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Los inversores ven a la suba de tasas reales dentro de la curva CER como una oportunidad. Existen riesgos de fondo, asociados a factores electorales.

Sin embargo, el mercado espera una mayor baja en la inflación y encuentran en los actuales niveles de tasas en la curva CER como una oportunidad. En qué plazos dentro de la curva CER se presentan las mejores alternativas de inversión.

Estrategias en pesos

La curva CER mostró un fuerte desplazamiento al alza durante agosto, reflejando una corrección en los precios de los bonos ajustados por inflación y, en consecuencia, una suba de las tasas reales exigidas por el mercado.

A fines de julio, la curva CER presentaba rendimientos reales muy bajos en el tramo corto, inferiores al 3%, que luego aumentaban progresivamente hasta ubicarse en torno al 8% en los vencimientos más largos.

Para fin de agosto, la curva se desplazó claramente hacia arriba, con tasas reales cercanas al 6% a 7% en los plazos más cortos y rendimientos que se aproximan al 9% a 10% en los tramos medios y largos.

El movimiento implica que los bonos CER se abarataron y pasaron a ofrecer un mayor rendimiento por encima de la inflación.

La corrección fue especialmente marcada en el tramo corto y medio, mientras que en la parte larga el incremento de tasas resultó más moderado.

Además, la curva actual se ubica en buena parte por encima de los niveles observados a comienzos de año, señal de una mayor prima real requerida por los inversores para permanecer posicionados en deuda en pesos ajustada por CER.

El hecho de que las tasas reales se hayan desplazado al alza representa para el mercado una oportunidad para extender duration en las curvas CER.

Maximiliano Tessio, asesor financiero, considera que se ha abierto una oportunidad en posicionarse en bonos CER más largos, aunque de manera gradual.

“La suba de la curva dejó rendimientos reales atractivos, cercanos al 10% en el tramo largo, y hay algunos catalizadores para una compresión. Se normalizó parcialmente la liquidez, el Tesoro dejó de sumar oferta larga y las últimas licitaciones inyectaron pesos al sistema”, afirmó.

Sin embargo, entiende que parte de esa prima es razonable.

“Creció mucho el stock de deuda que vence durante el próximo mandato y la volatilidad reciente aumentó la incertidumbre sobre las tasas cortas. Por eso, más que apostar agresivamente al extremo largo de la curva CER, vemos valor en extender duration de manera escalonada, privilegiando instrumentos líquidos y complementando con duales, que ofrecen cobertura ante escenarios cambiarios adversos”, destacó Tessio.

Expectativas de inflación a la baja

Las expectativas de inflación implícitas en los bonos soberanos muestran que el mercado espera que la inflación mensual se mantenga en torno al 1,5% durante los próximos meses, aunque con cierta volatilidad.

El break even —la inflación que iguala el rendimiento esperado entre un bono CER y uno a tasa fija— se ubica alrededor del 1,4%-1,6% mensual entre agosto y septiembre, para luego mostrar un leve repunte hacia octubre.

En el corto plazo, las estimaciones de Facimex y las expectativas incorporadas en los precios de mercado aparecen relativamente alineadas, lo que indica que las valuaciones de los bonos ya descuentan un escenario de inflación mensual cercano a esos niveles.

Hacia fines de 2026 y comienzos de 2027 aparecen algunas diferencias puntuales, aunque sin alterar la tendencia general.

En términos interanuales, el mensaje es más claro y en el que la curva de inflación implícita mantiene una trayectoria descendente, pasando de niveles superiores al 30% anual durante 2026 hacia la zona del 21% a 22% para abril de 2027.

Los analistas de BIND entienden que, en un contexto de continuidad de la desinflación y con fundamentos macroeconómicos sólidos, aparece la oportunidad para extender duration en las curvas en pesos

En ese sentido, remarcaron que se abre una oportunidad en bonos en pesos ya que desde agosto se observó una expansión en la curva tasafija de alrededor de 180 y 390 pbs TEA, dependiendo del tramo.

