En esta noticia
El mercado de pesos volvió a mostrar la tensión que viene arrastrando desde la última licitación del Tesoro, y esta vez el epicentro estuvo en la cotización de los duales, las vedettes del mercado por su doble cláusula de ajuste (tasas o inflación o bien tasas o dólar).
La caución a un día cerró la rueda en 24%, con un máximo de 25% y un piso de 20,90%, un rango que confirma que fondearse en pesos a cortísimo plazo ahora es más costos que los días de la pre licitación de la semana pasada.
La volatilidad intradiaria no da tregua: el promedio ponderado por volumen para la caución terminó en 22,91%, apenas por debajo del cierre, lo que anticipa que la plaza podría abrir mañana en niveles similares o incluso más exigentes.
Menos colchón
Ayer en la plaza se estimó que el BCRA tomó apenas $0,5 billones en repo o pases, el monto más bajo desde el 24 de febrero. Cuando el BCRA retira liquidez y la demanda no cede, la caución sube y arrastra a toda la curva de tasas en pesos. Es la fotografía de un sistema que tiene menos colchón que hace unas semanas.
Todo tiene un origen concreto: la última licitación del Tesoro, donde el nivel de renovación fue alto para la liquidez disponible en el sistema a esa fecha. El Tesoro se llevó $3,7 billones. ¿No fue exagerada la captación de fondos del Tesoro? ¿Es culpable de la volatilidad de tasas?
La barrera psicológica de los $ 1500, un nivel que el mercado empieza a mirar de reojo ante lo que se anticipa como una mayor demanda de cobertura cambiaria de cara al segundo semestre.
Ayer el bono dual más golpeado fue el TXMJ0, que llegó a marcar una caída del 0,8% en la rueda. El tramo sigue pesado, sin compradores dispuestos a sostener los precios. La performance bajista de este papel puede hacer que en la próxima licitación la demanda se corra. Sumarle oferta a una curva que ya está complicada no haría más que profundizar esta tendencia.
Barreras
En la plaza cambiaria, el dólar oficial empezó agosto con sesgo alcista propio. El mayorista avanzó por tercera rueda consecutiva ayer, aunque se mantuvo por debajo de la barrera psicológica de los $1.500, un nivel que el mercado empieza a mirar de reojo ante lo que se anticipa como una mayor demanda de cobertura cambiaria de cara al segundo semestre.
La cotización mayorista subió levemente, $0,5 respecto de la rueda previa y cerró en $1.496,5 para la venta, un 23,7% por debajo del techo de la banda cambiaria, que se ubica en $1.850,48. El billete para la venta en el Banco Nación acompañó la suba que corre en paralelo al mayorista. El volumen operado en el segmento de contado superó los u$s 518,3 millones.
Un dólar oficial que sube de a poco pero no logra, todavía, perforar el techo psicológico de los $1.500. El equilibrio entre las dos plazas está cerca aunque el dolar en $1.500 tiene el costo de las tasas más elevadas.
La lectura de conjunto deja una plaza dividida en dos tensiones. Por un lado, una curva de pesos que paga cara la iliquidez, con una caución en 24% y una curva de duales que sigue buscando piso después de las ventas de ayer.
Por el otro, un dólar oficial que sube de a poco pero no logra, todavía, perforar el techo psicológico de los $1.500. El equilibrio entre las dos plazas está cerca aunque el dolar en $1.500 tiene el costo de las tasas más elevadas. Y una duda que empieza a surgir: ¿qué hará Economía en la próxima licitación de deuda?




