El ministro de Economía, Luis Caputo, desplegó ayer el modelo financiero que imagina, en el que la banca de inversión no esté asociada a la transaccional. ¿Cómo es el plan qué imagina y qué dicen los bancos al respecto?
“Vamos hacia un esquema en el que la banca transaccional sea la tradicional y, en tanto y en cuanto haya depósitos, los bancos puedan hacer préstamos en dólares, y la banca de inversión se dedique a financiar el mercado de capitales”, detalló ayer en la entrevista con El Cronista Stream por los periodistas Guillermo Laborda y Florencia Barragán.
La iniciativa es parte del proyecto oficial que busca financiar el crédito y la economía con los dólares del colchón y de las ideas que conversa con las Alyc para que los fondos no declarados puedan fluir hacia el mercado de capitales sin pasar por los bancos.
Según analizó el experto en Asset Management, Martín Fernández Dubais, en diálogo con El Cronista, “el mercado de capitales argentino es poco profundo y la clase media no tiene cultura bursátil”, por lo que “es una apuesta interesante la del ministro porque es una manera de reducir la volatilidad que generan los pesos del M2”.
El intento de Cavallo
Recordó que algo parecido quiso hacer el entonces ministro Domingo Cavallo en la década de 1990 y no pudo. Asimismo, consideró que serían convenientes más herramientas para las sociedades de Bolsa y las Alyc para que el público empiece a invertir sin tantas complicaciones.
“Ese es el modelo que existe en los EE.UU. y se implementó para evitar que una quiebra de un banco pueda contagiar y generar una crisis bancaria. La economía de la Argentina no está tan integrada como para justificar eso”, dijo, por su parte, el economista Christian Buteler.
Los bancos ven con desconfianza esta iniciativa del Gobierno. Las cámaras prefieren no hablar del tema hasta que no haya indicios más concretos sobre este cómo se busca encarar este sendero. Sí hay consenso en las entidades respecto de que “siempre fue un proyecto de Caputo apuntar en ese sentido”.
Una voz del sector evaluó que “separar la banca hace a una cuestión prudencial al sistema financiero”, pero consideró que “el sistema actual no es el mismo del de hace décadas y dentro de la banca transaccional conviven bancos y fintech pero en condiciones regulatorias muy distintas”.
“Entonces ya no es solo separar la banca de inversión de la transaccional solamente”, dijo. Asimismo, dijo que hay un tema de escala. “Nuestro sistema financiero es muy chico, estimo que no supera el 20% del PIB. Por lo tanto, la decisión es correcta, pero se deberia analizar si el tamaño del sistema financiero actual es adecuado para separarlo”, apuntó.
¿Banca Simmons?
Algunas voces recuerdan que hace unos meses se habló de aplicar algo similar al modelo Banca Simons, elaborado por el economista Henry Calvert Simons, de la Universidad de Chicago, que propone una transformación radical del sistema bancario.
Su núcleo es dividir tajantemente las operaciones en dos partes: por un lado, los depósitos a la vista o cajas de ahorro, que deberían estar respaldados con un encaje del 100% y, por el otro, la actividad crediticia, que no podría surgir de esos depósitos, sino de otros actores del sistema financiero. Algunos países como Andorra, Isla de Man, Kiribati, Islas Marshall, Micronesia, Mónaco, Nauru, Palaos, Tuvalú, y Panamá aplican ese sistema.
Sin embargo, la modalidad de la que habló Caputo parece más relajada, ya que la banca Simmons implica encajes al 100%. Lo que parece más aplicable en la Argentina es un modelo más flexible que lo que permita más que nada es viabilizar los dólares no declarados hacia el mercado de capitales.
Los dólares del colchón
Con el lanzamiento del Bonar 27, el Gobierno dio el primer paso en el plan de captar los dólares de la Inocencia Fiscal por la vía de las Alyc que operan en el mercado bursátil. Los bancos no estaban habilitados por las políticas internacionales de compliance y Caputo mantuvo durante varios días negociaciones para que los operadores de Bolsa recibieran directamente en sus cuentas los depósitos de dólares provenientes del colchón.
Lo que hace el Gobierno es pagar una renta por los fondos que ingresen sin preguntar el origen.
Hace algunas semanas, la Comisión Nacional de Valores habilitó a las Alyc para que puedan recibir directamente en sus cuentas los fondos provenientes de actividades no declaradas. Los dólares de actividades no declaradas ingresan a través de ellas al sistema financiero, se invierten en títulos públicos, que luego se pueden vender, cambiar de inversión y girar entre cuentas.
Caputo explicó ayer para que el ingreso de divisas ayude a impulsar el crédito en dólares y a robustecer el mercado de capitales doméstico ya que estima que hay u$s 170.000 millones debajo de los colchones, casi tres veces el nivel de depósitos en el sector privado, que son unos u$s 67.000 millones.




