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Los break even de inflación anticipan que la inflación podría arrancar con un 0% mensual. Cuando sería el momento en que ello ocurra, según estimaciones del mercado.

Los bonos que recomiendan hoy los analistas ante ese escenario y rumbo a las elecciones de 2027.

Inflación a la baja: esperando el 0%

El presidente Javier Milei quiere que la inflación se ubique en niveles debajo del 1%, y si bien este registro es proyectado para algún momento de lo que queda de 2026, los break even de inflación anticipan que esto podría ocurrir en el segundo trimestre del 2027.

El mercado espera que la inflación mensual se acerque al 2% en enero de 2027, para moderarse posteriormente hacia la zona de 1,4% a 1,5% en febrero y marzo, y finalmente perforar el 1% mensual hacia abril.

Así, los precios de los bonos reflejan una expectativa de consolidación del proceso de desinflación durante los primeros meses de 2027, con tasas mensuales que volverían a niveles inferiores al 1% hacia el segundo trimestre.

Esto resulta un dato clave para el Gobierno, sobre todo pensando en términos electorales, siendo la baja de la inflación el principal mandato que recibió el presidente Milei al asumir.

Fernando Menéndez, Analista de Renta Fija Soberana de Research Mariva, afirmó que espera que la inflación mantenga una trayectoria descendente.

“Tras el 2,1% mensual de julio, el REM proyecta registros de 1,8% para agosto y septiembre, mientras que nuestro escenario base contempla cifras algo menores para estos meses, en niveles similares a los implícitos de mercado, en torno al 1,6%”, comentó

Luego, hacia fin de año y durante el primer semestre de 2027, Menéndez espera que el proceso de desinflación se profundice.

“Para el primer semestre proyectamos una inflación promedio mensual de 1,1%, por debajo del 1,4% implícito en el mercado”, dijo.

En términos interanuales, el mercado también descuenta una marcada desaceleración de la inflación hacia 2027.

De acuerdo con los break even que surgen de los bonos, la inflación anual comenzaría a bajar con mayor intensidad hacia fines de 2026, pasando desde niveles superiores al 30% hasta ubicarse cerca del 28% hacia diciembre.

La tendencia se profundizaría durante los primeros meses de 2027 ya que el mercado pricea una inflación interanual cercana al 27% a 28% en enero, alrededor del 25% a 26% en febrero, 23% a 24% en marzo y apenas por encima del 21% hacia abril.

El sendero implícito refleja, por lo tanto, una expectativa de consolidación del proceso de desinflación, con una reducción de aproximadamente 10 puntos porcentuales en la tasa interanual respecto de los niveles de mediados de 2026.

Esta lectura es consistente con el escenario general que muestran las expectativas relevadas por el REM del BCRA.

Diego Chameides, economista jefe de Banco Galicia, sostuvo que la inflación implícita en bonos para 2027 se ubica hoy debajo del 18%, una caída de mas de 10 puntos porcentuales respecto a la inflación esperada para 2026.

“Entendemos que el mercado está anticipando un escenario optimista de desinflación, teniendo en cuenta cierta limitación a una apreciación adicional del tipo de cambio durante el año electoral, aumentos de precios regulados pendientes, una inercia aun relevante y potenciales riesgos asociados a aumentos de precios internacionales”, explicó.

Según detallan desde Max Capital, las expectativas de inflación implícitas en los bonos se encuentran relativamente alineadas con las proyecciones del REM del BCRA hasta fines de 2027, aunque a partir de 2028 comienza a abrirse una brecha significativa entre ambas estimaciones.

En el corto plazo, el REM proyecta una inflación mensual cercana al 1,8%, mientras que el break even de mercado se ubica algo más abajo, alrededor del 1,6%.

A medida que avanza 2027, ambas curvas convergen y hacia fines de ese año coinciden en niveles próximos al 1,3% a 1,4% mensual, reflejando un escenario relativamente consensuado de continuidad del proceso de desinflación.

