

Un nuevo estudio internacional encendió una señal de alerta sobre el impacto de factores prevenibles en el desarrollo del cáncer. Según la investigación, publicada en la revista Nature Medicine y liderada por científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), casi cuatro de cada diez casos diagnosticados en el mundo podrían evitarse con políticas de prevención y cambios en el entorno y los hábitos cotidianos.
El trabajo analizó 36 tipos principales de cáncer y concluyó que, solo en 2022, 7,1 millones de nuevos diagnósticos estuvieron vinculados a factores de riesgo modificables, sobre un total de 20 millones de casos registrados a nivel global.
Factores conocidos y nuevos riesgos en el foco de la OMS
Además de los factores históricamente asociados al cáncer, como el consumo de tabaco, el alcohol y ciertas infecciones, el estudio amplió el análisis e incorporó nuevas exposiciones que hasta ahora no se evaluaban de manera conjunta.
Entre los riesgos que ganan relevancia se destacan:
- La contaminación del aire.
- La exposición a la radiación ultravioleta.
- La lactancia materna insuficiente.
- El consumo de tabaco sin humo.
- Nuevas exposiciones laborales.
- Un mayor número de agentes infecciosos asociados al desarrollo de tumores.
Este enfoque más amplio permitió estimar con mayor precisión qué parte de la carga global del cáncer está vinculada a causas prevenibles.

El estudio identificó un grupo de infecciones con fuerte asociación al cáncer. Además de la bacteria Helicobacter pylori, se analizaron seis virus que pueden contribuir al desarrollo de distintos tipos de tumores:
- Virus del papiloma humano (VPH).
- Virus de la hepatitis B.
- Virus de la hepatitis C.
- Virus de Epstein-Barr.
- Herpesvirus humano tipo 8.
- Virus linfotrópico humano de células T.
En América Latina y el Caribe, el VPH se mantiene como un factor central en los casos de cáncer de cuello uterino, mientras que Helicobacter pylori y los virus de hepatitis B y C tienen un peso significativo en los cánceres de estómago e hígado.
Qué muestran los números globales
Durante 2022, 9,7 millones de personas murieron por cáncer en el mundo. El análisis buscó responder cuánto de ese impacto no depende del azar o de la genética, sino de exposiciones evitables.
Para ello, los investigadores evaluaron 30 factores de riesgo distintos utilizando datos sanitarios, encuestas nacionales y registros médicos de 185 países. También tuvieron en cuenta el tiempo que suele transcurrir entre la exposición a un riesgo y la aparición de la enfermedad.

El estudio excluyó el cáncer de piel no melanoma y determinó que el tabaco sigue siendo el principal factor prevenible, seguido por las infecciones y el consumo de alcohol. En América Latina y el Caribe, el 28% de los casos en hombres y casi el 30% en mujeres se vinculan a estos factores.
Prevención: qué recomiendan los especialistas
A partir de los resultados, los científicos propusieron una serie de medidas de prevención que pueden aplicarse a nivel individual y nacional:
- Políticas integrales de control del tabaco.
- Regulación del consumo de alcohol.
- Promoción de hábitos saludables, como alimentación equilibrada y actividad física.
- Reducción de la exposición a la contaminación del aire y la radiación UV.
- Mejores condiciones laborales y menor contacto con carcinógenos ocupacionales.
- Ampliación de la vacunación contra VPH y hepatitis B.
- Prevención y tratamiento de infecciones como Helicobacter pylori y hepatitis C.
- Fomento de la lactancia materna.
- Programas de detección temprana adaptados a cada región.
- Inversión sostenida en vigilancia epidemiológica.
Los expertos subrayaron que estas estrategias deben ajustarse a las características de cada país, considerando factores sociales, económicos y diferencias entre hombres y mujeres.
Desde Argentina, el médico oncólogo Mario Bruno, presidente de la Unión Antitabáquica Argentina, remarcó que el tabaco sigue siendo responsable de una porción central de los casos prevenibles y destacó el peso de las infecciones y el alcohol.
En la misma línea, el científico argentino Ernesto Sebrié, director de Investigación Global de Tobacco-Free Kids, advirtió que el consumo de tabaco continúa provocando millones de muertes por cáncer cada año y que, sin políticas más estrictas, el impacto seguirá creciendo, especialmente en países de ingresos medios y bajos.








