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Esta semana, el riesgo país perforó el umbral de los 500 puntos, un nivel que no se observaba desde 2018. Sin embargo, el mercado continúa atento a la evolución de las variables macroeconómicas y a los avances en el frente fiscal y financiero.

Sobre esto opinó el economista y director de Analytica Consultora, Claudio Caprarulo, quien analizó qué significa este dato para la economía argentina y para el programa financiero del gobierno de Javier Milei.

Es un buen dato. Volvió a perforar los 500 puntos básicos y es el mejor dato que tenemos desde 2018. Es importante para el Gobierno porque empieza a tener problemas en lograr refinanciar los vencimientos de la deuda que tiene en Argentina. Para el programa del Gobierno es una buena noticia, pero todavía falta que siga bajando”, advirtió.

El economista relacionó este año con un gran cambio, que es que el Banco Central volvió a comprar dólares, algo que no hacía el año pasado.

Esta acumulación está relacionada con la mejora de los indicadores financieros, algo que le faltaba mostrar el Gobierno a los inversores, mostrar que la Argentina va a tener los dólares para pagar los vencimientos”, explicó en una entrevista con Radio con Vos.

¿Sigue el veranito financiero? Hasta cuándo se mantendrá la estabilidad cambiaria

Consultado sobre cuánto durará este “veranito financiero”, Caprarulo advirtió que la estabilidad del dólar se sostiene por factores puntuales: acumulación de reservas del Banco Central, emisión de deuda corporativa en dólares y una menor demanda de divisas en un contexto de actividad económica estancada.

“Por un lado muchas compañías argentinas empezaron a emitir deuda en dólares. Eso permite aumentar la oferta de divisas y le permite al BCRA comprar dolares. Al mismo tiempo vemos un buen inicio de exportaciones agropecuarias. Y, por otro lado, aumentaron la tasa de interés, lo que quitó presión sobre el dólar porque los rendimientos en pesos empezaron a ser más altos”, planteó el economista.

“Ahora bien, esto se ve ayudado por la posición del Central. Parecería ser que durante enero no hubo un fuerte aumento en la demanda de dólares. Esto podría modificarse en febrero, cuando la gente que se fue al exterior de vacaciones empiece a demandar dólares para pagar la tarjeta de crédito. Además, los indicadores de la actividad económica no vienen mostrando un buen dinamismo”, explicó.

“Ese combo de nivel de actividad, que no muestra una recuperación, ayuda al BCRA a que haya una menor demanda de dólares”, concluyó Caprarulo.

Para el economista, mientras sectores como el agro y la minería traccionan dólares, el mercado interno sigue golpeado, ya que la industria, el comercio y la construcción no logran recuperarse.