La principal diferencia aparece en 2028 ya que mientras el break even de los bonos se estabiliza alrededor del 1,25% a 1,30% mensual, el REM anticipa una desaceleración mucho más pronunciada, hasta niveles inferiores al 1% hacia fines de 2028 y comienzos de 2029.

En términos de mercado, esta divergencia indica que los bonos incorporan una mayor prima de inflación para los plazos posteriores a 2027.

Es decir, los inversores parecen exigir cobertura frente al riesgo de que la desinflación pierda fuerza más adelante, en un horizonte atravesado por mayores niveles de incertidumbre y riesgos binarios.

Los analistas de Max Capital esperan que la inflación siga apuntando a la baja hacia adelante, algo que se ve reflejado en los break even de inflación.

“Los break-evens de inflación se encuentran ligeramente por encima de nuestra visión para 2026, ya que creemos que la inflación convergerá algo más rápido hacia el 1,5% mensual”, indicaron.

El consenso del REM apunta a una inflación que se mantendría en la zona del 1,6% a 1,8% mensual hacia fines de 2026, con el mercado de bonos mostrando una expectativa algo más estable que las proyecciones de los analistas.

Federico Filippini, Head of Research & Strategy de Adcap Grupo Financiero, señaló que en los últimos doce meses, el *IPC* estuvo atravesado por varios shocks transitorios que aceleraron y desaceleraron la inflación respecto de la inflación tendencial de la economía.

Filippini detalló que su estimación es que esa velocidad crucero de la eocnomia se ubica hoy levemente por debajo del 2% mensual.

Bajo esa premisa, el economista jefe de Adcap Grupo Financiero entiende que la inflación de abril de 2027se ubique decididamente por debajo del *1% mensual* no parece el escenario más probable.

Sin embargo, remarca que ese resultado no puede descartarse.

“Podría ocurrir si la actividad se debilita y contiene la dinámica salarial, si los precios regulados aportan menos que en los últimos meses, si el dólar se mantiene más estable o si la economía recibe shocks favorables de oferta, como una baja del Brent o de los precios de alimentos”, afirmó.

Además, Filippini advierte que las expectativas implícitas para el horizonte de los próximos 6 a 12 meses (aproximadamente entre abril de 2027 y septiembre de 2027), deben leerse con cautela.

“Las curvas de referencia todavía están afectadas por factores técnicos, entre ellos la falta de instrumentos líquidos a lo largo de toda la curva. Por lo tanto, parte de esas expectativas puede estar reflejando no sólo una visión sobre la inflación futura, sino también problemas de liquidez, cobertura y profundidad del mercado”, comentó.

Inversiones en pesos

Estas expectativas son importantes para definir la conveniencia en las inversiones.

La comparación entre las expectativas de inflación y los break even permite definir cuándo resulta más atractivo posicionarse en tasa fija y cuándo en bonos CER.

El break even representa, simplificando, la inflación a partir de la cual un bono CER igualaría el rendimiento de uno a tasa fija.

Si el inversor espera una inflación menor al break even, conviene la tasa fija, porque el mercado estaría incorporando una inflación superior a la que finalmente se materializaría.

En cambio, si se proyecta una inflación por encima del break even, los bonos CER ganan atractivo, ya que el ajuste por inflación terminaría siendo mayor al que descuentan actualmente los precios.

Los inversores evalúan alternativas para los pesos de manera permanente y el mercado sigue encontrando atractivo en los títulos que ajustan por CER en un contexto de expectativas inflacionarias ancladas y con sesgo a la baja.

De esta manera, los analistas de IOL Inversiones realizaron un calculo de cual sería la rentabilidad de posicionarse en bonos CER y mantenerlos al vencimiento, según distintos escenarios económicos y políticos, a la vez que realiza la comparación contra bonos a tasa fija disponible para plazos similares.

En el tramo corto, la Lecer a septiembre (X30S6) rinde alrededor de 24% TNA en los tres escenarios, frente al 24,6% de la Lecap a dicho plazo (S30S6).

