El ministro del Interior, Diego Santilli, tiene pendiente más reuniones con gobernadores en esta última semana de negociaciones antes de que comience a correr el reloj de las extraordinarias y dejó para el final dos provincias clave que terminarán de inclinar la balanza, mientras todavía la Mesa Política Nacional define qué hacer con el planteo de los aliados por el capítulo fiscal de la reforma laboral.
Según pudo saber El Cronista, el cronograma de bilaterales interrumpida por la agenda del funcionario con el presidente Javier Milei en Mar del Plata continuará con visitas a Corrientes y Misiones. En la lista de enero 2026, ya se anotó a Chubut, Chaco, Mendoza, San Juan, Salta Neuquén, Entre Ríos y Río Negro -aunque esta última no cuenta con representación parlamentaria nacional-.
Por un lado, el gobernador Juan Pablo Valdés, hermano del exmandatario provincial y actual senador provincial, Gustavo Valdés, tiene especial influencia en la Cámara alta, donde controlan tres bancas correntinas: el jefe de bloque de la UCR, Eduardo Vischi; Mercedes Valenzuela y Carlos “Camau” Espínola, quien comparte bloque de Provincias Unidas junto a la cordobesa Alejandra Vigo.

Además, en Diputados controlan el voto de Ignacio Diógenes González, quien ya tuvo un gesto contundente con el oficialismo al no adherirse al bloque de PU y, en cambio, sumarse a la UCR, lo cual contribuyó para empatar la tercera fuerza. De todos modos, fue más bien fue un movimiento para mantener presencia de Valdés en el ala radical que mayormente conduce el mendocino Alfredo Cornejo en la Cámara baja.
La relación entre Corrientes y La Libertad Avanza había comenzado con una alianza contundente hasta el período electoral del 2025, donde “Camau” Espínola se enfrentó con el armado de la lista violeta de la presidenta del partido, Karina Milei. Como consecuencia, el oficialismo correntino funcionó como opositor en gran parte del año pasado, e incluso votó a favor de las iniciativas opositoras por Discapacidad, Universidades y Jubilaciones.
Ahora, la relación política volvió a recomponerse, e incluso Santilli ya mantuvo un primer encuentro con Gustavo Valdés durante el primer round de reuniones con gobernadores, luego de que él asista a la foto federal con el jefe de Estado en Casa Rosada. No obstante, su alianza no significa un puente asegurado, a diferencia de otros mandatarios, y la garantía por el proyecto laboral no está a simple vista.
Juan Pablo ”entiende que es necesaria una reforma laboral pero no va a apoyar nada que vaya en contra de los derechos de los trabajadores”, aseguraron fuentes provinciales en diálogo con El Cronista al ser consultados por la postura del oficialismo correntino. En el Senado, con “Camau” y Vischi al frente, la provincia se apunta a conformar el ala de 44 abroquelados contra el peronismo, pero la clave estará en el articulado.

Por otra parte, en Misiones la alianza es más rígida. El Frente Renovador de la Concordia, el espacio que lidera Carlos Rovira, siempre actuó como jugador independiente, pero durante los últimos meses se alistó junto a Salta, en Innovación Federal, a apoyar todas las iniciativas de Milei en el Congreso.
En el Senado, el gobernador Hugo Passalacqua controla dos bancas: la de Carlos Omar Arce y Sonia Rojas Decut, mientras que en Diputados hacen peso cuatro bancas con Alberto Arrúa, Oscar Herrera, Yamila Ruíz y Daniel Vancsik, en IF. El acuerdo político está anudado al punto que incluso apoyaron las medidas más polémicas, que no prosperaron, como la derogación de las leyes de emergencia en Discapacidad y Universidades en el Presupuesto.
El compromiso para acompañar las medidas se lo llevó Santilli durante su primer visita el año pasado, donde visitó tanto a Passalaqcua como a Rovira, pero también hay cuestiones del territorio que volverán a discutir, como la reactivación de los convenios firmados para la financiación de obras, las deudas de la caja previsional no transferidas y la crisis de Instituto Nacional de Yerba Mate.
En este marco, desde la Nación todavía aguardan definir cómo proceder frente a los planteos de los gobernadores aliados por el capítulo fiscal y la baja de la alícuota del impuesto a las Ganancias, el tributo que es 60% coparticipable. La medida, que generó preocupación en las provincias por la eventual caída en la recaudación local, todavía no está saldada.

Según pudo saber El Cronista, este lunes, en la reunión de la Mesa Política Nacional, el tema fue abordado con la participación del ministro de Economía, Luis Caputo, pero no hubo una conclusión sobre cómo proceder. Los mandatarios piden que el impacto se postergue hasta el 2027, y la llave la tendrá el Palacio de Hacienda.
De no conseguir un acuerdo para el 10 de febrero, cuando planean ir al recinto, el articulado de la Reforma Laboral podría exponerse a varias posiciones divididas.







