

En distintos países del mundo, el emprendimiento se ha convertido en una opción cada vez más apreciada entre las salidas profesionales posibles. Son los jóvenes sobre todo quienes impulsan esta idea que prioriza la independencia laboral y la creación de proyectos propios.
En España, estas ideas se ven reflejadas en los autónomos, aunque en otros países la emigración para encontrar mejores opciones laborales también puede ser considerada como un tipo de emprendimiento. En cualquier caso, todas las personas decididas a emprender comparten algo en común: las ganas y el esfuerzo por sacar un proyecto adelante.
En este marco es que muchos venezolanos, quienes a lo largo de los últimos años han emigrado con destino a España en el marco de la inestabilidad económica y política en su país. Muchos de ellos han optado por trabajar como repartidores de comida a través de plataformas digitales, que ofrecen flexibilidad y facilidad para comenzar a generar ingresos desde el primer momento.
Sin embargo, son varios los empleados que denuncian la falta de estabilidad de este tipo de empleos y la dificultad para llegar a fin de mes. Este es el caso de Junior Herrera, un venezolano afincado en Madrid, que ha decidido compartir su experiencia como repartidor a través de un vídeo en su cuenta de TikTok (@juniorherrera.7). Allí, el joven ha explicado algunos de los puntos más negativos de estos trabajos en España.

¿Cuánto cobra un repartidor de comida por 7 días de trabajo?
Junior decidió retratar una semana entera de su trabajo para analizar sus gastos y beneficios. El venezolano trabajó un total de 72 horas, repartidas entre las aplicaciones de Glovo y Uber Eats: “En Glovo hice, en total, 547,20 euros”. A esa cantidad se le debe descontar un 20% del IRPF, lo que supone cerca de 164 euros.
En última instancia el ingreso neto de Glovo se quedaría en 383 euros. Por parte de Uber Eats, la suma bruta fue de 23,86 euros, de los que, tras impuestos, quedan limpios unos 14,32 euros.
A esta cifra conjunta de 397,36 euros se le deben descontar los gastos asociados a la actividad, como la cuota mensual de autónomos, que en su caso asciende a 300 euros, que son como unos 80 euros por semana, y unos 30 euros semanales en gasolina, que, según Junior, “se cubren casi con las propinas”.
De esta manera, el ingreso neto real se sitúa en 317 euros semanales. “¿Que si vale la pena o si no? No lo sé. Saquen ustedes sus propias conclusiones”, sentencia el repartidor para despertar la reflexión en su audiencia.