El Boncer a octubre (TZXO6) ofrece entre 25,5% y 27,5%, contra aproximadamente 25% de la lecap a dicho plazo (S30O6), mientras que el Boncer a noviembre (TX26) se mueve entre 26,5% y 29%, frente al 26,1% de título a tasa fija (S13N6).

Por su parte, la Lecer a noviembre (X30N6) arroja entre 26% y 28,8%, superando el 25,7% de la Lecap a fin de noviembre (S30N6).

Más adelante, el Boncer a diciembre (TZXD6) presenta rendimientos de aproximadamente 26,9% a 30%, frente al 26,5% del titulo a tasa fija (T15E7).

El boncer a marzo (TZXM7) ofrece entre 27,1% y 31%, mientras que el Boncap a un plazo similar (T30A7) a tasa fija ronda el 27,8%.

Hacia los vencimientos más largos la competencia con la tasa fija se vuelve más ajustada.

El boncer a fin de mayo (TZXY7) rinde entre 25,5% y 29,8%, frente al 28,4% del Boncap a dicho plazo (T31Y7), mientras que el bono CER a junio (TZX27) ofrece entre 26,2% y 30,6%, contra aproximadamente 29,2% del bono a tasa fija (T30J7).

Así, una desaceleración más rápida de la inflación favorece principalmente a la tasa fija en los plazos largos, mientras que una inflación más persistente vuelve más atractivos a los bonos CER, cuyos rendimientos podrían superar el 30% TNA en los escenarios más adversos.

Desde el lado del posicionamiento, Alejandro Fagan, Estratega en Balanz, sostuvo que, dentro de la deuda en pesos, sigue viendo valor en los bonos CER.

“Nuestra proyección de inflación se mantiene ligeramente por encima de la implícita en el mercado y, por eso, creemos que la curva CER ofrece hoy un mejor desempeño a vencimiento que sus comparables de tasa fija”, explicó.

En particular, Fagan favorece el tramo medio de la curva.

“Preferimos estirar algo la duración para capturar mayor carry y aprovechar el roll down. Dentro de ese segmento, destacamos el TZX27. Para perfiles algo más agresivos, también vemos atractivo en el TXMJ9, que ofrece exposición tanto a CER como a TAMAR”, detalló.

En cuanto a los bonos a incorporar en la cartera, desde Research Mariva ven valor en la tasa fija por sobre los CER.

“En este contexto, vemos mayor valor relativo en las LECAP de mayor duration, particularmente T31Y7 y T30J7, frente a los bonos CER”, dijo.

La curva CER muestra rendimientos reales positivos en prácticamente todos los plazos, con una pendiente ascendente: cuanto mayor es la duración, mayor es la tasa real que exige el mercado por encima de la inflación.

En el tramo más corto, los rendimientos son todavía bajos: el X30G6 ofrece apenas CER +0,8%, mientras que al extender algo la duration aparecen tasas de aproximadamente CER +3,3% a +5,5%.

En el tramo corto y medio, la curva comienza a ofrecer rendimientos más atractivos, con tasas que se mueven aproximadamente entre CER +5% y +7%. Entre los títulos que se observan en esta zona aparecen retornos de 5,1%, 6,2%, 6,6% y 6,8% reales, dependiendo del bono y su duration.

En el tramo medio, la tasa real da otro salto y se mueve mayormente entre CER +7% y +9%. El gráfico muestra bonos con rendimientos cercanos a 7,7%, 8,6% y hasta 9,1%, lo que implica que el inversor no sólo queda cubierto frente a la inflación, sino que obtiene un retorno real considerable.

Finalmente, en el tramo largo, la curva alcanza sus rendimientos más elevados. Los bonos se ubican mayormente en la zona de CER +9% a +10,4%, con el TX31 llegando aproximadamente a CER +10,4%.

La curva de tasa fija en pesos rinde actualmente entre 2,0% y 2,2% de TEM, dependiendo del plazo.

En el tramo corto, las tasas se ubican aproximadamente entre 2,0% y 2,15% TEM.

