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Vinculada al boom de la inteligencia artificial, Micron Technology (MU) fue una de las grandes estrellas de Wall Street durante el primer semestre de 2026, multiplicó su valor en pocos meses y después llegó una corrección abrupta, tanto en Estados Unidos como en la cotización de los CEDEARs. Ahora todos los especialistas se preguntan cómo seguirá su camino.
La dimensión de los movimientos es lo que vuelve particular al caso, ya que comenzó este año en torno a los u$s 315, llegó a superar los u$s 1.200 hacia fines de junio y, después del fuerte ajuste, volvió a ubicarse durante agosto en un rango aproximado de 850 a u$s 970.
Claro que, incluso después de esa corrección, el saldo acumulado del año continuaba siendo extraordinariamente positivo para los que apostaron en enero.
La pregunta que ahora divide al mercado pasa por sabercuánto de aquel crecimiento puede sostenerse.
Detrás aparecen dos fuerzas contrapuestas. Una demanda de memorias impulsada por la expansión de los centros de datos y la IA que continúa siendo muy fuerte y, por otro lado, el temor de que un negocio históricamente cíclico pueda estar acercándose nuevamente a un techo.
Por qué Micron se convirtió en una estrella de la inteligencia artificial
Micron es uno de los grandes fabricantes mundiales de memorias y soluciones de almacenamiento. Produce, entre otros componentes, memorias DRAM y NAND y las denominadas HBM (High-Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda), una tecnología que ganó protagonismo con el despliegue de la inteligencia artificial.
Estas memorias trabajan junto con los procesadores utilizados en los grandes centros de datos y permiten mover enormes cantidades de información a gran velocidad.
Por eso, la expansión de la infraestructura necesaria para entrenar y operar modelos de inteligencia artificial no benefició solamente a fabricantes de procesadores como Nvidia: también disparó la demanda de los componentes de memoria que esos sistemas necesitan.
La demanda de HBM3e y HBM4 llegó a superar ampliamente la oferta disponible y que la compañía tenía comprometida su capacidad de producción.

Al mismo tiempo, el aumento de los precios promedio de venta de memorias DRAM y NAND destinadas a centros de datos impulsó los márgenes de rentabilidad.
El mercado empezó entonces a tratar a Micron como otra de las formas de capturar bursátilmente el crecimiento de la inteligencia artificial y el precio respondió.
La caída de Micron en julio: Cuando buenos resultados dejan de alcanzar
Micron llegó a fines de junio con una cotización superior a u$s 1.200 y expectativas extraordinariamente elevadas incorporadas en el precio. El 24 de junio presentó resultados correspondientes a su tercer trimestre fiscal que superaron las estimaciones de ingresos y ganancias.
Sin embargo, eso no fue suficiente para sostener el rally. El concepto utilizado para describir esa situación en Wall Street es priced for perfection: una acción valuada como si prácticamente todo tuviera que salir bien.
La falta de una nueva sorpresa suficientemente grande funcionó como disparador de una toma de ganancias después de las enormes subas acumuladas durante el semestre.
Esto permite distinguir dos fenómenos que pueden parecer contradictorios: una empresa puede seguir mostrando buenos resultados y su acción puede caer al mismo tiempo.
El fantasma de los chips de memoria: cuándo termina el ciclo
El mercado de memorias ha funcionado históricamente mediante ciclos muy marcados. Cuando la demanda supera la oferta, los precios aumentan, mejoran los márgenes y los fabricantes amplían capacidad. Pero la llegada de nueva producción puede terminar generando el movimiento contrario: más oferta, menores precios y compresión de los márgenes.
La gran incógnita es cuánto modificó la inteligencia artificial esa dinámica tradicional.
Qué pasó con el CEDEAR de Micron en Argentina
El Monitor de CEDEAR de Banco Galicia mostró que durante julio Micron fue el CEDEAR más negociado en la plaza local, por encima de Microsoft, Vista Energy, Meta y Nvidia. Al mismo tiempo, terminó siendo uno de los de peor rendimiento: perdió 25,3% en pesos entre el cierre de junio y el de julio.
La evolución del CEDEAR, sin embargo, no debe confundirse exactamente con la de la acción estadounidense.
Su precio en pesos combina la cotización del activo subyacente en Wall Street, el ratio de conversión del certificado y el movimiento del dólar financiero.
Durante julio, la corrección de Micron en Estados Unidos se combinó con la dinámica del contado con liquidación para producir esa caída de 25,3% en el mercado local.
Qué mira ahora Wall Street
Después del ajuste aparece una segunda pregunta: si la caída terminó con la historia alcista o simplemente corrigió parte de los excesos acumulados durante el primer semestre.
El argumento favorable continúa apoyándose en la escasez de HBM, el crecimiento de la infraestructura de inteligencia artificial y la posibilidad de que las ganancias de la compañía sigan aumentando durante los próximos ejercicios.
La caída del precio también redujo los múltiplos de valuación respecto de los máximos, lo que vuelve a abrir la discusión sobre si la corrección generó un punto de entrada más atractivo.
Del otro lado están los riesgos que precisamente provocaron el ajuste: que el precio de las memorias alcance un máximo, que aparezca nueva capacidad de producción, que se intensifique la competencia y que las inversiones extraordinarias en infraestructura de IA comiencen eventualmente a crecer a menor velocidad.
La compañía que impulsó el rally del primer semestre sigue teniendo a favor buena parte de los fundamentos que la llevaron a máximos, pero el mercado ya no parece dispuesto a pagar cualquier precio.




