

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, afirmó este viernes que es “una vergüenza” para el país y para el cuerpo que tanto la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, como el director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, continúen en sus cargos.
Feijóo hizo estas declaraciones en Santa Cruz de Tenerife, durante la presentación de la candidatura de Carmen Pérez a la alcaldía de la ciudad, el mismo día en que González comparecía ante el juez Santiago Pedraz en calidad de imputada. Según el líder popular, hay “más decencia” en cualquier cuartel del cuerpo que en la propia Dirección General.

Los reproches de Feijóo a la dirección de la Guardia Civil
El presidente del PP acusó al Gobierno de “manchar” el nombre y el buen hacer de la Guardia Civil. Su reproche más duro apuntó directamente a la directora general: mientras los guardias civiles perdían la vida en la lucha contra el narcotráfico en Andalucía, dijo, su directora estaba “a otras cosas”, en referencia a los encuentros con las “cloacas” del PSOE.
Feijóo ironizó además con que Canarias es la “zona cero de la corrupción sanchista”, al recordar que en el archipiélago comenzaron la trama de Tito Berni y el caso de las mascarillas.
“Cuando pensábamos que lo más sórdido que podía salir del PSOE Canarias era ver a Tito Berni en calzoncillos, la realidad es que era solo la punta del iceberg de una corrupción sistémica presente en el corazón del Estado”, afirmó, para concluir que si “todo el entorno está corrompido”, la “manzana podrida” es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Qué declaró Mercedes González ante el juez Pedraz
La directora general de la Guardia Civil afirmó ante el magistrado ser víctima del exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, del que dijo que la tenía en su “listado de víctimas”, y por tanto también de la trama de Leire Díez. Su tesis es que ambos la utilizaron o trataron de implicarla sin que ella conociera el verdadero alcance de sus actuaciones, según informaron a EFE fuentes jurídicas.
En una declaración que se prolongó algo más de hora y media, González negó haber colaborado con ninguna “cloaca” y haber participado en maniobras para frenar procedimientos judiciales sensibles para el PSOE, el Gobierno o el entorno de Pedro Sánchez.
Solo reconoció dos encuentros con Leire Díez, ambos para tomar café. El primero, el 30 de septiembre de 2024, en el que Díez le comentó que trabajaba como periodista freelance y la felicitó por su nombramiento.
El segundo, el 2 de abril de 2025, que según su versión cortó drásticamente cuando la exmilitante socialista le propuso restituir al comandante Rubén Villalba, imputado en el caso Koldo. González negó el encuentro del 20 de diciembre de 2024: revisó sus agendas y no le consta que ese día se vieran.
La llamada de Marlaska y el correo de Begoña Gómez
González también fue preguntada por la llamada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a la que el DAO había hecho referencia el día anterior en su propia declaración como imputado, relativa a la publicación en un medio de la dirección de correo de Begoña Gómez, que aparecía en un informe de la UCO aportado a la investigación sobre David Sánchez.
Según relató, Marlaska le envió la noticia al móvil, pero como ella viajaba en un AVE sin apenas cobertura, el ministro llamó al DAO, que ya le informó de que había abierto un expediente por la filtración.
Llamas explicó el jueves que Marlaska le comentó que la publicación había provocado que ese correo colapsara con mensajes de insultos, y que él ya había abierto una información reservada al detectar que se habían incorporado al informe correos ajenos a la investigación, entre ellos de Begoña Gómez, del presidente del Gobierno y de una sobrina menor de edad.
La directora general desvinculó además la apertura de los tres expedientes a la UCO de sus cafés con Díez, con quien asegura que en esos años solo intercambió una llamada.
Sobre la activación del borrado temporal de mensajes, que la UCO vincula a la fecha en que se ordenó abrir una información reservada tras la publicación de mensajes entre José Luis Ábalos y Pedro Sánchez, indicó que tiene esa función activada con unos 80 contactos que no considera importantes.

Los compromisos institucionales anunciados por Feijóo
El líder del PP aprovechó el acto en Tenerife para insistir en que las instituciones “son de los españoles y no del partido” y en que los ministros deben comportarse como tales “y no como matones, activistas o tuiteros que insultan”, en referencia a Óscar Puente, del que dijo que “no puede formar parte” del Consejo de Ministros.
Feijóo se comprometió a garantizar la independencia de los nombramientos públicos (Fiscalía General del Estado, gobernador del Banco de España, presidencia del Consejo de Estado, Tribunal Constitucional), para los que aseguró que no será necesario “estar afiliado al PP”.
También anunció que reformará el suplicatorio para que ningún miembro de las Cortes pueda escudarse en ellas para no comparecer ante un tribunal, que regulará los lobbies y que prohibirá los indultos por corrupción.
“Sánchez solo respeta las decisiones judiciales que le gustan”
Feijóo consideró que el último informe anual sobre el Estado de derecho de la Comisión Europea le da la razón en su tesis de que la calidad democrática en España “se está viendo seriamente dañada”. “Han robado. Han robado presuntamente los que ya estaban jubilados, como Zapatero. Y además montaron una cloaca para tapar la corrupción”, expresó.
El líder popular rechazó cualquier equiparación entre ambos partidos: “Se están victimizando diciendo que los jueces persiguen a su familia. Y ahora intentan trasladar que también los del PP somos iguales. Y no lo somos. Sánchez solo respeta las decisiones judiciales que le gustan. Nosotros respetamos todas y no se discuten. Y si no están de acuerdo, que las recurran”.
Y cerró con un balance personal: “Yo llevo 30 años gestionando dinero público y nunca he tenido un miembro de mi gobierno condenado o investigado. Se puede hacer política con decencia y con honradez”.




