El Senado de Estados Unidos confirmó a Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal, allanando el camino para que el financista suceda a Jay Powell al frente de un banco central dividido sobre cómo responder a las consecuencias de la guerra con Irán.

Warsh, el elegido del presidente Donald Trump para liderar la Fed, fue aprobado en una votación de 54 a 45 el miércoles por la tarde, poniendo fin a una de las disputas más turbulentas por el puesto más alto del banco central más importante del mundo en décadas.

El hombre de 56 años probablemente tome el relevo de Powell la semana próxima. Deberá enfrentar una economía que atraviesa un poderoso resurgimiento de la inflación, con datos publicados en los últimos dos días que apuntan a fuertes subas de precios.

Susan Collins, presidenta de la Fed de Boston, advirtió el miércoles que podría “imaginar un escenario” en el que el banco central estadounidense necesitaría subir las tasas para combatir el alza en la inflación.

Sus declaraciones se produjeron tras la reunión de la Fed del mes pasado, que registró la mayor cantidad de disidencias desde 1992, cuando un trío de miembros votantes dijeron que ya no coincidían en que el banco central debería estar señalando que su próximo movimiento de tasas sería una baja. La Fed ha mantenido las tasas sin cambios en sus últimas tres reuniones.

Al mismo tiempo, Trump ha insistido incansablemente en recortes drásticos de los costos de endeudamiento y llamó a Powell “idiota” y “mula testaruda” por negarse a ceder a sus exigencias.

Tras el voto del Senado, Trump debe aprobar el mandato de cuatro años de Warsh.

Warsh se comprometió a vender gran parte de los más de u$s 130 millones en activos que posee antes de asumir el cargo. Una vez realizadas las transacciones financieras, prestará juramento. El mandato de Powell como presidente expira oficialmente el viernes, pero podría permanecer en el cargo de manera transitoria hasta que Warsh asuma.

El proceso de nominación de Warsh estuvo plagado de demoras provocadas por las amenazas de Trump a la independencia del banco central.

Thom Tillis, el senador republicano por Carolina del Norte, se negó a respaldar a Warsh hasta que el Departamento de Justicia desistiera de su investigación penal contra Powell por su manejo de una renovación de u$s 2.500 millones de la sede de la Fed.

Powell negó haber actuado de manera incorrecta y tanto el presidente de la Fed como Tillis consideran que la investigación es un mecanismo de presión sobre los funcionarios del banco central para que recorten los costos de endeudamiento en Estados Unidos.

Todos los expresidentes de la Fed que aún viven, junto con varios execonomistas de la Casa Blanca que sirvieron bajo administraciones demócratas y republicanas, salieron en defensa de Powell tras el anuncio de la investigación en enero.

Tillis, que tenía un voto determinante en el influyente Comité Bancario del Senado, bloqueó el avance de la nominación al plenario hasta que funcionarios del Departamento de Justicia dijeron que no reabrirían la investigación a menos que el inspector general de la Fed presentara evidencia que lo justificara.

El mandato de Powell como presidente expira oficialmente el viernes, pero podría permanecer en el cargo de manera transitoria hasta que Warsh asuma.
El mandato de Powell como presidente expira oficialmente el viernes, pero podría permanecer en el cargo de manera transitoria hasta que Warsh asuma.Fuente: BloombergAl Drago

El inspector general investiga desde el verano, a pedido de Powell, sobrecostos de u$s 700 millones en el proyecto edilicio.

El presidente anunció a Warsh como su candidato a fines de enero, luego de que los principales financistas de Wall Street expresaran preocupaciones sobre el hombre considerado durante mucho tiempo como favorito —el aliado de Trump y director del Consejo Económico Nacional, Kevin Hassett— para asumir el cargo.

Durante un proceso de entrevistas que se extendió varios meses, Warsh, exgobernador de la Fed, emergió como el candidato del cambio de régimen, proponiendo reformas al balance del banco central, a la forma en que se comunica y a su relación con el Tesoro de Estados Unidos.

Sin embargo, Warsh podría enfrentar dificultades para conseguir apoyo interno para su plan de renovación en una institución donde los ataques de la administración Trump contra Powell y la gobernadora de la Fed Lisa Cook generaron un clima enrarecido.

La Corte Suprema permitió que Cook permanezca en el directorio de la Fed mientras considera su demanda contra Trump, quien intentó destituirla en agosto de 2025 por supuesto fraude hipotecario, acusación que ella niega.

Powell también dijo el mes pasado que planea continuar en su rol de gobernador por un período no especificado, en medio de la preocupación de que el Departamento de Justicia pueda reabrir la investigación en su contra.

Abrir otro asiento en el directorio de la Fed para que Trump lo ocupe representa una amenaza adicional a la independencia del banco central estadounidense, según advierten los analistas.