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El riesgo país cerró la semana pasada en 707 puntos. Después de comenzar cerca de los 650, trepó 57 unidades. Los bonos argentinos en dólares terminaron presionados, en un contexto internacional adverso, mientras las acciones lograron una recuperación en la última rueda. La evolución del petróleo, la decisión de la Reserva Federal, los resultados de las empresas argentinas y las próximas necesidades de financiamiento del Tesoro definirán el rumbo de los activos locales hacia adelante.
A nivel externo, la presión provino principalmente del salto del petróleo y del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense. El Brent llegó a la zona de los u$s 116 por barril, su mayor nivel desde mayo, mientras la tasa del Treasury a 10 años se mantuvo por encima del 5%. A este escenario se sumaron la crisis fiscal de Francia y los datos más débiles de actividad económica de Argentina.
Hacia adelante, según Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, la semana que comienza “tendrá una agenda particularmente cargada”.
El miércoles 28 la Reserva Federal definirá su política de tasas, en lo que aparece como el principal evento externo para los mercados emergentes en el corto plazo. Ese mismo día comenzará la temporada de balances de las empresas argentinas, con YPF y Vista como primeras compañías relevantes en presentar sus resultados. Luego será el turno de TGS, Transener y Metrogas.
Brasil y el riesgo país
El triunfo de Lula en Brasil también será un factor a monitorear para los mercados regionales. El presidente brasileño fue reelecto este domingo con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, en una elección que dejó un escenario político muy dividido.
Para Argentina, el resultado suma un nuevo elemento a la agenda regional, ya que Brasil es el principal socio comercial y su mercado financiero suele funcionar como referencia para los activos emergentes de la región.
La reacción de las acciones, el real y los bonos brasileños durante las próximas ruedas permitirá medir cómo procesa el mercado la continuidad de Lula y si ese movimiento genera un efecto de contagio sobre los activos argentinos.
Hacia fin de mes, el Tesoro enfrentará una nueva licitación de deuda en pesos. La operación será una prueba para medir el apetito de los inversores después del rollover de 136% conseguido en la anterior. En paralelo, seguirá presente una de las principales dudas del mercado, que es cómo se financiarán los vencimientos de deuda de 2027.
Los escenarios posibles
Lazzati plantea tres escenarios para las próximas semanas. Uno base, en el que el riesgo país podría moverse entre 650 y 750 puntos, condicionado principalmente por el petróleo y los bonos estadounidenses.
El optimista, que contempla una Fed menos agresiva, avances diplomáticos que permitan descomprimir el conflicto en Medio Oriente y señales más claras sobre el financiamiento de los vencimientos de 2027. Bajo esas condiciones, el indicador podría volver a 600-650 puntos.
Y uno de mayor estrés internacional, con una nueva suba de las tasas estadounidenses o una escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que podría llevarlo a los 750-800 puntos. El analista considera que, incluso bajo ese escenario, el movimiento reflejaría principalmente una mayor prima de riesgo y no necesariamente un deterioro de la capacidad de pago argentina, que continúa respaldada por el superávit fiscal y la acumulación de reservas.
Para Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases, “el comportamiento de los activos argentinos durante la semana pasada estuvo en línea con el de otros mercados emergentes”.
Incluso, señaló que Argentina terminó con un desempeño mejor que el S&P 500. Sin embargo, remarcó que tiene un componente adicional de volatilidad que no aparece en otros mercados de la región. “A los shocks externos se suman el ruido político y los datos más débiles de actividad, que presionaron sobre los activos locales”, indicó.
“No hay cambios en los fundamentals de Argentina. El riesgo es 100% político”, sostuvo al analizar las perspectivas hacia adelante. En su visión, cualquier movimiento del mercado de bonos que implique un desacople respecto del resto de los mercados emergentes estará explicado, por lo político de cara a 2027.
El mercado, así, llegó a una semana decisiva con el riesgo país en 707 puntos, pero sin un único factor capaz de definir su próximo movimiento.