Por su parte, las tasas reales pasaron de rendir en torno a 8% TEA a niveles de 9% a 9,75% TEA en el tramo largo.

“Si bien los breakeven a diciembre pasaron de la zona de 1,50% mensual en julio a 1,60% en agosto, las expectativas de inflación de largo plazo permanecieron prácticamente sin cambios, en torno a 1,30% mensual. En este sentido, entendemos que la dinámica reciente de las curvas responde principalmente a un aumento de la tasa real, más que a un deterioro significativo de las expectativas de inflación”, dijeron.

Por lo tanto, resaltan que los fundamentos macroeconómicos continúan mostrando una evolución favorable, con sostenibilidad del equilibrio fiscal, normalización del acceso al crédito y continuidad de las reformas estructurales.

“El reciente reacomodamiento de tasas ofrece una oportunidad para estirar duration y posicionarse de cara a una eventual relajación monetaria y compresión de la curva, a medida que se consolide el actual régimen macroeconómico. Puntualmente, la recomendación se concentra en instrumentos como el TXMJ0, que cotiza con una parida cercana al 76%, y el TY30P, en torno a 102%, ambos en niveles próximos a sus mínimos del año”, dijeron.

Alargando duration con duales

Una manera de alargar duration dentro de la curva CER es sumando los bonos duales CER-TAMAR.

Los bonos duales CER/TAMAR también muestran rendimientos crecientes a medida que aumenta el plazo.

En el tramo más corto, estos instrumentos ofrecen un margen cercano al 8,9% por encima de la TAMAR. Más adelante, el spread se amplía hacia aproximadamente 9,5%, mientras que en los vencimientos de mayor duration la curva se acerca e incluso supera el 10% de margen sobre TAMAR.

Este tipo de bono dual CER/TAMAR puede resultar atractivo para un inversor que quiera permanecer en pesos pero tenga dudas sobre cuál será la principal fuente de rendimiento hacia adelante: la inflación o las tasas de interés.

Los analistas de Grupo SBS remarcaron que ven valor en los duales CER TAMAR más largos.

“Para quienes prioricen protección ante la nominalidad, vemos valor en combinar posiciones con los duales CER/TAMAR, los cuales permiten capturar tasa real si la desinflación avanza sin resignar cobertura si las tasas vuelven a tensionarse, mientras que el tramo corto y medio de la curva CER ofrece un seguro razonable frente a un eventual passthrough del reciente deslizamiento del tipo de cambio”, dijeron desde Grupo SBS.

Por su parte, desde Criteria también ven valor en los CER TAMAR mas largo, en particular para perfiles más agresivos y con un horizonte de inversión de 6 a 12 meses.

“Nos inclinamos por posiciones en la parte más larga de la curva CER-TAMAR. El dual a junio de 2029 (TXMJ9), diciembre 2029 (TXMD9) y a junio de 2030 (TXMJ0) combinan un carry atractivo con un perfil de retorno asimétrico”, indicaron.

En ese sentido, explicaron que estos bonos capturan una potencial ganancia de capital si se consolida la desinflación y los spreads tienden a comprimirse en un entorno de mayor estabilidad nominal.

A su vez, dichos títulos también conservan un doble componente defensivo que los mantiene como cobertura natural frente a escenarios en los que la inflación resulte más persistente de lo esperado o ante una suba generalizada de tasas.

“Los duales CER TAMAR muestran una posición que equilibra subas en normalización macro con protección ante senderos más desafiantes”, explicaron.

Cuanto ganar con los CER

A la hora de evaluar una determina inversión, es clave analizar los riesgos y los retornos.

En materia de retornos, según estimaciones de IOL, al invertir en la Lecer a septiembre (X30S6), este rinde alrededor de 24% TNA en los tres escenarios, frente al 24,6% de la Lecap a dicho plazo (S30S6).

