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En un avance que genera preocupación en Estados Unidos, China desarrolló una tecnología capaz de cortar cables submarinos a profundidades de hasta 3500 metros. Probada exitosamente durante una misión del buque oceanográfico Haiyang Dizhi 2, este dispositivo expone la vulnerabilidad de la infraestructura crítica que sostiene la conectividad global de Internet y las comunicaciones.

Los cables submarinos de fibra óptica, que transportan más del 95% del tráfico internacional de datos, se encuentran ahora en el centro de un debate estratégico y geopolítico de alto voltaje.

Tiembla Estados Unidos: la nueva tecnología china que podría dejarlos desconectados del mundo
Tiembla Estados Unidos: la nueva tecnología china que podría dejarlos desconectados del mundoShutterstock

¿Cómo funciona la nueva tecnología que podría desconectar a Estados Unidos?

El corazón de esta innovación es un actuador electrohidrostático, un mecanismo avanzado que integra en una sola unidad componentes que tradicionalmente operan por separado: bomba hidráulica, motor y sistema de control. Esta integración elimina la necesidad de tuberías externas, lo que reduce significativamente el tamaño del equipo, mejora su eficiencia y aumenta su fiabilidad en entornos extremos.

El dispositivo está diseñado para instalarse en vehículos submarinos operados a distancia (ROV), permitiendo intervenir en zonas donde la presencia humana resulta imposible debido a la presión y las condiciones adversas del fondo marino.

Tiembla Estados Unidos: la nueva tecnología china que podría dejarlos desconectados del mundo
Tiembla Estados Unidos: la nueva tecnología china que podría dejarlos desconectados del mundoShutterstock

Su mecanismo de corte emplea una sierra recubierta de diamante que gira a aproximadamente 1600 revoluciones por minuto. Esta herramienta es capaz de atravesar las múltiples capas protectoras de los cables submarinos: acero, caucho y polímeros especiales diseñados precisamente para resistir alta presión, corrosión y daños mecánicos.

Los cables acuáticos submarinos forman una red invisible pero vital para la economía y la seguridad mundial. Cualquier interrupción masiva podría paralizar transacciones financieras, comunicaciones militares, sistemas de control industrial y el flujo cotidiano de información en internet.

El avance chino en aguas profundas: entre lo civil y lo militar

China ha invertido fuertemente en tecnologías de exploración y operación en mar profundo, posicionándose como líder en este campo estratégico. Oficialmente, los investigadores chinos presentan el dispositivo con fines civiles: minería submarina, mantenimiento de infraestructuras oceánicas y explotación de recursos marinos. Estas aplicaciones responden a la creciente necesidad global de acceder a fuentes de energía y materiales estratégicos en el lecho oceánico.

Sin embargo, la línea entre uso civil y militar es cada vez más difusa. Analistas internacionales advierten que esta tecnología podría formar parte de una estrategia más amplia para fortalecer la presencia china en dominios críticos como el fondo marino y el ciberespacio.

En un escenario de conflicto, la capacidad de cortar cables submarinos se convertiría en un arma asimétrica poderosa, capaz de afectar simultáneamente comunicaciones militares, operaciones económicas y la estabilidad política de naciones dependientes de esta infraestructura.

Estados Unidos ha catalogado expresamente este desarrollo como tecnología de “doble uso”. Si bien puede emplearse en tareas legítimas de ingeniería, también tiene claro potencial para sabotaje o acciones militares. Por tal motivo, Washington observa con especial atención la vulnerabilidad de los cables que conectan bases estratégicas en el Pacífico, como las de Guam, un punto clave en la proyección de poder estadounidense en la región.