El verano financiero de 2026 transcurre bajo una calma que pocos hubieran pronosticado tiempo atrás. La “paz cambiaria” se instaló en la City porteña como la nueva normalidad, sostenida por un esquema de política monetaria que logró domar la volatilidad y comprimir la brecha a niveles históricos.

En este escenario, el mercado ya no discute saltos abruptos, sino la sintonía fina del sendero que recorrerá la divisa en los próximos meses.

Para consolidar esta estabilidad, el Gobierno implementó semanas atrás una actualización en su estrategia de administración del tipo de cambio: dejó atrás el esquema rígido para dar paso a un sistema de bandas de flotación administrada, las cuales se ajustan indexadas a la inflación pasada. El objetivo del Banco Central es evitar una apreciación cambiaria real que reste competitividad a la economía, pero sin validar devaluaciones que vuelvan a fogonear los precios internos.

En este marco de expectativas ancladas, llegó el último informe de LatinFocus, correspondiente a febrero, que releva las proyecciones de más de 40 consultoras y bancos nacionales e internacionales. El consenso de los analistas trazó la hoja de ruta de la divisa norteamericana para lo que resta del año, validando en gran medida la estrategia oficial de deslizamiento controlado.

Según el promedio de las estimaciones de los expertos, el tipo de cambio oficial mayorista finalizaría el 2026 en $1728,6. Esta cifra implica que el mercado espera una depreciación continua y gradual del peso, alineada con la inflación proyectada, descartando escenarios disruptivos o correcciones bruscas del valor de la moneda en el corto plazo.

El relevamiento pone sobre la mesa la foto actual del mercado, caracterizada por una convergencia inédita entre las distintas cotizaciones. Al cierre de la semana pasada, el 6 de febrero (fecha en la que cerró el informe), el dólar mayorista cotizó a $1.432,9, marcando una apreciación intermensual del 2,4% en términos reales, producto de que la inflación corrió levemente por encima del movimiento de la divisa.

Sin embargo, el dato que más sorprende a los operadores es el comportamiento del mercado paralelo. El “blue” y los financieros se negociaron en torno a los $1.435 el mismo día, mostrando una apreciación intermensual del 5,9%. Esto deja una brecha cambiaria virtualmente inexistente, un fenómeno que facilita la operatoria comercial y financiera y que el Gobierno celebra como uno de sus mayores logros de gestión.

El informe de LatinFocus advierte, no obstante, que se prevé que ambos tipos de cambio “se debiliten hacia finales de año” para acompañar el ritmo de los precios. La lógica detrás de este movimiento sería mantener el tipo de cambio real en niveles que no asfixien a los exportadores, una variable clave ahora que la sequía de divisas parece ser cosa del pasado.

Individual Forecasts20262027
4intelligence1,5551,620
ABECEB1,7621,948
Aldazabal1,8322,095
Allianz1,6501,700
Analytica Consultora1,676-
Aurum Valores1,8502,000
Balanz Capital1,7752,024
Banco de Galicia1,6211,881
Banco Supervielle1,8692,034
Barclays Capital1,335-
BBVA Research1,7551,994
C&T Asesores1,6231,766
Capital Economics1,8002,100
Citigroup Global Mkts1,7762,060
Credicorp Capital1,5901,535
E2 Economia1,7001,700
Eco Go1,6471,860
Ecolatina1,8002,100
Econométrica1,610-
Econosignal Deloitte1,7002,000
Econviews1,8002,050
EIU1,7091,972
EMFI1,6771,816
Empiria Consultores2,0012,210
Equilibra1,835-
FIEL1,6661,899
Fitch Ratings1,7792,011
Fitch Solutions1,7001,900
FMyA1,7791,918
Invecq Consulting2,0002,400
Itaú Unibanco1,7001,900
JPMorgan1,600-
LCG1,8331,991
MAP1,7791,937
MAPFRE Economics2,1412,667
Moody’s Analytics1,6411,783
OJF & Asociados1,7471,979
Oxford Economics1,8592,465
Pezco Economics1,4821,513
Quantum Finanzas1,610-
S&P Global Ratings1,6681,835
Santander1,7001,836
Standard Chartered1,6901,577
UBS1,7001,900
VDC Consultora1,7651,975

Mirando un poco más allá, el panel de expertos también se animó a proyectar el escenario para el próximo año. Para finales de 2027, el consenso ubica al dólar en $1947,4. Esta proyección a mediano plazo sugiere que la salida del cepo y la normalización macroeconómica continuarían su curso sin sobresaltos, consolidando un esquema de flotación más libre pero sin explosiones.

La lectura que hacen los bancos de inversión y las consultoras locales es que el BCRA mantendrá su política de “crawling peg” o microdevaluaciones dentro de las nuevas bandas establecidas. La autoridad monetaria parece sentirse cómoda con este nivel de tipo de cambio, que hoy no es percibido como atrasado por el mercado, gracias a la baja sustancial del denominado “Costo Argentino” y la desregulación de la economía.

Así, la encuesta de febrero confirma que el temor a una “espiralización cambiaria” desapareció del radar de los inversores. Con un dólar paralelo que hoy vale prácticamente lo mismo que el oficial y un sendero de precios previsible hacia los $1.728 para diciembre, la atención de las empresas y los ahorristas empieza a migrar desde la pantalla del dólar hacia la economía real y las tasas de interés.