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Los idas y vueltas en Estados Unidos en materia arancelaria no echaron por tierra el acuerdo comercial firmado con Argentina, para el cual se esperan revisiones, según pudo confirmar El Cronista.

El acuerdo incluye miles de cambios arancelarios, pero también cambios en legislaciones locales y criterios para incentivar inversiones.

El texto plantea la necesidad de “profundizar la cooperación bilateral en materia de comercio e inversión”.

Aranceles

Estados Unidos se compromete a eliminar los aranceles recíprocos para 1675 productos argentinos. Esto permitirá ganar exportaciones por u$s 1013 millones.

La eliminación es exclusiva para los aranceles vigentes, actualmente en un mínimo global de 10% fijado por el presidente estadounidense Donald Trump tras el revés de la Corte Suprema que eliminó los impuestos en el Día de la Liberación.

No alcanza a otros gravámenes, como el del aluminio y el acero (al 50% por ser considerados en la sección 232 de seguridad nacional), la madera y ciertos tipos de muebles (10% y 25%, respectivamente) o el cobre (50%).

Según observó Analytica, 1360 posiciones (el 81% del total) tienen ‘candados’ de uso específico para no tener arancel. Esto hace que el impacto comercial agregado sea mucho más acotado de lo que sugiere el número total de productos.

Por su parte, Argentina eliminará 221 aranceles de maquinaria, material de transporte, dispositivos médicos y químicos, y bajará al 2% el arancel de otras 20 posiciones, principalmente autopartes.

Carne

En paralelo al acuerdo se negoció la ampliación a 100.000 toneladas el acceso preferencial a la carne bovina argentina, 80.000 toneladas más que el año pasado y explicaría exportaciones por u$s 800 millones. Este segmento se encuentra vigente ya que fue puesto en marcha por un decreto de Trump.

Esto plantea una ventaja contra uno de los grandes competidores, Brasil, que tiene un cupo de 65.000 toneladas. Por sobre esa cuota, el arancel es del 26,4%.

“Argentina tiene una ventaja relativa en el acceso al mercado estadounidense. Cabe recordar que nuestras exportaciones de carne bovina hacia ese mercado representan el 2,8% del total exportado a ese país, con un promedio anual en torno a los u$s 190 millones en los últimos años”, agregaron desde Analytica.

El “232”

Estados Unidos se comprometió a revisar la sección 232, que sanciona con aranceles del 50% a productos considerados estratégicos o que afectan a la seguridad nacional, como es el caso del acero.

Donald Trump y Javier Milei en Davos
Donald Trump y Javier Milei en Davos

En torno al 7,5% de las exportaciones argentinas en los últimos 5 años fueron de aluminio y sus manufacturas—unos u$s 510 millones anuales, la tercera categoría más relevante—, mientras que el hierro y el acero representaron cerca del 2,1%, con exportaciones promedio en torno a u$s 143 millones anuales

Los ganadores

Entre los ganadores del acuerdo están los minerales críticos para la industria de defensa y tecnológica estadounidense como litio, grafito, cobalto y manganeso, entre otros. Estos están alcanzados por un acuerdo específico de promoción de desarrollo con Estados Unidos.

Sin embargo, prácticamente la totalidad de las exportaciones de minerales hacia EE.UU. son de oro, producto que no está alcanzado por la eliminación de aranceles.

Los productos farmacéuticos que están patentados en los Estados Unidos también se verán beneficiados, en especial los genéricos. Las exportaciones de productos farmacéuticos representaron el 0,7% del total de las exportaciones hacia los EE.UU. en los últimos años, u$s 48 millones promedio por año, informó Analytica.

Los productos químicos limitados al uso farmacéutico y de medicamentos genéricos, como gases industriales, ácidos e hidróxido de sodio, que representaron el 2,6% de las exportaciones argentinas a EE.UU., con un promedio anual de unos u$s 177 millones.

Los agroalimentos, como la yerba mate, el té verde y negro y diversas especias —que en conjunto explicaron alrededor del 0,9% de las exportaciones argentinas a EE.UU. en los últimos años—, además de algunas frutas y derivados.

Quedaron fuera del régimen las peras, manzanas y cítricos, así como cereales y productos lácteos. Se incluyen nichos muy específicos como membrillos, frutas tropicales y jugos de frutas, con exclusión del jugo de limón.

Se incluyeron maderas exóticas y tropicales, aunque se excluyó al pino, y se sumaron insumos industriales para la aeronáutica civil.

No arancelarias

Además, se compromete a eliminar las licencias no automáticas. Para vehículos, carnes y otros productos agrícolas, Argentina pondrá cuotas de importación, mientras que incluye previsiones para el comercio digital y “establece un marco seguro y favorable para las startups, fintech y empresas tecnológicas” y se compromete a adoptar estándares modernos en propiedad intelectual y profundizar la desburocratización.

A través de su Banco de Importaciones y Exportaciones y la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional, Estados Unidos brindará asistencia financiera para inversiones e importaciones de sus compañías que operen en el país.

Argentina se compromete a dar acceso preferencial a las exportaciones estadounidenses de medicamentos, productos químicos, maquinaria, productos de tecnologías de la información, dispositivos médicos, vehículos automotores y una amplia gama de productos agrícolas.

Ambos países se comprometen a mejorar las condiciones recíprocas de acceso bilateral al mercado para el comercio de carne vacuna.

Argentina se compromete a bajar las barreras no arancelarias, incluyendo las licencias de importación. También a no requerir formalidades consulares para las exportaciones estadounidenses hacia Argentina y a eliminar gradualmente el impuesto a la importación para los productos estadounidenses.

Argentina deberá alinearse con normas internacionales para facilitar el comercio y permitirá el ingreso de productos estadounidenses que cumplan con normas aplicables de EE. UU. o internacionales, reglamentos técnicos estadounidenses o procedimientos de evaluación de conformidad de EE. UU. o internacionales, sin exigir requisitos adicionales de evaluación.

En propiedad intelectual pide que Argentina mejore sus estándares y combata los grandes centros con bienes falsificados, entre los que destacaba a la feria de La Salada.

Argentina abre su mercado al ganado vivo estadounidense y se compromete a dejar ingresar carne aviar en un año y a no aplicar restricciones de productos que usen términos con quesos y carnes.

“Ambos países trabajarán conjuntamente para abordar barreras no arancelarias que afecten el comercio de alimentos y productos agrícolas”, subraya el acuerdo.

El acuerdo sostiene que Argentina debe comprometerse a no importar bienes producidos mediante trabajo forzoso u obligatorio y que fortalecerá la legislación laboral.

En materia medioambiental, plantea combatir la tala ilegal y fomentar un uso eficiente de los recursos, incluidos los minerales críticos.

Argentina reforzará la cooperación con Estados Unidos para combatir políticas y prácticas no orientadas al mercado por parte de otros países. Ambos países también se han comprometido a identificar herramientas para alinear enfoques en control de exportaciones, seguridad de inversiones, evasión de aranceles y otros temas relevantes”, plantea el marco.

Insiste en la inversión en minerales críticos y propone trabajar en conjunto para estabilizar el comercio global de soja.

Argentina deberá abordar “cuestiones distorsivas” de sus empresas estatales y revisar los subsidios industriales que puedan afectar la relación bilateral.

El país deberá reconocer a Estados Unidos como jurisdicción adecuada para la ley argentina para la transferencia de datos personales y no deberá discriminar los servicios y productos digitales estadounidenses.