ninguna de las dos capitales, lo que garantiza fluidez desde el primer día de habilitación.

El puente tendrá 37 metros de altura entre las defensas a nivel de agua y la calzada de circulación, 300 metros de galibo horizontal entre los pilares para la navegación y 120 metros de altura máxima desde el nivel del agua hasta los pilares centrales.

Las obras complementarias que rodean al puente

Para que el nuevo puente funcione sin generar nuevos embotellamientos en las ciudades, se construyen simultáneamente dos circunvalaciones:

  • Del lado de Resistencia: una autopista de 20,2 kilómetros con tres distribuidores a distinto nivel en las intersecciones con el Camino a Puerto Tirol-Fontana, la RN 16 y la RN 11, incluyendo tres puentes. El plazo de ejecución es de 48 meses.
  • Del lado de Corrientes: una calzada de 12,6 kilómetros entre la RN 12 y la RP5, que permitirá dar continuidad a la RN 12 sin atravesar la capital provincial. El plazo de ejecución es de 18 meses.

Al conectar las tres rutas nacionales más importantes de la región, la obra implicará un avance estratégico en el Corredor Bioceánico Norte, que une los océanos Atlántico y Pacífico, para movilizar las cadenas productivas, impulsar las economías locales y generar empleo en la región.