El Boncer a octubre (TZXO6) ofrece entre 25,5% y 27,5%, contra aproximadamente 25% de la lecap a dicho plazo (S30O6), mientras que el Boncer a noviembre (TX26) se mueve entre 26,5% y 29%, frente al 26,1% de título a tasa fija (S13N6).

Por su parte, la Lecer a noviembre (X30N6) arroja entre 26% y 28,8%, superando el 25,7% de la Lecap a fin de noviembre (S30N6).

Más adelante, el Boncer a diciembre (TZXD6) presenta rendimientos de aproximadamente 26,9% a 30%, frente al 26,5% del titulo a tasa fija (T15E7).

El boncer a marzo (TZXM7) ofrece entre 27,1% y 31%, mientras que el Boncap a un plazo similar (T30A7) a tasa fija ronda el 27,8%.

Hacia los vencimientos más largos la competencia con la tasa fija se vuelve más ajustada.

El boncer a fin de mayo (TZXY7) rinde entre 25,5% y 29,8%, frente al 28,4% del Boncap a dicho plazo (T31Y7), mientras que el bono CER a junio (TZX27) ofrece entre 26,2% y 30,6%, contra aproximadamente 29,2% del bono a tasa fija (T30J7).

Así, una desaceleración más rápida de la inflación favorece principalmente a la tasa fija en los plazos largos, mientras que una inflación más persistente vuelve más atractivos a los bonos CER, cuyos rendimientos podrían superar el 30% TNA en los escenarios más adversos.

Desde IOL InvertirOnline también ven valor en los bonos CER en base a su expectativa de inflación hacia adelante.

“En el plano de expectativas de inflación, el dato de julio achicó parcialmente la brecha entre la inflación breakeven implícita en las curvas CER y tasa fija y nuestras propias proyecciones. Pese a esta corrección, seguimos proyectando una inflación esperada por encima de la que descuenta el mercado, motivo por el cual mantenemos la sobreponderación en CER frente a tasa fija equivalente, particularmente en el tramo corto de la curva, donde preferimos la Lecer a noviembre (X30N6)”, indicaron.

Sin embargo, para inversiones de mayor plazo, allí los analistas de IOL ven mayor valor en los Duales CER/TAMAR.

“Las valuaciones actuales (con márgenes sobre TAMAR cercanos al 10%) lucen atractivas en términos relativos. Sin embargo, mantenemos la cautela debido a la posición técnica y a la sensibilidad de estos instrumentos a cada nuevo salto en las tasas cortas (y el consecuente desanclaje de expectativas), nos impide afirmarcon convicción que la dinámica negativa sobre precios haya cesado. Pensando en perfiles agresivos, optamos por el TXMD9 cotizando a TAMAR+9,9% en su pata a tasa variable”, dijeron desde IOL.

Los analistas de IEB agregaron que favorecen los bonos duales CER-TAMAR más largos.

“En cuanto a posicionamiento en pesos, vemos atractivo en los bonos con ajuste TAMAR, no sólo porque devengan una tasa atractiva y otorgan el beneficio de la cobertura en casos de suba de tasas, sino también porque el desarme de estos bonos las últimas semanas les dejó un margen atractivo. El dual CER/TAMAR a junio 2029, por caso, rinde TAMAR +9,6%, con la opcionalidad del ajuste CER + 7%”, indicaron.

Para el corto plazo, y según cálculos de PPI, el mercado descuenta una inflación mensual relativamente estable en el corto plazo, en torno al 1,5% a 1,6%, al comparar los rendimientos de los bonos CER con títulos equivalentes a tasa fija.

Para los vencimientos más próximos, el TZXO6 presenta un breakeven promedio actual de 1,50% mensual, mientras que para noviembre, a través del X30N6, asciende levemente hasta 1,56%.

Para diciembre, el TZXD6 incorpora una inflación de indiferencia de 1,62%, el nivel más elevado de la comparación.

