

Las cuentas bancarias en España pueden ser indistintas o solidarias, lo que significa que cualquiera de los titulares puede disponer del dinero por sí solo, sin autorización de los demás, o bien, tener una cuenta conjunta donde se necesita la firma o autorización del resto de titulares para la retirada de dinero.
En este último caso, surge la duda de qué ocurre con ese dinero cuando uno de los titulares fallece. Si esto ocurre, hay que tener en cuenta que este saldo queda retenido de manera parcial para el superviviente y este necesitará contar con ciertos documentos para realizar cambios en los depósitos de la cuenta.

Qué pasa si un titular de la cuenta fallece
Cuando uno de los titulares de la cuenta bancaria conjunta fallece, lo ideal es comunicárselo cuanto antes a la entidad. Así lo recuerda el Banco de España.
Esto es especialmente relevante si parte del dinero depositado en ella pertenece a la persona fallecida y puede ser una forma de evitar que existan problemas legales en un futuro.
Aunque una cuenta indistinta puede tener varios titulares, en caso del fallecimiento de uno de ellos, se podrá seguir disponiendo del dinero. No obstante, el Banco de España establece que, si la cuenta es conjunta “desde el fallecimiento de un titular, los demás no podrán disponer del dinero que hay en ella, salvo que tengan el consentimiento expreso de todos los herederos del titular fallecido”.


