

El grupo de investigación de Química Agrícola de la Universidad de Alicante (UA) ha obtenido un sustrato a partir de los restos de Posidonia oceanica, una planta marina fanerógama endémica del mar Mediterráneo, que se utilizó para mejorar el sabor y aroma del tomate.
El estudio fue publicado por la unidad de comunicación de la Universidad de Alicante (UA) el 23 de octubre. Allí, los investigadores concluyeron que el sustrato obtenido sirve como medio de cultivo para especies hortícolas y mejora las propiedades organolépticas de frutos como el tomate, incluidos el sabor y el aroma.
Cómo se extrae el sustrato de planta marina para mejorar las propiedades del tomate
Según explican los especialistas en la nota, el procedimiento de extracción de sustrato consiste en seleccionar los restos de la planta marina, limpiarlos y lavarlos con agua. Esto permite reducir las sales superficiales y retirar la arena antes de que secar y triturar los trozos de Posidonia oceanica.
Posteriormente, se mezclan con una sustancia inerte que mejora la textura, aireación y retención de agua del tomate. Este procedimiento es especialmente útil en un contexto de pérdida de sabor y propiedades de los cultivos masivos.

En este sentido, el investigador Borja Ferrández explica que, actualmente, los agricultores recurren de forma más frecuente al cultivo en invernadero sobre sustratos.
No obstante, uno de los desafíos fundamentales para el sector de la agricultura es que la turba, que se consolida como el material de referencia del sector, presenta graves problemas medioambientales y de sostenibilidad.
En ese contexto, la posibilidad de emplear los restos de la planta marina Posidonio oceanica se presenta como una oportunidad por sus beneficios para la actividad del sector.
Los beneficios de utilizar una planta marina para mejorar el aroma del tomate
El sustrato de Posidonia oceanica obtenido por los investigadores de la Universidad de Alicante funciona como una alternativa de origen natural a la turba, uno de los materiales más utilizados en la fabricación de sustratos agrícolas.
Incluso, este componente orgánico y esponjoso resulta muy perjudicial para los sumideros de carbono, además de que libera grandes cantidades de gases de efecto invernadero, según explica la nota de prensa de la universidad.
Entre los principales beneficios de emplear Posidonia oceanica se encuentra su procedimiento de fabricación, debido a que prescinde de añadidos químicos. Además, la extracción del sustrato consiste en un método expeditivo que puede realizarse al cabo de unos pocos días.
Por el contrario, los métodos de compostaje requieren de largos tiempos de fabricación, debido a que pueden extenderse meses o incluso demorar un año.

Hasta ahora, se consideraba que incorporar más de un 30% del residuo de esta planta marina generaba problemas de salinidad que podían dañar a las plantas. Sin embargo, la nueva formulación descubierta por la Universidad de Alicante demuestra que se puede emplear una proporción muy supererior a la considerada hasta el momento, sin que afecte o dañe al cultivo de tomate.
Asimismo, el tratamiento permite conservar los compuestos naturales de la planta marina, incluidos aquellos con actividad bioactiva.
“Estos compuestos contribuyen a que el sustrato actúe como un medio de cultivo activo, capaz de favorecer la disponibilidad progresiva de nutrientes, ayuda a estabilizar el pH en la zona de las raíces y estimula en la planta la síntesis de los azúcares y compuestos volátiles responsables del sabor y el aroma del fruto”, subraya el investigador Borja Ferrández.
En este contexto, el descubrimiento se enmarca en un proyecto de la UA que busca aprovechar los residuos secundarios resultantes de Posidonia oceanica como sustrato de cultivo.



