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¿El mundo al revés? Los mercados emergentes vienen teniendo mejor performance que los desarrollados, incluso en el reciente despegue de las tasas en Estados Unidos. Vienen de superar al S&P 500 durante año y medio, algo que no pasaba hace más de una década. Puntualmente el índice MSCI EM acumula una suba de casi 11% en lo que va de 2026, tras un 2025 que ya había sido récord.

Un informe de Citi elaborado por las economistas Johanna Chua y Yuanliu Hu destaca que los bonos emergentes vienen resistiendo mejor que los desarrollados la reciente liquidación de deuda, con entradas de capital sostenidas hasta agosto.

¿Fondos saliendo de Estados Unidos para refugiarse en emergentes? Inédito. Las tasas a 10 años (ponderados por el PBI) en los mercados emergentes y los mercados desarrollados han convergido rápidamente.

“Observamos un riesgo estructural para las condiciones financieras de los mercados emergentes que proviene menos de la suba de las tasas norteamericanas de corto plazo y más de una tendencia alcista sostenida en la prima de riesgo de EE. UU., dado el auge del gasto de capital en IA y sus resultados inciertos, las presiones fiscales de los mercados desarrollados, la mayor incertidumbre en la política monetaria de la Reserva Federal bajo la presidencia de Warsh y la erosión de la seguridad de los bonos del Tesoro estadounidense, con una demanda de diversificación inducida por esta última que, en cierta medida, genera un flujo de diversificación compensatorio hacia algunos mercados emergentes” sostiene.

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¿Fondos saliendo de Estados Unidos para refugiarse en emergentes? Inédito. Las tasas a 10 años (ponderados por el PBI) en los mercados emergentes y los mercados desarrollados han convergido rápidamente.

“Los rendimientos de los mercados fronterizos se han mantenido relativamente resilientes este año, a pesar del conflicto con Irán, tras un repunte significativo en los dos años anteriores, en parte debido a una importante compresión de las primas de riesgo. Dentro de los desarrollados, Estados Unidos es el más importante para los emergentes, donde el dólar aún representa más del 60 % de la emisión de deuda global, aunque esta última ahora constituye una proporción menor del total de títulos de deuda de los emergentes, que se han vuelto cada vez más domésticos”, agrega.

Los datos más completos del Instituto de Finanzas Internacionales sobre flujos de capital de julio siguen mostrando entradas persistentes de deuda de cartera en los mercados emergentes.

Frente a ese escenario, Citi arma un análisis de 24 economías emergentes en tres frentes: resiliencia externa, fiscal e inflacionaria. En el plano externo, la posición agregada de los emergentes mejoró —menos dependencia de financiamiento externo, más financiamiento local— aunque con excepciones: Brasil y Filipinas empeoraron su posición neta externa, esta última pasando de acreedor a deudor neto desde 2025.

En lo fiscal, China, Sri Lanka y Brasil cargan los ratios de deuda más altos, pero Brasil, junto con Polonia, Rumania y México, es de los que más deterioraron ese ratio desde 2022.

En inflación, cerca de la mitad de los emergentes que cubre el informe todavía tienen expectativas por encima de sus metas, aunque la mayoría sostiene tasas reales bien por encima de neutral —con México y Sudáfrica como casos límite, sin mucho colchón si aparece un nuevo shock.

El cierre de Citi identifica dónde está el “ruido” real: no tanto en los mercados de frontera, que ya hicieron ajustes serios con apoyo del FMI, sino en los emergentes más grandes y convencionales, donde shocks repetidos dejaron los puntos macro más frágiles pero con compensaciones puntuales —Brasil vulnerable fiscalmente pero sostenido por tasas reales altísimas y su condición de exportador neto de commodities; Filipinas expuesta a la inflación pero con colchón de reservas; los países de Europa del Este amparados por el ancla institucional de la UE. La resiliencia emergente de 2026 no es uniforme ni gratuita, es el resultado de años de ajuste.

La Argentina en este contexto destaca por la mejora histórica de sus cuentas públicas y el ratio de deuda sobre PBI.

La inflación va en descenso, aunque las dudas pasan por otro lado: las elecciones 2027.