

La histórica planta de Steelgran Componentes, antigua Portinox, cesó definitivamente sus operaciones en la provincia española de Granada. Detrás del cierre se esconde una millonaria operación internacional y una deslocalización que deja a toda una plantilla de casi 50 empleados en la calle.
Constituida el 20 de septiembre de 2005, esta sociedad anónima (CIF A18741215) se dedicaba principalmente a la transformación de acero inoxidable y la fabricación de campanas extractoras para cocinas, actividad que heredó de la antigua Portinox.

¿Por qué cerró esta empresa tras 20 años?
Los motivos detrás del cese de actividades no responden a una quiebra financiera tradicional por falta de rentabilidad, sino a una estrategia de deslocalización productiva. En 2024, el Grupo Teka se desprendió de esta división de componentes, la cual fue adquirida por el gigante multinacional chino de electrodomésticos Midea Group.
Tras tomar el control, la dirección corporativa de la firma asiática determinó que la planta española ya no era estratégica dentro de su esquema logístico. En su lugar, decretó el traslado total de la maquinaria y de la actividad productiva hacia las instalaciones que el grupo posee en Portugal, buscando centralizar y optimizar la fabricación de campanas extractoras en la Península Ibérica.
Aunque la actividad fabril ya se encontraba completamente congelada desde finales de 2025, no fue sino hasta marzo de este año que se formalizaron los despidos y el cierre definitivo de las instalaciones.

Acuerdo de indemnización logrado por los trabajadores ante el ERE
La empresa, que según datos mercantiles contaba con 50 empleados, ha dado a conocer la aprobación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción.
Ante el anuncio del ERE, el comité de empresa, presidido por CCOO, logró un acuerdo en el acto de conciliación previo a la huelga. Los casi 50 trabajadores percibirán indemnizaciones de 45 días por año trabajado, con un tope de 42 mensualidades, tal como establece el convenio colectivo.
Este beneficio se aplica a toda la plantilla, independientemente de su antigüedad. Justamente, en asamblea, los trabajadores ratificaron el acuerdo con 43 votos a favor, 2 en contra y 1 abstención (46 participantes de 49).
El presidente del comité, Javier Trapero (CCOO), valoró positivamente el pacto porque “evita la huelga” y garantiza “la paz social” durante las últimas semanas de actividad. Además, se reconoció la antigüedad real de algunos empleados, evitando posibles litigios judiciales.
Otro logro destacado es que los trabajadores con al menos 6 años de antigüedad podrán optar a un plan de recolocación a través de una agencia externa o, en su defecto, recibir un complemento indemnizatorio de 4000 euros. Muchos de los afectados tienen más de 25 años de antigüedad y rondan los 50 años de edad, lo que complica su reinserción laboral.
Historia de la empresa: el contexto que marcó su rumbo
Steelgran Componentes S.A. se encontraba registrada en el CNAE 2410 (Fabricación de productos básicos de hierro, acero y ferroaleaciones). Su objeto social abarcaba la transformación de acero inoxidable, así como la fabricación y comercialización de muebles metálicos y componentes eléctricos y electrónicos.
Situada en las instalaciones de la antigua Portinox, la fábrica había sido vendida por Teka. Anteriormente, CCOO ya había interpuesto denuncias por oleadas de despidos atribuibles a reestructuraciones.
De acuerdo a datos mercantiles, la compañía poseía un capital social superior a 1 millón de euros y facturaciones caracterizadas por los rangos de mediana empresa. Su cierre acarrea un impacto considerable para la economía local en el sur del país, donde mantenía una posición relevante en la producción de campanas extractoras de cocina.


