

En julio de 2026, Argentina se debate entre dos realidades paralelas: la pasión que despierta el Mundial y la cruda presión sobre el bolsillo. Según el último Monitor de Opinión Pública de Zentrix, la sociedad interpreta el evento deportivo más importante del año no solo como una competencia, sino como un fenómeno de “distracción” frente a una economía que no da tregua.
Ante la pregunta de si el Mundial distrae a la sociedad de las preocupaciones económicas, los datos son contundentes: el 23,3% afirma que sí y un 56,8% considera que lo hace “parcialmente”. En total, 8 de cada 10 argentinos reconocen el peso del fútbol como un factor que desvía la atención de los problemas de fondo.
La mirada cambia ligeramente según el color político. Los votantes de la oposición son más propensos a ver el torneo como una maniobra distractiva (28,1% de “Sí” rotundo), mientras que entre los votantes de Javier Milei, el escepticismo es mayor: un 23,2% cree que el Mundial no logra ocultar la realidad económica.

De este modo, queda evidenciado que el Ejecutivo puede catalizar los problemas coyunturales a través del “efecto Mundial” y, de este modo, aplicar políticas impopulares en términos sociales, así como aprovechó la distracción del partido entre la Selección y Jordania para anunciar la renuncia del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni.
¿Puede la Scaloneta salvar el humor social?
A pesar de la mística que rodea a la Selección Argentina, el informe de Zentrix sugiere que el “efecto bienestar” tiene un techo bajo. Solo el 20,7% de los encuestados cree que un buen desempeño de la Albiceleste mejoraría el humor social. La gran mayoría (56%) sostiene que esto ocurriría solo “parcialmente”, y un 21,2% es tajante: nada de lo que pase en la cancha cambiará el ánimo de la calle.
- Votantes oficialistas: el 31,4% tiene fe en que los éxitos deportivos alivien el malestar social.
- Votantes opositores: solo el 13,7% comparte esa visión, reflejando que para este sector el deterioro económico es demasiado profundo como para ser compensado por un gol.
El trasfondo: un salario que no alcanza
El escepticismo sobre el Mundial no es casual. El informe de Zentrix muestra que el contexto es de un “malestar estructural”:
- El 86,1% de los argentinos asegura que su salario está perdiendo la pulseada con la inflación, una cifra que se mantiene en niveles máximos desde marzo.
- El 45,3% de la población no llega a cubrir sus gastos mensuales más allá del día 20.
- La preocupación por la Corrupción (51,3%) y los Ingresos/Salarios (48,2%) domina el diagnóstico social, por encima de cualquier otra variable.
Los datos son concluyentes: el malestar económico dejó de ser coyuntural para convertirse en una “experiencia social estructurante”. En este escenario, el Mundial de 2026 funciona como un respiro necesario, pero insuficiente.
Aunque la pelota ruede y la atención se mude a los estadios, la brecha entre la “macro” y la vida cotidiana parece ser un obstáculo que ni siquiera el mejor desempeño de la Selección Argentina puede saltar por completo. Para el 55,1% de los argentinos, más allá del resultado en el mundial, “lo peor está por venir”.


