

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció este miércoles la puesta en marcha de HODIO, un rastreador de internet para localizar la “huella” de discursos de odio y la polarización en redes sociales y exigir a las plataformas digitales que rindan cuentas por su permisividad con ellos.
Esta nueva herramienta tiene el objetivo de medir la presencia, evolución y el alcance de estos mensajes y sus resultados serán expuestos públicamente “para que todo el mundo sepa” quién los frena, quién “mira hacia otro lado” y quién “hace negocio con ello”.
Este miércoles, el jefe del Ejecutivo inauguró el Foro contra el Odio en Madrid, donde se reúnen expertos, plataformas y víctimas de ese problema para debatir sobre la proliferación de mensajes discriminatorios en las redes.

El nuevo proyecto anunciado por Sánchez para combatir los discursos de odio
Sánchez explicó que HODIO será transparente y riguroso, estará basado en criterios académicos reconocidos y combinará análisis cuantitativo y revisión experta para garantizar precisión y representatividad.
El jefe del Ejecutivo resaltó la importancia de comenzar a hablar de la “huella del odio”, al igual que se discute sobre la “huella de carbono”, para impedir el impacto social y democrático de esos mensajes en la convivencia.
Sánchez parafraseó a la francesa Gisèle Pelicot, icono feminista tras ser durante años víctima de violencia sexual: “Hagamos que aquí también la vergüenza cambie de bando”, adujo el jefe del Ejecutivo.
Sumado a eso, infirió en el anuncio del paquete de medidas anunciadas hace unas semanas para recuperar el control del espacio digital, entre ellas instar a la Fiscalía a que investigue posibles delitos cometidos con la inteligencia artificial, especialmente en pornografía infantil. También enfatizó que el Gobierno trabaja para la prohibición del acceso de los menores de 16 años a las redes sociales.

El problema de las redes sociales, según Pedro Sánchez
Durante su intervención, Sánchez lamentó que las redes sociales se hayan convertido en un “Estallido fallido” donde no hay leyes ni reglas, se premia la impunidad y el odio se convierte en un “arma de polarización masiva”.
Recordó algunos datos del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que identificó más de 845.000 contenidos de odio en 2025, más de 1.300 diarios el último trimestre.
El gobernante socialista español volvió a cargar contra los “tecnoligarcas” que utilizan las plataformas digitales para imponer su agenda política, y mencionó al dueño de X, Elon Musk, para decir que los discursos de odio en esta red social aumentaron un 50 % desde que la compró, en octubre de 2022, cuando se llamaba Twitter.
En el ámbito político, también dedicó unas palabras a los que hacen del odio “su principal baza electoral” y lo usan no para “aplastar ideas”, sino a quienes las defienden: “Y aquí les hablo también desde la propia experiencia”, sentenció.



