Saudi Aramco, el mayor exportador de petróleo del mundo, elevó a niveles récord la prima que cobra por su crudo, en medio de la guerra con Irán que está generando tensiones en el suministro energético global.
La compañía estatal de Arabia Saudita cobrará a sus clientes en Asia u$s 19,50 por barril por encima del referencial Omán-Dubái para el crudo Arab Light, su principal variedad, en mayo. En los últimos 26 años, esa prima nunca había superado los u$s 10 por barril.
Los precios de todas las variedades de petróleo saudí para todos los destinos también fueron elevados a niveles récord. En Europa, los clientes deberán pagar entre u$s 24 y u$s 30 por barril por encima del Brent por el crudo saudí el próximo mes.
La gran mayoría de las exportaciones de Saudi Aramco suelen cargarse en el Golfo, pero la amenaza iraní sobre el tránsito marítimo a través del estratégico estrecho de Ormuz obligó a redirigir los flujos.
El lunes, el precio del crudo cayó tras versiones de que se había presentado una propuesta de alto el fuego a Irán y Estados Unidos, aunque no estaba claro si las partes aceptarían el plan.
Sin embargo, durante la tarde el precio volvió a escalar con fuerza: el Brent, referencia internacional, subió cerca de 1,8% hasta ubicarse en torno a los u$s 111 por barril en Nueva York, mientras que el crudo estadounidense avanzó en una magnitud similar y superó los u$s 113. El movimiento se produjo después de que Donald Trump amenazara con “destruir por completo” a Irán, lo que enfrió las expectativas de un cese de las hostilidades.
El endurecimiento del tono del gobierno estadounidense volvió a instalar el temor a una escalada que podría profundizar las disrupciones en el suministro energético desde Medio Oriente.
Aramco está bombeando la mayor cantidad posible de crudo Arab Light y Extra Light a través de un oleoducto que cruza el país hacia buques que cargan en su costa oeste. El puerto de Yanbu, en el mar Rojo, está gestionando más envíos que nunca, pero aun así Arabia Saudita solo logró exportar cerca del 50% de sus volúmenes habituales en marzo, según datos de seguimiento marítimo.
La pérdida de suministro global provocada por el conflicto en Medio Oriente afecta con mayor intensidad a las refinerías que necesitan crudos pesados con alto contenido de azufre, típicos de la región. Estas refinerías se concentran principalmente en Asia.

Emiratos Árabes Unidos puede enviar parte de su producción desde el puerto de Fujairah, pero el resto de los envíos desde el Golfo debe enfrentar el control iraní del Estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
Algunos buques de China, India y Omán lograron atravesar el estrecho, mientras que el ejército iraní aseguró que los barcos iraquíes pueden pasar sin restricciones. El gobierno de Pakistán afirmó haber alcanzado un acuerdo para permitir el paso de 20 embarcaciones bajo su bandera. Sin embargo, en términos generales, la navegación por este paso clave sigue fuertemente limitada.
El lunes, los intentos de Qatar de exportar gas natural licuado a través del estrecho parecieron haber sido cancelados.
El cartel petrolero OPEC+ acordó el domingo aumentar la producción en mayo, aunque la medida tuvo un carácter simbólico, ya que gran parte de la capacidad ociosa permanece bloqueada detrás del estrecho.