En términos de estrategia, estos niveles funcionan como una referencia clave: si el inversor espera una inflación superior al breakeven, el CER gana atractivo relativo; si proyecta una inflación inferior, la tasa fija resulta más conveniente, suponiendo que los títulos comparados tengan características y riesgos similares.

Finalmente, desde Balanz explicaron que la deuda en pesos tuvo un desempeño mixto el último mes, afectada en buena medida por la volatilidad de las tasas cortas.

En ese sentido, resaltaron que la volatilidad dejo oportunidades en los duales, para los más agresivos.

“La TAMAR se incrementó en 225pbs hacia 25.19% en el último mes. Esta dinámica fue particularmente nociva para los duales y los CER. Si bien nos mantenemos neutrales en pesos, para capturar el mayor carry ahora preferimos TZX27. Para una postura más agresiva, seguimos favoreciendo los duales largos, en particular el TXMJ9, que ofrecen un mayor carry y protección frente a subas en las tasas cortas”, indicaron.

Empinamiento y riesgo electoral

La curva de bonos CER mantiene una marcada pendiente positiva, con tasas reales que se incrementan de manera significativa a medida que aumenta el plazo de las inversiones.

En la parte corta, las Lecer y los títulos de vencimiento más próximo ofrecen rendimientos que se ubican aproximadamente entre CER +2% y CER +4% anual. A medida que se avanza hacia 2027, las tasas reales aumentan y pasan a moverse en un rango de CER +5% a CER +7,5%.

La diferencia se profundiza en los plazos más largos. Los bonos con vencimiento hacia 2028, entre ellos el TX28, TZX28 y TZXS8, presentan retornos cercanos a CER +7,5% y CER +9% anual. De esta manera, además de proteger el capital frente a la inflación, estos instrumentos incorporan una tasa real elevada.

La forma de la curva evidencia que el mercado demanda una compensación creciente por asumir mayor duración, con una prima particularmente significativa en los títulos que vencen después de 2027.

Los analistas de Max Capital remarcan que los bonos en pesos de mayor plazo están afectados por los riesgos crediticios.

“La acumulación de vencimientos después de 2027, como parte de la estrategia del Tesoro para reducir los riesgos de cara a las elecciones, ha generado mayores riesgos de default en un escenario electoral negativo”, indicaron.

Además, agregaron que un exceso de oferta también explica la debilidad, y el Gobierno ha limitado nuevas emisiones para evitar un aumento de la prima por plazo.

“Los instrumentos a tasa variable, por ejemplo, que cotizan a casi TAMAR+10% después de 2027, están incorporando implícitamente riesgos crediticios similares a los de los bonos en dólares en términos de probabilidad de default y recuperación, asignando un riesgo excesivo a un evento crediticio”, advierten desde Max Capital.

Matias Waitzel, socio de AT Inversiones, ve que existe un escenario mas favorable en términos financieros en el corto plazo, por lo que se dan oportunidades en bonos CER.

“La semana dejó algunas señales positivas para el mercado argentino, con una recuperación de la confianza en el Gobierno y nuevos avances de la agenda económica en el Congreso. Al mismo tiempo, el dólar superó los $1.500, aunque la corrección cambiaria sigue siendo moderada frente a una inflación acumulada del 19,6% en el año. Los Globales avanzaron 1,3% y el riesgo país volvió a acercarse a los 500 puntos”, resumió.

Por lo tanto, remarca que se da un escenario positivo para el posicionamiento en activos locales.

“Vemos oportunidades selectivas tanto en tasa fija como CER. Es recomendable estirar duration y aprovechar la tasa siempre y cuando uno tenga obligaciones al mismo plazo, para duration más corta seguimos eligiendo Lecaps. Hacia adelante, una normalización de las tasas y mejores datos de actividad podrían habilitar una nueva compresión, aunque el escenario electoral seguirá condicionando a los activos argentinos”, dijo Waitzel.