

Grifols sorprendió en la tarde de ayer con un movimiento inesperado. La compañía líder en medicamentos derivados y del plasma, aprobó la salida a Bolsa en el mercado bursátil estadounidense de una parte de las acciones de su negocio de Biopharma en Estados Unidos.
La transacción se llevará a cabo mediante una oferta pública de venta (OPV) y tiene como principal objetivo la reducción de la deuda y la inversión en crecimiento en mercados clave donde está avanzando en sus proyectos de autosuficiencia.
En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la empresa catalana explicó que el consejo de administración va a iniciar un proceso de evaluación de una potencial IPO en el mercado estadounidense de una participación minoritaria de Grifols Biopharma US. Aclaró, además, que Grifols mantendría su cotización en España y el control del negocio de Biopharma en Estados Unidos.
La idea de Grifols es que tras la transacción propuesta, el negocio de Biopharma en Estados Unidos cuente con su propio consejo de administración, un equipo directivo y una estructura de gobierno corporativo.

Los motivos detrás de la decisión de Grifols
“Esta estructura permitirá a la compañía operar con un enfoque estratégico claro, una gobernanza adaptada y la agilidad necesaria para competir y crecer como empresa cotizada en Estados Unidos”, argumento, para luego aclarar que “este posicionamiento se alinea con el interés de los inversores en una compañía estadounidense centrada exclusivamente en el negocio del plasma y con una estructura de capital simplificada tras la salida a Bolsa.
El Grupo seguirá impulsando el crecimiento de sus negocios de plasma y diagnóstico en otros mercados clave, con mejores márgenes de beneficio gracias a los programas de autosuficiencia en Egipto y Canadá, así como con el aumento de los ingresos procedentes de nuevos productos.
La operación refuerza la visión de autosuficiencia de Grifols al crear la primera y única compañía que no dependerá del plasma, la fabricación ni del suministro procedente de fuera de Estados Unidos. De hecho, la empresa desarrolló un modelo totalmente integrado y autosuficiente en el país, que abarca toda la cadena de valor, desde la recogida del plasma hasta la fabricación, la logística, los análisis y la distribución.
De acuerdo a datos de Grifols, el negocio de Biopharma en Estados Unidos opera en el principal mercado que suministra más del 60% del plasma mundial y sigue mostrando una fuerte demanda estructural, con una previsión de crecimiento del sector.

El análisis realizado sobre la decisión de Grifols
Este movimiento se entiende al tener en cuenta que Grifols es el primer operador en el mercado de plasma en Estados Unidos, donde cuenta con cerca de 300 centros de donación en 40 estados y dispone de importantes instalaciones industriales en California y Carolina del Norte, con una plantilla de más de 14.000 empleados en todo el país.
Por otra parte, Grifols continúa avanzando en sus iniciativas de autosuficiencia en otros mercados clave, que constituyen la base de su crecimiento futuro y de su estrategia a largo plazo para ampliar el acceso global a terapias derivadas del plasma. Por caso, con proyectos, que la empresa define como emblemáticos, en Egipto y Canadá, la compañía refuerza su escala para impulsar la autosuficiencia en plasma a nivel nacional, al tiempo que amplía las fuentes de plasma a nivel mundial.
Así las cosas, la operación de Biopharma implica sacar a cotizar de manera directa el 85% del volumen de negocio de Grifols. La división aportó en 2025 hasta 6.487 millones de euros de ingresos de un total de 7.524 millones. El otro dato que cuantifica el peso de esta unidad de actividad sale de la comparación con las otras divisiones de la empresa: Biopharma fue la única división que más creció en el ejercicio pasado, al incrementar su volumen de negocio un 5,6%, frente a una caída del 0,8% de diagnostico y del 28,5% de Bio Supplies.
Otro dato. Biopharma fue el principal impulsor del crecimiento del Ebitda gracias a la subida de doble dígito del negocio de la inmunoglobulina, que compensó el descenso de la albúmina.
La posible reducción del pasivo
Asimismo, y de acuerdo a distintas fuentes, la operación permitiría a la farmacéutica valorar este negocio en cerca de 20.000 millones de dólares, unos 17.300 millones de euros al cambio actual, dinero que, como admitió la compañía, iría destinado a reducir deuda e impulsar la cotización de la matriz. Banco Santander, por su parte, lo estima en unos 15.000 millones.
En concreto, a través de distintas comunicaciones, Grifols explicó que busca encarar la refinanciación de todo su pasivo en el primer semestre del presente ejercicio. En este sentido, vale recordar que la empresa de hemoderivados ya inició el proceso con la renovación de las líneas de revolving, mientras le quedan casi 3.000 millones entre un préstamo y una emisión de bonos.
En rigor, antes de la operación que anunció ayer, los catalanes no pudieron cumplir con su anhelo de devolver el pasivo sin desprenderse de activos.
Las repercusiones del anuncio de Grifols
La Asociación de Accionistas Minoritarios de Grifols (AMG) celebró el anuncio de la compañía, destacando que siempre llamó a la confianza en la gestión y en la solidez del negocio, “defendiendo el enorme valor de nuestra centenaria compañía”. Su presidente, Eduardo Breña, afirmó que los inversores se “beneficiarán del enorme impulso de creación de valor que supone la OPV de Biopharma”.
Esta declaración institucional se contrapone, en cierto modo, con los bruscos vaivenes que sufrió la acción de la compañía desde el anuncio. Veamos. Abrió con subidas cercanas al 8%, para a media mañana bajar a menos de un punto porcentual (0,8%) y alcanzar a primeras horas de la tarde un incremento en su valoración del 1,95%, subida que se contrapone con la caída desde comienzos de año del 16,09%. La acción se comercializa a 9 euros.
Posiblemente la montaña rusa en la que está montada la cotización de Grifols le esté dando la razón a los analistas de Barclays, quienes advierten de que la operación puede generar incertidumbre a corto plazo, tanto por el calendario como por las dudas sobre la estructura accionarial y los aspectos contables.
Para XTB, la operación se encuadra dentro del intento de Grifols de reconstruir su credibilidad tras un periodo marcado por la volatilidad, incluyendo el impacto de las acusaciones de Gotham City Research y el fallido intento de adquisición por parte de Brookfield.
“De salir adelante la operación, creemos que podría servir para lograr una mayor visibilidad y valoración de su negocio core, así como alinear su base de inversores estadounidenses”, valora Renta 4, cuyos analistas subrayan que en el comunicado la compañía insiste en los esfuerzos hacia un modelo integrado y de autosuficiencia, “convirtiéndose en un pure player sin dependencia de plasma, fabricación ni suministro procedentes de fuera de Estados Unidos”.
Con todo, el banco de inversión español alerta que los actuales accionistas de las clases A y B verían reducida su participación en Biopharma US.
Por último, Banco Santander estima que el negocio podría alcanzar una valoración cercana a los 15.000 millones de euros. Bajo el supuesto de una colocación del 25%, la compañía podría captar alrededor de 3.800 millones, una cifra relevante frente a una deuda neta que ronda los 7.800 millones.

