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El Gobierno español fijó esta semana una posición sin matices sobre la homeopatía. La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) publicó el 21 de abril un informe técnico en el que concluye que no existe evidencia científica que avale la eficacia de estos productos como tratamiento terapéutico. La ministra de Sanidad, Mónica García, fue directa al presentarlo: la homeopatía “no funciona mejor que un placebo”.

El documento es el resultado de años de debate regulatorio y de presión sostenida desde la comunidad científica. No es una advertencia vaga: es el dictamen oficial de la autoridad sanitaria del Estado, respaldado por el análisis de 64 revisiones sistemáticas de literatura científica publicadas desde 2009.

La homeopatía no tiene eficacia demostrada frente a ninguna enfermedad, según Sanidad

El informe de la AEMPS analizó el comportamiento de los productos homeopáticos frente a enfermedades como la depresión, las patologías autoinmunes y las dermatológicas, entre otras. En todos los casos el resultado fue el mismo: ningún beneficio real. Los estudios que en apariencia mostraban mejoras tenían un denominador común: baja calidad metodológica, muestras pequeñas y períodos de seguimiento insuficientes.

El hallazgo central es que, a medida que aumenta el rigor de los ensayos clínicos, el supuesto efecto terapéutico de la homeopatía se reduce hasta desaparecer. En los estudios más rigurosos, la diferencia entre tomar un producto homeopático y un terrón de azúcar es estadísticamente nula. Desde el punto de vista científico, en una dilución habitual de 12 CH -donde se mezcla una parte de la sustancia original con cien partes de disolvente, doce veces consecutivas- es matemáticamente imposible que quede una sola molécula del ingrediente activo.

Sin evidencia clínica que los respalde: el mercado homeopático en España factura 30 millones de euros al año pese a los resultados. Imagen generada con inteligencia artificial.
Sin evidencia clínica que los respalde: el mercado homeopático en España factura 30 millones de euros al año pese a los resultados. Imagen generada con inteligencia artificial.Gemini

¿Por qué hay personas que sienten que la homeopatía les funciona?

Vicente Baos, médico de familia, experto en pseudoterapias y miembro de la asociación Círculo Escéptico, celebró la publicación del informe como “un culmen de la lucha por la deslegitimación de la homeopatía como herramienta terapéutica”. En declaraciones a El Periódico, Baos fue más allá: desde los ámbitos sanitarios, la inmensa mayoría de médicos y científicos ha tenido claro que la homeopatía es “un absurdo lógico que no cumple ninguna de las condiciones necesarias para ser considerada una terapia con eficacia”.

La respuesta científica a por qué hay quienes sienten mejoría no es nueva, pero el informe la vuelve a poner sobre la mesa con datos. Las mejoras que reportan algunos usuarios se explican por tres factores: el efecto placebo, la evolución natural de la propia enfermedad y la baja fiabilidad de los estudios históricos en los que se basó la práctica. Sanidad advierte del riesgo de sustituir terapias con eficacia demostrada por productos sin base científica, ya que puede provocar el abandono de tratamientos médicos necesarios.

Un mercado en caída libre y un proceso regulatorio con años de historia

La regulación no empezó con este informe. En los últimos años, la AEMPS retiró del mercado más de 1.000 productos que prometían resultados terapéuticos sin evidencia clínica, y a la fecha de publicación del informe no existe en España ningún producto homeopático con indicación terapéutica autorizado. El negocio ya venía en caída: el mercado homeopático mueve unos 30 millones de euros anuales, el 0,5% de las ventas farmacéuticas totales, y el principal operador, Boiron, vio caer sus ventas de 20,6 millones de euros en 2016 a 14,6 millones en 2024.

España se alinea así con una tendencia global: Francia y Reino Unido han eliminado la financiación pública de estos productos, Alemania está en proceso, y Australia y Estados Unidos exigen advertencias explícitas sobre su falta de base científica.