

A lo largo de toda su vida laboral, la mayoría de los trabajadores piensan en el día de su jubilación. En España, la edad ordinaria de jubilación es de 66 años y 8 meses, pero aquellos que han cotizado al menos 38 años y tres meses puede optar por una jubilación anticipada.
Sin embargo, llevar más de cuatro décadas pagando a la Seguridad Social no exime de recibir un castigo económico si uno decide jubilarse antes de tiempo.
La jubilación anticipada voluntaria en España permite retirarse hasta dos años antes de la edad ordinaria, pero con recortes que van del 2,81% al 21% según los meses de adelanto y los años cotizados.
Estos recortes son conocidos como coeficientes reductores. Y se aplican incluso a quien ha trabajado durante más de 40 años. El sistema es claro en sus objetivos: frenar las jubilaciones tempranas para equilibrar el sistema de pensiones.

Cuánto pierde de pensión quien lleva más de 40 años cotizando
Los recortes se calculan cruzando dos variables: los años cotizados y los meses que se adelanta la jubilación respecto a la edad legal. La tabla oficial de la Seguridad Social para 2026 establece cuatro tramos de cotización, y los porcentajes de penalización son los siguientes para quienes han superado los 40 años de cotización.
Un trabajador con entre 41 años y 6 meses y 44 años y 6 meses cotizados que decida jubilarse 23 meses antes de lo que le correspondería perderá un 15% de su pensión de forma permanente. Si adelanta la jubilación 24 meses, la penalización sube al 17%.
Si ha cotizado más de 44 años y 6 meses, el tramo más favorable, el recorte baja al 12% al jubilarse dos años antes. Cuantos más años se hayan cotizado, menor será la penalización, pero nunca desaparece del todo.
El peor escenario corresponde a quien ha cotizado menos de 38 años y 6 meses: si adelanta la jubilación los dos años máximos permitidos, perderá hasta un 21% de su pensión. Un recorte que se aplica de por vida, no solo temporalmente.

Cómo acceder a la jubilación anticipada en 2026
En 2026, la edad ordinaria de jubilación son 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses, y 65 años para quienes superen ese umbral. La jubilación anticipada voluntaria permite adelantar ese momento un máximo de dos años, lo que fija las edades mínimas reales en 63 años para los primeros y en 64 años y 10 meses para los segundos.
Hay un requisito previo imprescindible: haber cotizado al menos 15 años para tener derecho a cualquier pensión contributiva. Por debajo de ese umbral, la Seguridad Social no concede pensión contributiva, aunque sí puede solicitarse una pensión no contributiva.
Además, la pensión resultante tras aplicar los coeficientes reductores debe ser siempre superior a la pensión mínima que correspondería al interesado si se jubilara con la edad ordinaria. Si no se cumple ese requisito, la jubilación anticipada voluntaria simplemente no es posible.
Por qué el Gobierno impone recortes para quienes más han cotizado
Multitud de asociaciones de trabajadores y sindicatos llevan tiempo reclamando al Gobierno que suprima los coeficientes reductores para quienes acumulen una carrera laboral larga. El argumento es de sentido común: quien lleva 40 años pagando a la Seguridad Social ha contribuido más que suficiente al sistema.
El Gobierno ha rechazado esa petición con un argumento económico igualmente contundente. Según sus cálculos, eliminar los coeficientes reductores exclusivamente para quienes acrediten 40 años cotizados o más tendría un coste de 3.358 millones de euros anuales.
Ese gasto se desglosa en 1.345 millones correspondientes a jubilaciones anticipadas voluntarias y 2.013 millones a jubilaciones anticipadas involuntarias, las que se producen por causas ajenas al trabajador, como un despido o el cierre de una empresa.
Por el momento, los coeficientes reductores continuarán aplicándose sin excepción, independientemente del número de años cotizados.




