Los precios del petróleo cayeron con fuerza el miércoles tras la difusión, por parte de la televisión estatal iraní, de los detalles de una propuesta para extender el cese del fuego entre Irán y Estados Unidos y reabrir el estrecho de Ormuz, lo que despertó esperanzas de un acuerdo.
Según el informe, el acuerdo aún no estaba cerrado, pero que de firmarse un memorando de entendimiento, Irán se comprometería a restituir el tráfico marítimo por el estrecho a los niveles previos a la guerra en el plazo de un mes.
El texto añadía que Estados Unidos también levantaría el bloqueo naval sobre los puertos iraníes. Sin embargo, la Casa Blanca calificó el informe iraní de “fabricación completa”.
“Este informe de los medios controlados por Irán es falso, y el memorando de entendimiento que ‘difundieron’ es una fabricación total”, señaló en una publicación en redes sociales. “Nadie debería creer lo que difunden los medios estatales iraníes.”
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró el miércoles su afirmación de que Irán quería “con muchas ganas” llegar a un acuerdo.
“Por ahora no lo lograron, no estamos satisfechos con eso, pero lo estaremos”, dijo durante una reunión de gabinete. “Están negociando en reservas mínimas, pero ya veremos qué pasa. Quizás tengamos que volver y terminar el trabajo, quizás no.”
Trump agregó que no aceptaría un acuerdo de corto plazo, ni tampoco estaría cómodo con que Rusia o China tomaran posesión de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán.
En el marco de cualquier acuerdo, el estrecho —por el que circulaba una quinta parte del petróleo mundial antes de la guerra— deberá “abrirse de inmediato”, afirmó. “Tiene que estar abierto para todos… nadie va a controlarlo.”
El Brent, el referente internacional del petróleo, cerró el miércoles con una baja del 5,3% a u$s 94,29 el barril, tras varios días de operaciones volátiles ante señales contradictorias sobre el avance de las negociaciones.
La televisión estatal iraní eliminó luego las referencias a su informe de sus cuentas en redes sociales sin dar explicaciones.
El FT informó anteriormente que, según los términos del borrador de propuesta, el frágil cese del fuego del 8 de abril se extendería por 60 días, durante los cuales el estrecho se iría reabriendo de manera gradual a medida que Irán retirase las minas y Estados Unidos y Teherán celebrarían conversaciones sobre el programa nuclear de la República Islámica.
Ambas naciones llevan días acercando posiciones en busca de un acuerdo, con Trump señalando durante el fin de semana que estaban cerca de alcanzarlo. Pero más tarde afirmó haberle dicho a los negociadores estadounidenses que “no se apresuren a cerrar un acuerdo” con Irán y que “ambas partes deben tomarse su tiempo y hacerlo bien”.
Los principales negociadores iraníes, Mohammad Bagher Ghalibaf —el influyente presidente del Parlamento— y Abbas Araghchi, canciller, regresaron a Teherán el martes tras las conversaciones en Doha con mediadores qataríes.
Se esperaba que debatieran los últimos avances con la dirigencia iraní, incluido el ayatolá Mojtaba Jamenei, líder supremo, quien no ha aparecido en público desde que sucedió a su padre, asesinado el primer día de la guerra.
Tasnim, una agencia de noticias semioficial vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní, citó a una persona cercana a las negociaciones que afirmó que las conversaciones en Doha fueron positivas y generaron avances.

La agencia añadió que las conversaciones se centraron en la liberación de u$s 24.000 millones en activos iraníes retenidos en el exterior, con la república islámica solicitando que la mitad de esos fondos se desembolsara en la primera fase del acuerdo.
Trump ha hecho de la reapertura del estrecho una prioridad mientras busca aliviar la peor crisis energética global de las últimas décadas.
Irán redujo a un goteo el flujo de embarcaciones por el estrecho tras el lanzamiento de la guerra por parte de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero.
Ha insistido en que quiere cobrar un arancel a los buques que transiten por el estrecho, pero según el acuerdo propuesto no lo haría durante los 60 días que dure el período acordado, afirmó una persona al tanto de las conversaciones.
Las negociaciones también abordarían el programa nuclear iraní, con el compromiso de discutir si Irán diluye o entrega su reserva de 440 kilogramos de uranio altamente enriquecido.
A cambio, Estados Unidos acordaría, de manera escalonada, aliviar las sanciones y desbloquear los activos iraníes retenidos en el exterior, aunque ello dependería del avance hacia un acuerdo definitivo. Trump repitió en varias ocasiones que quería que Irán entregara lo que describió como su “polvo nuclear”.
El lunes publicó que el uranio altamente enriquecido “será entregado de inmediato a los Estados Unidos… o, preferiblemente, en conjunto con la República Islámica de Irán, destruido in situ o en otro lugar aceptable, con la Comisión de Energía Atómica, o su equivalente, como testigo de este proceso y evento”.
El descongelamiento de los activos iraníes retenidos en el exterior era el último “punto de fricción serio” en las negociaciones, informó el martes la agencia de noticias iraní Fars, citando a una persona cercana a las conversaciones.





