

Los trabajadores tienen seis horas semanales retribuidas para buscar un nuevo empleo, pero solo si se trata de un despido objetivo con preaviso escrito de al menos 15 días naturales. La medida ya está en vigor en España y forma parte del Estatuto de los Trabajadores.
Este derecho laboral busca facilitar la transición hacia un nuevo puesto de trabajo sin que el empleado pierda salario durante el periodo previo a la salida de la empresa. La normativa establece condiciones concretas que deben cumplirse para acceder a este beneficio.
Además, la legislación también fija obligaciones para las empresas en los casos de despido objetivo, como la entrega de documentación, la indemnización correspondiente y el pago del finiquito.

Qué trabajadores tienen derecho a las 6 horas pagas para buscar empleo
Esta medida está regulada por el artículo 53.2 del Estatuto de los Trabajadores (ET), en vigor desde hace años en España.
“Durante el periodo de preaviso el trabajador, o su representante legal si se trata de una persona con discapacidad que lo tuviera, tendrá derecho, sin pérdida de su retribución, a una licencia de seis horas semanales con el fin de buscar nuevo empleo”, señala la ley.
El permiso retribuido solo se aplica cuando existe un despido objetivo comunicado con un preaviso mínimo de 15 días naturales. Eso significa que no todos los empleados despedidos pueden acceder automáticamente a estas seis horas pagadas.
Qué es un despido objetivo y cuándo puede aplicarse
Esta modalidad viene motivada por causas relacionadas con el funcionamiento y la solvencia de la empresa. Los despidos por causas objetivas, a diferencia de los disciplinarios, no sancionan a la persona trabajadora y deben estar justificados por parte del empresario. De hecho, si esto no sucede podría ser calificado como despido improcedente (injustificado).
Por lo tanto, solo tendrá validez si se cumplen estos tres requisitos legales:
- Comunicar el despido por escrito, haciendo constar la razón o razones, y aportar documentación al respecto, para que el afectado pueda valorar si es legítimo o no.
- Poner a disposición del empleado la correspondiente indemnización, salvo que la empresa no tenga la suficiente liquidez.
- El trabajador también ha de recibir el finiquito, es decir, la liquidación de conceptos que ya ha generado pero aún no ha cobrado; como las vacaciones devengadas pero no disfrutadas, horas extra realizadas pero aún no saldadas o días de salario tras la última nómina, entre otros.
Las causas por las que una empresa puede aplicar un despido objetivo
Las causas del despido objetivo se recogen en el artículo 52 del Estatuto de los Trabajadores.
Por un lado, se habla de la ineptitud sobrevenida, es decir, la incapacidad de un empleado para realizar alguna tarea. En este caso, no hay mala intención por parte de la persona contratada, sino que no es lo suficientemente capaz para desempeñar el oficio o no ha sabido adaptarse a modificaciones técnicas.
Para que pueda haber un despido por causas objetivas por inadaptación, la empresa debe haber ofrecido previamente un curso donde se enseñen las nuevas labores a desempeñar. Además, ese periodo de formación se considera trabajado, por lo que no se deja de percibir el salario.
La adaptación tiene una duración, como mínimo, y según la ley, transcurridos los dos meses (60 días). Por otro lado, un empresario puede optar al despido objetivo por causas económicas si prevé pérdidas o si registra un nivel inferior de ingresos a lo habitual.






