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Los mercados globales cambiaron de humor de forma abrupta tras una señal política que redujo, al menos por ahora, el riesgo de escalada en Medio Oriente. Así, el riesgo país se ubica en torno a los 600 puntos básicos, muy cerca de perforar ese, tras ceder 33 pbs pasada la media sesión.

La decisión de Estados Unidos de postergar ataques sobre infraestructura energética iraní desactivó el escenario de shock petrolero que tenía bajó tensión a los activos, lo que derivó en una rápida caída del crudo, una baja en las expectativas de inflación y un repliegue de las apuestas a subas de tasas. Con ese combo, el flujo volvió a activos de riesgo y el mercado pasó, en cuestión de horas, de modo defensivo a “risk-on”.

En ese contexto, los bonos soberanos en dólares operan con sesgo positivo este martes, con avances generalizados a lo largo de la curva, especialmente en el tramo corto y medio. Los globales 2029 y 2030 lideran las subas con mejoras cercanas al 0,8%–1%, mientras que el GD35 y GD38 también se mueven en terreno positivo.

El tramo largo acompaña, aunque con variaciones más moderadas, lo que sugiere que el mercado empieza a recomponer posiciones pero aún con cautela en duration.

En el segmento de bonares, la dinámica es más mixta pero con predominio de subas en los títulos cortos, mientras que algunos papeles largos todavía muestran leves retrocesos.

Renta variable argentina

Los ADR argentinos operan con mayoría de subas en Wall Street, despegándose del feriado local y mostrando un sesgo claramente positivo en la plaza externa. El rebote está liderado por el sector financiero: Grupo Financiero Galicia avanza 3,9%, BBVA Argentina sube 4,2% y Banco Macro gana 2,3%.

También se destacan Telecom Argentina (+3,5%) y Loma Negra (+3,7%), mientras que el segmento energético muestra un comportamiento más mixto: Pampa Energía cae levemente (-0,1%) y YPF retrocede 1,1%, actuando como principal lastre.

En Buenos Aires, el S&P Merval también se contagia de la buena nota de los mercados y trepa 1,5% en dólares hasta los u$s 1.884,52. Es una sesión más verde que roja para las acciones del Panel Líder con subas de hasta 4,4 para Sociedad Comercial del Plata y bajas del rango de 1,2% para YPF.

El asesor de inversiones Gastón Lentini relativizó en diálogo con El Cronista el rebote reciente de los mercados y lo atribuyó más a un cambio de ánimo que a una mejora estructural del escenario:

“Me parece que efectivamente no es más que un poco de emocionalidad y especulación. Si bien Trump anunció que empezó a conversar con Irán y así evitó una escalada inmediata, la realidad es que la guerra sigue, la infraestructura ya se destruyó y los riesgos son los mismos”.

En esa línea, aseguró que el movimiento responde a un reacomodamiento de expectativas más que a un cambio de tendencia: “Creo que esto es solamente un ajuste de expectativas de lo que ya veníamos viendo”. A su vez, introduce una lectura más técnica sobre la valuación de la renta variable estadounidense:

“Si miramos ratios históricos, como el precio/ganancias, las bajas de este año hicieron que el S&P 500 vuelva a niveles en línea con su promedio de los últimos veinte años. Si estaba caro, ahora está en valuaciones más normales, lo que da una referencia más sensata de dónde estamos parados”, sentenció el estratega.

Renato Campos, CEO de Greyhound Trading, dijo a este medio que los comentarios de Donald Trump dominaron la apertura de la semana al sugerir un posible acercamiento con Irán, “aunque luego fueron desmentidos por el propio mandatario”.

Aun así, alcanzaron para impulsar un cambio de ánimo en los mercados. “Como suele ocurrir, los precios no reaccionan tanto a los hechos como a las expectativas y a su credibilidad: la sola posibilidad de una desescalada en Medio Oriente reduce el riesgo geopolítico global, comprime la prima por incertidumbre y vuelve a direccionar los flujos hacia activos de mayor riesgo", aseguró el experto.

En ese marco, aseguró Campos, “la caída del riesgo país argentino no responde a una mejora estructural doméstica, sino a un giro en el apetito global por riesgo”, explicó.

Alivio técnico y sin cambio de fondo: la lectura cauta del rebote argentino

El asesor financiero Pablo Das Neves también relativizó el optimismo del mercado y advirtió que el movimiento reciente responde “más a factores transitorios que a un cambio de fondo”.

