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Los activos brasileños se recuperaban este martes tras la fuerte ola de ventas registrada en la sesión anterior, cuando el mercado cayó más de un 10% en respuesta a la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el domingo.
El real, ahora, se aprecia más de un 1% frente al dólar tras desplomarse más de un 11% el lunes, una de sus mayores caídas intradía de la historia, mientras que el índice bursátil de referencia Bovespa. BVSP subía un 0,8% tras cerrar la sesión previa con un descenso del 13,9%.
En tanto, los bonos soberanos de Brasil mejoran un 0,2% en promedio, mientras que el riesgo país de JP Morgan cede tres unidades, a 180 puntos básicos.
Se recuperan las acciones brasileñas
El Gobierno minimizó la turbulencia del lunes, calificándola como un “reajuste temporal de posiciones por parte de los inversores”, y reafirmó su compromiso con la responsabilidad fiscal.
Con la recuperación, el real se apreciaba más de un 1,5% frente al dólar, cotizando en torno a las 5,31 unidades por dólar, tras desplomarse más de un 11% el lunes. Mientras, el índice bursátil de referencia Bovespa.BVSP perdía impulso tras escalar un 1% y cotizaba estable, tras cerrar la sesión previa con un descenso del 13,9%.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, dijo que la reciente caída en los mercados respondió a un ajuste de posiciones y no a un deterioro de los fundamentos económicos de Brasil. Explicó que, antes de la segunda vuelta electoral del domingo, los inversores habían apostado por una victoria del candidato presidencial de derecha, Flávio Bolsonaro.

“La reacción de ayer se debió, en gran medida, a las posiciones que el mercado había adoptado en los últimos días”, declaró Durigan a periodistas en Brasilia. “No es de fundamentos”.
El ministro indicó que la mayor calma observada el martes sugiere que los mercados están actuando de manera más racional, y añadió que mantuvo contacto con diversos participantes del sector financiero. Asimismo, Durigan buscó transmitir tranquilidad a los inversores, asegurando que el Gobierno mantiene su compromiso con la responsabilidad fiscal.
El derrumbe tras el balotaje en Brasil
El ETF de Brasil, conocido como EWZ, marcó una merma del 26% el lunes tras la remontada de Lula Da Silva en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil.
Las acciones del país vecino que cotizan en Wall Street operaron con fuertes pérdidas durante la jornada, con retrocesos generalizados entre las principales compañías del país.

Las bajas alcanzaron magnitudes extraordinarias en algunos papeles, con XP a la cabeza, al desplomarse un 51,81%, hasta los US$ 14,66. Le seguían Braskem, con una caída del 39,42%; Banco do Brasil, que perdía 36,60%; y Banco Bradesco, con un retroceso del 32,19%.
El sector financiero se encuentra entre los más golpeados. Itaú Unibanco cae 23,06%, mientras que Banco Santander Brasil retrocede 12,70%.
En línea con el desplome, el dólar subió frente al real brasileño, con lo que el tipo de cambio avanzó 9,59%, hasta 5,4548 reales por dólar, siendo el mayor salto diario desde 1998. Pero este martes, la moneda local también muestra signos de recuperación: subió 1,5%.
Lula prepara su propia “motosierra”: la promesa tras el desplome de la Bolsa
La calma en los mercados puede responder también a las recientes declaraciones del presidente reelecto, que anticipó que buscará el “superávit y el equilibrio fiscal”.
El movimiento reflejó, entre otros factores, el cambio de expectativas de los inversores después de las elecciones. Parte del mercado había apostado por una victoria de Flávio Bolsonaro, quien durante la campaña había prometido un fuerte recorte de impuestos, burocracia y gasto público por unos 200.000 millones de reales, equivalentes a unos u$s 37.000 millones.
La cuestión fiscal se convirtió así en uno de los principales desafíos para el cuarto mandato de Lula, que comenzará el 5 de enero de 2027. La deuda bruta del Gobierno general llegó al 82,9% del PBI en agosto, según los últimos datos disponibles del Banco Central de Brasil, con un aumento de 4,2 puntos porcentuales en lo que va del año.
En agosto, además, el sector público consolidado registró un déficit primario de 10.000 millones de reales. Si se incorporan los intereses de la deuda, el déficit nominal acumulado en 12 meses alcanzó el 9,48% del PBI, mientras que los pagos de intereses llegaron al 8,86% del producto.
En ese contexto, según anticipó en una entrevista a CNN el jefe del Partido de los Trabajadores (PT), Edinho Silva, Lula quiere utilizar el próximo mandato para recuperar el equilibrio de las cuentas públicas y, al mismo tiempo, preservar la capacidad del Estado para invertir.




