Tras la suba de la inflación en CABA al 3,1% y a la espera del dato nacional que se conocerá hoy, el Tesoro afrontará mañana una nueva licitación de deuda, en la que buscará renovar vencimientos por $ 9,6 billones.
La aceleración de los precios incentiva que el mercado busque cobertura en bonos CER y, al mismo tiempo, demande “premios” en las tasas, fundamentalmente en las letras más cortas, para continuar con estrategias de carry trade que prolonguen la paz cambiaria.
En ese contexto, el Gobierno anunció cuáles son los instrumentos que ofrecerá al mercado. En el menú se destacan letras a tasa fija, bonos CER, instrumentos dólar linked, y títulos que ajustan por la tasa Tamar, la de los plazo fijos mayoristas.
Más allá de la expectativa que genera la nueva licitación, el dato de inflación en la Ciudad de Buenos impactó de lleno ayer en el mercado. “Las tasas reaccionaron y ajustaron al alza 60 puntos básicos en promedio para la curva de tasa fija, al mismo tiempo que la inflación implícita de enero se ubica en 2,7% en estos momentos (implícita entre S16M6 y TZXM6)”, explicó Alan Versalli, analista de research de Cocos.
La tasa de caución, en tanto, operó a la baja: abrió en 22% y cerró al 18%. “La caída en la volatilidad de tasas de las últimas semanas tiene fundamento, por un lado, en la apreciación del peso contra el dólar y, más recientemente, en la flexibilización de encajes”, agregó Versalli, que, sin embargo, aseguró “la volatilidad de tasas es una característica inherente al sistema monetario”.
El dato de inflación será crucial para conocer cómo evolucionan las tasas. Si se acerca al de CABA, subirán. En cambio, si opera por debajo del 3%, el impacto será marginal.
“El dato podría sorprender algo al alza y estar entre 2,6% / 2,7% respecto al 2,4% que anticipaba el último REM. Las tasas de rendimiento de las Lecap y Boncap ya se negociaban desde la semana con tasas mensuales equivalentes al 2,8%, así que el impacto sería muy moderado, si es que lo hubiese”, aseguró a El Cronista Ramiro Tosi, economista de Suramericana Visión.
El Gobierno tendrá que elegir entre pagar más tasa o inyectar pesos en la economía, con el riesgo de que vayan al dólar e interrumpan la actual tranquilidad cambiaria. El dólar mayorista retrocedió ayer 1,5% y cerró la rueda a $ 1425, mientras que el Banco Central compró u$s 176 millones para fortalecer las reservas.
“Teniendo en cuenta el acotado excedente de liquidez del sistema (pesos absorbidos por el BCRA alcanzaban solo $ 0,3 billones al jueves pasado), y con el Tesoro con depósitos en pesos por $ 4,3 billones, hay fundamentos para pensar que el mercado pedirá más “premio” en términos de tasa”, estimó Versalli.
En ese contexto, el mercado se prepara para una desinflación más lenta y carry trade en el corto plazo. “Podrían demandar bonos CER, que representan una cobertura contra la inflación persistente. Los más demandados actualmente corresponden al tramo medio y largo de la curva: TZXD6, TZX27, TZX28, entre otros. Dentro del universo de Lecap, los inversores concentran su demanda en los vencimientos de corto plazo”, explicó Piedad Ortiz, chief economist de Wise Capital.
“El mercado busca niveles de tasas que compensen la inflación esperada. En la última licitación se convalidaron TEM de 2,5% hasta más de 3% para tasa fija”, agregó la especialista.
Los desafíos que enfrenta Caputo, sin embargo, son múltiples. A la caída estacional en febrero de la demanda de dinero, se le suma la precaria normalización de tasas, que podría revertirse.
Versalli no descarta “que la volatilidad intradaria regrese en caso de que el tipo de cambio se vea presionado al alza en un futuro”. Con tasas un poco más altas, inflación entre 2 y 3% mensual y dólar planchado, el equipo económico apuesta por consolidar la estabilidad macro y que el BCRA fortalezca las reservas.





