

En España, obtener el carnet de conducir implica superar un examen teórico tan exigente como el práctico. No se trata solo de memorizar señales o normas, sino de adquirir criterios de seguridad vial que permitan anticipar riesgos y proteger a los usuarios más vulnerables de la vía pública, como los peatones.
Sin embargo, una vez aprobado el permiso tipo B, muchos conductores tienden a relajar esas normas aprendidas. Entre las conductas que se repiten con frecuencia figura un gesto aparentemente inofensivo, pero que la Dirección General de Tráfico (DGT) desaconseja de forma expresa por su potencial peligro.

La señal al volante que la DGT desaconseja por motivos de seguridad
Se trata de hacer señales con la mano o con el brazo desde el coche para indicar a un peatón que puede cruzar por un paso de cebra. Aunque la intención suele ser cordial, esta práctica puede provocar situaciones de riesgo grave, especialmente en vías con varios carriles o tráfico en sentido contrario.
La advertencia ha vuelto a ganar visibilidad tras la difusión de un vídeo de la Autoescuela Mikel en redes sociales. En él, el responsable de la institución recuerda que este tipo de gestos no garantizan la seguridad del peatón y pueden generar una falsa sensación de control sobre el tráfico.
Según explica el instructor, la conducta correcta es detener el vehículo por completo y no realizar ningún gesto adicional. De este modo, se evita influir en la decisión del peatón y se reduce la posibilidad de que cruce sin comprobar si otros vehículos también se han detenido.
Por qué este gesto puede provocar un atropello
El problema de hacer señales desde el coche es que el conductor solo controla su propio vehículo. No puede garantizar que otros coches, motocicletas o bicicletas que circulen por carriles contiguos o en sentido contrario vayan a detenerse.
“Imagínate que les haces la seña para que crucen y, al mismo tiempo, llega otro coche en sentido contrario. Es posible que no les permitan pasar y que, lamentablemente, acaben atropellándoles”, advierte el instructor en el vídeo difundido en TikTok.
Este tipo de situaciones se dan con especial frecuencia en entornos urbanos, donde el tráfico es denso y las decisiones se toman en segundos. La DGT insiste en que cualquier gesto que condicione el comportamiento del peatón puede aumentar el riesgo, ya que introduce un factor de confusión en un momento crítico.
Qué recomienda el manual de conducción para evitar atropellos
El Manual del Conductor de la DGT es claro al respecto. En el apartado dedicado a seguridad en pasos de peatones, se señala que los conductores no deben realizar señales con el brazo para indicar el cruce, ya que existe un riesgo significativo de atropello por parte de otros usuarios de la vía.
Además, el manual recuerda la importancia de moderar la velocidad al aproximarse a pasos peatonales, autobuses detenidos, zonas escolares o áreas recreativas. En estos entornos, la presencia de peatones es más probable y las distracciones pueden tener consecuencias graves.
La recomendación oficial es que el vehículo se detenga completamente antes del paso de peatones y que sea la persona peatona quien decida si es seguro cruzar. De este modo, se respeta su autonomía y se evita inducir a una acción que podría resultar peligrosa.

Atención especial a peatones distraídos
Otro punto que subraya la DGT es la necesidad de extremar la precaución con peatones que utilizan el teléfono móvil. La distracción al caminar o al cruzar la calzada reduce la percepción del riesgo y aumenta la probabilidad de accidentes.
En estos casos, el conductor debe anticiparse, reducir la velocidad y estar preparado para detenerse por completo, incluso si el peatón no ha iniciado todavía el cruce. La prevención, recuerda Tráfico, es clave para reducir la siniestralidad urbana.
Aunque pueda parecer un detalle menor, evitar gestos al volante y seguir las recomendaciones del manual de conducción forma parte de una conducción responsable. En materia de seguridad vial, una buena intención no siempre es suficiente. Lo que marca la diferencia es respetar las normas pensadas para proteger vidas.




