

La Armada española ya activó un plan estratégico para extender la vida útil de sus cazas Harrier y garantizar la operatividad del portaaeronaves Juan Carlos I. El Ministerio de Defensa confirmó que España recibirá cinco aviones Harrier completos procedentes de Estados Unidos para utilizarlos como fuente de repuestos y mantenimiento.
La operación busca mantener la capacidad aérea embarcada española hasta 2032, una fecha considerada crítica por la Armada. Según explicó el almirante Gonzalo Sanz Alisedo, segundo jefe del Estado Mayor de la Armada, “no estamos dispuestos a perder nuestra capacidad áerea”.
La decisión llega en un contexto marcado por la retirada progresiva de los Harrier en Estados Unidos y el proceso de transición internacional hacia modelos más modernos como el F-35B. Mientras tanto, España busca sostener la operatividad de su flota actual y reforzar la industria nacional vinculada al mantenimiento militar.

Defensa confirma la llegada de cinco Harrier completos desde Estados Unidos
La secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, confirmó en el Senado que el Gobierno ya avanzó con la adquisición de piezas y repuestos para mantener operativos los Harrier españoles hasta 2032. Según señaló, “Hemos conseguido ya que pueda estar operativa hasta 2032 mediante la adquisición de repuestos y el fortalecimiento de las capacidades de la industria nacional”.
De acuerdo con la información revelada, España recibirá inicialmente “cinco aparatos Harrier AV-8B completos, no piezas sueltas”. Aunque llegarán desmontados por cuestiones logísticas, el objetivo es aprovecharlos para asegurar el suministro de componentes críticos para la flota actual.
La Armada considera que mantener activa la aviación embarcada es una prioridad estratégica. El Harrier continúa siendo una pieza central para el portaaeronaves Juan Carlos I y para las capacidades militares españolas en operaciones navales internacionales.
El plan de España para mantener operativos los Harrier hasta 2032
La estrategia española pasa por extender al máximo la vida útil de los AV-8B Harrier. Según explicó el almirante Gonzalo Sanz Alisedo, será necesario recurrir a “la compra de repuestos a Estados Unidos e Italia, los otros dos operadores de la mítica aeronave”.
Además, la Armada busca potenciar la participación de la industria nacional. El propio Sanz Alisedo aseguró que “esta puede ser una oportunidad para que la industria radicada en España se pueda convertir en cabecera técnica con capacidad para mantener el Harrier volando todo el tiempo que podamos”.
El plan también incluye trabajos de mantenimiento y modernización junto a Airbus. En 2025, la Armada acordó una modificación del contrato de mantenimiento para ampliar las horas de revisión y reparación de los cazas.

Qué pasará con el Juan Carlos I y el futuro de la aviación naval española
La llegada de los Harrier permitirá mantener operativa la defensa aérea naval española mientras se analiza el futuro relevo del Juan Carlos I. El texto señala que adquirir estos aviones “permite mantener la defensa aérea durante unos años hasta que se modernice el sistema con un nuevo portaviones”.
Sin embargo, el reemplazo del actual buque insignia no llegará pronto. Según la información publicada, “esto todavía no está previsto y no se acometerá hasta por lo menos el año 2040”.
España quedará además como uno de los últimos operadores mundiales del Harrier. Estados Unidos retirará oficialmente el modelo este 3 de junio tras medio siglo en servicio, mientras Italia continuará operándolo solo unos años más antes de completar la transición al F-35B.


