

Uno de los grandes problemas que enfrenta España es la despoblación, especialmente en las áreas rurales. Este éxodo hacia las grandes ciudades ha llevado a que, en muchos pueblos y regiones profundas, la pirámide de edad de la población se estreche en la base y se ensanche en la parte superior, lo que se traduce en la falta de servicios y oportunidades en estas zonas.
En este contexto es que El Recuenco, un pequeño pueblo de 80 vecinos localizado en el medio de Guadalajara, se ha convertido en un ejemplo para la lucha contra la despoblación en la España vaciada. Allí, un joven ingeniero llamado Enrique Collada se ha convertido en un fenómeno de redes sociales, ya que decidió abandonar su empresa y su carrera como ingeniero para mudarse al pueblo donde vivieron su padre y su abuelo.
Collada, conocido en redes como “Kike”, no creció en el pueblo que hoy gobierna, sino que Recuenco fue el típico lugar de fin de semana, verano y desconexión. “Yo nunca había vivido aquí, es el pueblo de mi abuelo y mi padre”, ha explicado en conversación con El Español de Castilla-La Mancha.
Sin embargo, el tiempo y su implicación en asociaciones juveniles, como el proyecto “Rumbo Rural”, cambiaron su mirada sobre El Recuenco. “Te das cuenta de que faltan muchas cosas y que solo podrás disfrutar de este lugar si sigue habiendo gente”, confesó. A partir de entonces, decidió hacer un cambio con sus propias manos.

La historia del joven de 28 años que es alcalde de un pueblo de la España vacía
Por otro lado, su entrada en la política municipal no se puede explicar por una carrera en un partido convencional, sino por una ausencia de relevo. El equipo gubernamental encabezado por la regidora María del Pilar Blanco Chacón decidió no continuar y nadie parecía dispuesto a presentarse a los comicios en mayo de 2023.
“Le dije a una amiga que si nos presentábamos y dijimos: Bueno, pues para adelante, nos toca gobernar a nosotros ahora”, recordó. “Los que no te aprecian no quieren que te presentes y los que sí te quieren tampoco”, explicó sobre la constitución de una oposición ineseparada para él.
Sin embargo, para el ingeniero no tiene sentido hablar del futuro del pueblo si nadie está dispuesto a dar un paso al frente. Kike estudió ingeniería informática y de telecomunicaciones en la Universidad CEU San Pablo de Madrid y logró graduarse en 2019. Tras sus primeros pasos como ingeniero en el mercado laboral, el deber político y la necesidad de levantar el pueblo lo hicieron cambiar el rumbo de su vida.
“Me fui de mi empresa y me di de alta de autónomo para poder vivir en El Recuenco”, señaló. Los ingresos económicos de Collada provienen exclusivamente de su trabajo fuera del Ayuntamiento porque el cargo de alcalde no está remunerado.

¿Qué es lo que necesita el pueblo para prosperar?
“Probablemente, si se cobrase, hay muy pocos vecinos y es fácil ganar las elecciones; entonces es posible que los incentivos de cierta gente fueran intereses económicos”, razonó, a lo que añadió: “Antes que cobrar, prefiero que nos den más recursos para tener más profesionales que ayuden a gestionar todo esto”.
“Aunque parezca que hay pocas personas, hay muchos retos de urbanismo, de medioambiente y demás. Tenemos un monte de 7.000 hectáreas y es impresionante todo lo que hay que gestionar”, aclaró al referirse a su limitación sobre dedicarse a la política y compatibilizarlo con un empleo remunerado.
Una de las losas que reducen el crecimiento de pueblos como El Recuenco es la falta de oportunidades laborales. Sin embargo, Collada cree que ese juicio se da porque “solo se tiene en cuenta el empleo por cuenta ajena”. En este sentido, pone el foco en la falta de emprendimiento entre la población nacional. “En casi todos los pueblos de aquí, quienes suelen emprender son inmigrantes del este de Europa o de Latinoamérica”, apunta.
Esa mentalidad de muchos españoles que buscan un contrato choca con la realidad de las comarcas rurales donde el trabajo pasa por montar un proyecto propio e independiente. Entonces, parece que la falta de estructuras e incentivos oculta al emprendimiento como una opción digna y posible.