A medida que se extiende la duration, el rendimiento aumenta gradualmente hasta la zona de 2,2% TEM, mientras que en los plazos más largos la curva se estabiliza alrededor de 2,2% a 2,25% mensual.

Es decir, la curva muestra una pendiente moderadamente positiva, con el mercado exigiendo tasas superiores al 2% mensual para extenderse en duration y llegando a rendimientos cercanos al 2,2% TEM en los tramos medios y largos.

Mariano Ortiz Villafañe, Chief Economist de Aldazabl y Cía, espera que la inflación continúe, aunque a un ritmo menos optimista respecto de los break even.

“Nuestro escenario base para los próximos meses incluye una trayectoria de desinflación algo más moderada que implícita en los breakeven de inflación del mercado. De este modo, preferimos los instrumentos con ajuste CER frente a la curva de tasa fija”, dijo.

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, ve posible una baja en la inflación a un digito hacia 2027.

“El mercado está proyectando niveles de inflación en torno al 0,7% para abril. Creemos que es posible alcanzar esos niveles y que todo apunta a continuar por ese sendero, con una baja de la inflación durante los próximos meses”, dijo.

En este escenario, Filippini ve más recomendables los bonos a tasa fija, y dentro de ese universo considera más atractivos aquellos que finalizan en 2027.

Volatilidad de tasas

En el actual contexto de expectativas de inflación a la baja, las tasas en pesos volvieron a mostrar cierta presión alcista durante agosto, luego de varios meses de relativa estabilidad.

La caución a un día, las LECAP cortas, la TAMAR, los pases entre terceros y las tasas interbancarias convergieron nuevamente hacia niveles cercanos al 1,8% a 2,1% de TEM, con algunos picos por encima de esa zona.

El movimiento implica un encarecimiento del costo del dinero de corto plazo respecto de los niveles observados entre mayo y julio, cuando buena parte de las tasas se movían alrededor de 1,6%-1,8% mensual.

La suba fue especialmente visible durante las últimas semanas de agosto, aunque hacia el cierre del gráfico se observa cierta moderación, principalmente en la caución.

En síntesis, el mercado de pesos llega al cierre de agosto con tasas cortas más elevadas y cierta volatilidad, aunque lejos de los fuertes picos registrados durante los primeros meses del año.

Juan Manuel Franco, economista jefe de Grupo SBS, consideró que el nuevo salto de las tasas cortas vuelve a ofrecer puntos de entrada interesantes para posiciones de carry en Lecap del tramo corto.

Con relación a las inversiones en bonos CER, Franco resaltó que la desaceleración del IPIM de jul-26 aporta un argumento para los constructivos en desinflación, para quienes los duales CER/TAMAR y los floaters puros siguen luciendo como la alternativa superadora frente a la tasa fija larga, mientras que los papeles CER cortos y medios mantienen su atractivo para quienes desconfíen de la velocidad del sendero de precios.

“En todos los casos, seguimos privilegiando duration acotada en pesos hasta tanto se despeje al menos parte de la incertidumbre en materia de liquidez y tasas”, destacó.

Finalmente, los analistas de Mills Capital señalaron que, con los movimientos de tasas de las últimas semanas, las curvas en pesos están mostrando distintos tipos de oportunidades.

Dentro del universo de bonos CER, remarcan que existen oportunidades en los títulos que vencen dentro del segundo semestre de este año, principalmente octubre (TZXO6), noviembre (X30N6) y diciembre (TZXD6).

“Estos bonos ofrecen rendimientos directos de 4,8%, 7,2% y 8,4%, respectivamente, si la inflación promedio de agosto, septiembre y octubre (meses necesarios para conocer el valor a su vencimiento) es de 1,7% (32,3% interanual). Si en cambio, la inflación promedia el 2% (33,3% interanual), el rendimiento directo sube a 5%, 7,6% y 9%, rendimientos que superan a los de la tasa fija (octubre: 4,4% y noviembre: 6,8% directo)”, dijeron.