“Por lo pronto, no sería totalmente optimista, ya que es más un alivio técnico que una respuesta a cambios estructurales”, señaló.

En ese sentido, identificó dos drivers principales: “Por un lado, un mejor clima global respecto a las tensiones en Medio Oriente y su impacto tanto en Oil and Gas como en la economía global; y por otro, creo que el mercado está empezando a pricear un Staff Level Agreement con el FMI que permita la segunda revisión y lleve tranquilidad en el aspecto monetario del programa”.

Con una mirada consistente sobre la volatilidad reciente, remarcó que no hay lugar para lecturas extremas: “Así como no recomendé salir a festejar al Obelisco cuando el riesgo país perforó los 500 puntos, ni propuse un sell off masivo cuando superó los 630, creo que el mercado aún mira de reojo a la Argentina y es muy exigente con ella, pero los fundamentals siguen siendo los mismos”.

Bajo este marco, Das Neves planteó una estrategia táctica, pero selectiva: “Quizás es momento de aprovechar esta situación y posicionarse en el tramo medio-largo de la curva de soberanos y algo de Merval, pero siendo muy selectivo”.

Alivio geopolítico: acciones suben hasta 1,7% y el mercado desarma el “fear trade”

Wall Street rebota con fuerza impulsado por un giro en el frente geopolítico que descomprime el escenario de riesgo global. La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de postergar ataques sobre infraestructura energética iraní redujo la probabilidad de una disrupción severa en el mercado petrolero, uno de los principales temores de los inversores en los últimos días.

Ese cambio de tono activa una recomposición de carteras hacia activos de riesgo y deja atrás, al menos momentáneamente, el posicionamiento defensivo.

El canal de transmisión es directo: cae el petróleo, se moderan las expectativas inflacionarias y el mercado ajusta a la baja las probabilidades de nuevas subas de tasas por parte de la Reserva Federal. Con menor presión sobre la curva de rendimientos, las acciones encuentran soporte y se habilita un rally técnico que abarca a la mayoría de los sectores, con excepción del energético, que corrige tras la baja del crudo.

En números, el movimiento es contundente. El Dow Jones avanza 1,7%, el S&P 500 sube 1,5% y el Nasdaq gana 1,8%.

Sin embargo, el trasfondo sigue siendo frágil: el mercado continúa operando “headline-driven”, y la sostenibilidad de la suba dependerá de que la desescalada en Medio Oriente se confirme con hechos y no quede solo en señales tácticas.

Semana clave para los mercados: los datos clave a seguir

Si bien el arranque de la semana está marcado por un rebote fuerte en activos de riesgo, impulsado por una aparente desescalada en Medio Oriente tras el anuncio de EE.UU. de postergar posibles ataques a Irán, el trasfondo se mantiene frágil, pues el mercado reaccionó a titulares cambiantes más que a una mejora estructural del conflicto, lo que mantiene elevada la volatilidad y condiciona toda la agenda económica.

En ese contexto, los eventos clave de la semana pasan por datos que ayudan a medir el impacto de ese shock geopolítico sobre la actividad y la inflación.

El martes se publican los PMIs preliminares de marzo en EE.UU., Europa y Asia, que van a dar la primera señal concreta de cómo está afectando la incertidumbre global al crecimiento.

El miércoles, el foco se traslada a Europa con el índice IFO de Alemania y datos de inflación en Reino Unido y Australia, además de una intervención de Christine Lagarde que puede aportar señales sobre la postura del BCE.

Hacia el final de la semana, el dato más relevante en EE.UU. será la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan, especialmente por su componente de expectativas de inflación, que suele moverse en línea con los precios de la energía. En un contexto de suba del petróleo, ese indicador pasa a ser crítico para anticipar la reacción de la Reserva Federal.

En paralelo, la Fed mantiene una presencia moderada pero relevante en el calendario, con varios discursos de funcionarios —incluido el vicepresidente Jefferson— que probablemente refuercen el mensaje actual: la inflación es la principal preocupación y no hay apuro por recortar tasas.

El mercado ya ajustó fuerte sus expectativas en esa dirección, pasando de proyectar recortes a contemplar incluso escenarios más restrictivos.

Así, la semana tiene una agenda de datos relativamente liviana, pero altamente sensible al contexto global. Más que los números en sí, lo que está en juego es cómo la combinación de geopolítica, energía e inflación redefine las expectativas de política monetaria y, en consecuencia, el apetito por riesgo a nivel global.