

Los presidentes del Senado, Pedro Rollán, y de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ambos del PP, han reclamado este viernes un nuevo marco legal que permita responder de forma automática ante entradas masivas de migrantes como la de finales de julio.
Rollán, recibido por Vivas en el Palacio Autonómico, ha abogado por revisar la normativa para dotar al Estado de herramientas con las que articular los retornos de quienes acceden de forma irregular y devolver la “normalidad” a la ciudad.
Se trata, ha señalado, de que no exista colisión entre normas y se pueda responder con “inmediatez y contundencia” desde un marco jurídico “con garantías”.

Por qué piden un nuevo marco legal para las entradas masivas
Rollán ha planteado que las Cortes Generales trabajen en una regulación “amplia, completa, garantista, sólida y solvente”, capaz de actuar de inmediato si vuelve a producirse una entrada masiva. Ha calculado, además, que todavía podrían permanecer en Ceuta entre 7.000 y 10.000 personas sin identificar, y que solo quienes acuden voluntariamente a las dependencias policiales están facilitando los trámites para su retorno.
Vivas ha expresado su “impotencia” porque España, a su juicio, no disponga de un cuerpo normativo capaz de dar una respuesta inmediata.
El presidente ceutí ha defendido que esa respuesta jurídica debe permitir la devolución inmediata de quienes accedan ilegalmente en circunstancias excepcionales, y ha reclamado más presencia del Estado, un plan de inversiones en infraestructuras y vivienda y medidas para el tejido productivo local.
Ambos han vinculado la reclamación con la necesidad de que la seguridad de las fronteras no dependa de terceros. Durante el encuentro, Rollán entregó a Vivas una medalla del Senado como símbolo de respaldo a la “españolidad” de la ciudad en un momento delicado.
Qué respuesta reclaman los partidos de Ceuta a Marruecos
El segundo foco de la jornada fueron las declaraciones del ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, que cuestionó la política migratoria española y pidió que España devuelva a los menores marroquíes que permanecen en Ceuta. Sus palabras provocaron una respuesta de las principales formaciones de la ciudad.
El diputado del PP por Ceuta, Javier Celaya, sostuvo que lo ocurrido va “mucho más allá de una crisis migratoria” y lo calificó de “acto de guerra híbrida contra España”, que vinculó con las aspiraciones marroquíes sobre Ceuta y Melilla. Sobre los menores, coincidió con Ouahbi en que España debe estudiar su retorno cuando se cumplan las condiciones legales.
Desde el PSOE, el vicepresidente primero de la Asamblea, Melchor León, calificó la situación de “auténtica vergüenza”, cuestionó que Marruecos sea un socio fiable y reclamó que salgan de la ciudad todos los que entraron de forma irregular.
Qué piden el resto de formaciones ceutíes
El resto de partidos completó el abanico de reacciones. La diputada de MDyC (Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía), Fátima Hamed, reclamó más presencia de las fuerzas de seguridad y lamentó que la asistencia social en las barriadas esté recayendo sobre los propios vecinos. También cuestionó que las palabras del ministro marroquí no hayan recibido aún una réplica del Gobierno español.
Vox Ceuta, por su parte, rechazó cualquier interpretación “ingenua” de las declaraciones de Ouahbi y acusó a Marruecos de usar los flujos migratorios como “instrumento de presión”, en lo que llegó a calificar de “advertencia” y “chantaje”. Las reacciones se producen después de que el ministro marroquí defendiera que España y Marruecos deben tomar decisiones “firmes y valientes” para poner fin a la dinámica migratoria actual.




