La administración Trump indicó a Ucrania que las garantías de seguridad de Estados Unidos dependen de que Kiev acepte primero un acuerdo de paz que probablemente implicaría ceder la región del Donbás a Rusia, según ocho personas al tanto de las negociaciones.
Estados Unidos también sugirió que prometería más armamento a Ucrania para reforzar su ejército en tiempos de paz si —como precio de la paz con Rusia— aceptaba retirar sus fuerzas de las partes de la región oriental que controla, dijeron dos de las personas.
Volodimir Zelensky, presidente de Ucrania, esperaba firmar documentos sobre garantías de seguridad y un “plan de prosperidad” de posguerra con Estados Unidos tan pronto como este mes, lo que le daría margen de maniobra en futuras conversaciones con Moscú.
Pero ahora el gobierno de Trump está señalando que los compromisos de seguridad de Estados Unidos dependen de alcanzar un entendimiento con Rusia. Funcionarios ucranianos y europeos describieron la postura estadounidense como un intento de presionar a Kiev para que haga dolorosas concesiones territoriales que Moscú ha exigido en cualquier acuerdo.
Estados Unidos aún no ha dado su aprobación final a ninguno de los dos acuerdos, a pesar de que Zelensky afirmó que los textos de las garantías de seguridad, que discutió con Trump en Davos la semana pasada, estaban “100 por ciento listos”.
Un alto funcionario ucraniano dijo que cada vez está menos claro si Estados Unidos se comprometerá. “Se detienen cada vez que las garantías de seguridad pueden firmarse”, señaló el funcionario.
Tras la reunión de Trump con Zelensky en Washington el mes pasado, funcionarios estadounidenses dijeron que la oferta de garantías de seguridad de Estados Unidos “no estará sobre la mesa para siempre”, sin dar más detalles.
Ucrania quiere confirmar las garantías de seguridad de Estados Unidos antes de ceder cualquier territorio. Sin embargo, Estados Unidos cree que Kiev debe renunciar al Donbás para que la guerra termine y está haciendo poco para presionar al líder ruso Vladimir Putin a abandonar una de sus demandas más duras y persistentes, dijeron las fuentes.

En respuesta a preguntas sobre las condiciones vinculadas a las garantías de seguridad, Anna Kelly, subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, afirmó: “Esto es totalmente falso: el único papel de Estados Unidos en el proceso de paz es reunir a ambas partes para que lleguen a un acuerdo”.
“Es una lástima que el Financial Times permita que actores maliciosos mientan de forma anónima para entorpecer el proceso de paz, que se encuentra en un muy buen momento tras la histórica reunión trilateral de este fin de semana en Abu Dabi”, añadió.
Una persona familiarizada con la posición de Estados Unidos dijo que Washington “no está intentando forzar ninguna concesión territorial a Ucrania”. “Estados Unidos ha dicho que las garantías de seguridad dependen de que ambas partes acuerden un pacto de paz, pero el contenido de ese acuerdo depende de Rusia y Ucrania”.
Zelensky afirmó el viernes que él y Trump habían “finalizado” las garantías de seguridad bilaterales entre Estados Unidos y Ucrania durante su encuentro en Davos. La cuestión territorial seguía sin resolverse cuando Kiev ingresó el fin de semana a las primeras conversaciones tripartitas con Washington y Moscú celebradas en Abu Dabi.
La oficina presidencial de Zelensky no respondió a una solicitud de comentarios. Pero el alto funcionario en Kiev dijo que los estadounidenses “usan las garantías… para empujar a Ucrania” hacia concesiones que creen que pueden “sentar a Rusia a la mesa”.
El funcionario agregó que una razón clave por la que el acuerdo de prosperidad para Ucrania sigue sin firmarse es que Zelensky y Trump acordaron en Davos que el documento necesitaba más trabajo.
Compuesto por las provincias de Donetsk y Luhansk, el Donbás ha sido un baluarte contra las fuerzas invasoras de Rusia desde 2014. La línea defensiva de 50 kilómetros que incluye las ciudades de Kramatorsk, Sloviansk, Druzhkivka y Kostyantynivka suele denominarse “cinturón fortificado”.
Cederlo ha sido una línea roja para Zelensky y para la mayoría de los ucranianos, según encuestas realizadas a principios de este mes.
Estados Unidos está presionando a Ucrania para que retire tropas de la región del Donbás con el fin de crear una “zona económica libre”.
Inicialmente, Washington dijo que quería una “zona desmilitarizada” que fuera reconocida internacionalmente como territorio ruso. Moscú afirmó que aceptaría desplegar su guardia nacional y su policía en la zona desmilitarizada en lugar de sus fuerzas armadas.
Pero tras la resistencia de Kiev y de sus socios europeos, Trump finalmente llegó a un compromiso con Zelensky y aceptó que una fuerza neutral pudiera supervisar la zona.
Zelensky ha terminado apoyando la idea de una “zona económica libre”, pero solo si sigue siendo reconocida internacionalmente como ucraniana y si las fuerzas rusas se retiran a una distancia equivalente.
Los compromisos propuestos por Estados Unidos incluyen una promesa de que las garantías “reflejarán” el Artículo 5, la cláusula de defensa colectiva de la OTAN, y un compromiso de una respuesta militar coordinada en caso de un ataque sostenido, dijeron dos personas familiarizadas con el tema. Pero corren el riesgo de ser demasiado vagos para satisfacer a Kiev y, al mismo tiempo, demasiado amplios para Rusia, añadió una de las fuentes.
El Kremlin insiste en que no pondrá fin a la guerra a menos que Ucrania se retire de manera unilateral y completa de la región del Donbás. “Hay una enorme presión sobre los ucranianos en este momento”, dijo una de las personas.
Si Rusia recibe el Donbás como parte de un acuerdo de paz, o lo captura por la fuerza, funcionarios ucranianos y analistas militares señalan que ello daría a las fuerzas de Moscú una plataforma para atacar más profundamente dentro de Ucrania.
En un evento sobre Ucrania celebrado en Davos el jueves por la mañana, el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, dijo que había habido avances significativos en las negociaciones de paz con los ucranianos. “Creo que lo hemos reducido a un solo punto… y eso significa que es resoluble”, agregó, en referencia a lo que Zelensky dijo más tarde que era el territorio del Donbás.
Witkoff escribió en X que las conversaciones en Abu Dabi “fueron muy constructivas y se hicieron planes para continuar las conversaciones la próxima semana” en la capital emiratí.
Zelensky confirmó el lunes una segunda reunión tripartita más adelante esta semana, pero afirmó que aún quedaba “más trabajo diplomático” por delante en “cuestiones políticas complejas que siguen sin resolverse”.





