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Importar por primera vez puede parecer una operación sencilla, especialmente desde que dejaron de regir algunos de los sistemas de autorización previa que durante años complicaron el comercio exterior.
De todas maneras, una compra en el extranjero no termina cuando se confirma el pedido: antes de que la mercadería llegue al país, hay que resolver una serie de trámites y verificar que el producto pueda ingresar sin demoras ni costos inesperados.
El primer paso es entender qué exige ARCA para operar como importador y qué controles deben revisarse antes de pagarle al proveedor.
La CUIT, la clave fiscal, la situación impositiva, la inscripción aduanera y la clasificación de la mercadería forman parte de un proceso que conviene ordenar desde el comienzo.
Qué cambió en el régimen de importaciones
La eliminación de las SIRA y del SEDI redujo las instancias de autorización y de información previa que existían para determinadas operaciones.
En particular, el Gobierno derogó el SEDI en febrero de 2025 porque consideró que había cumplido su objetivo de reunir información estadística anticipada sobre las importaciones.
Esto no significa que importar haya quedado liberado de controles. La mercadería todavía debe ser declarada correctamente, ubicarse en una posición arancelaria, pagar los tributos correspondientes y cumplir las exigencias de la Aduana y de otros organismos cuando el producto lo requiera.
Qué necesitás para registrarte como importador
El primer requisito es contar con una CUIT activa. La CUIL y la CDI no reemplazan a la CUIT cuando una persona o empresa pretende operar como importadora en nombre propio.

También es necesario tener una clave fiscal con nivel de seguridad 3. Puede obtenerse mediante la aplicación móvil de ARCA, con el DNI argentino y la validación de identidad, o de manera presencial en una dependencia del organismo. La clave fiscal nivel 2, que puede gestionarse a través del homebanking, no alcanza para completar todos los trámites vinculados con la inscripción aduanera.
El contribuyente debe tener, además, una condición impositiva compatible con la actividad. ARCA contempla la inscripción en IVA y Ganancias o, cuando corresponda, en el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes. Por lo tanto, no es obligatorio ser responsable inscripto para registrarse como importador.
La elección del régimen impositivo tiene consecuencias prácticas. Una persona responsable inscripta puede computar, de acuerdo con las reglas del impuesto, el IVA abonado en la importación como crédito fiscal.
En el monotributo, ese mecanismo no funciona de la misma manera. Por eso, quienes planean importar de forma habitual deberían analizar previamente la frecuencia de las operaciones, el volumen de las compras y el margen de rentabilidad.
ARCA también exige que los datos biométricos estén registrados en el Sistema Registral.
La aplicación móvil permite obtener una clave fiscal nivel 3 mediante la validación de identidad, pero el sistema puede requerir igualmente información o documentación adicional según el caso.
Cómo se realiza el alta ante ARCA
El trámite se gestiona desde el Sistema Registral, dentro de los Registros Especiales Aduaneros. El procedimiento contempla una etapa de inicio y otra de confirmación del alta.
Uno por uno, los pasos clave:
- Ingresar al sitio de ARCA con clave fiscal nivel 3.
- Acceder a “Registros Especiales”, luego a “Registro Aduanero” y seleccionar la opción correspondiente a los perfiles de importadores y exportadores.
- Iniciar el trámite y elegir el perfil “Importador o Exportador”.
- Verificar que estén cumplidos los requisitos generales, entre ellos la inscripción impositiva correspondiente, los datos biométricos registrados y la ausencia de determinadas causales de inhabilitación.
- Contar con el alta en el Sistema de Comunicación y Notificación Electrónica Aduanera, conocido como SICNEA, y en el Sistema Informático de Trámites Aduaneros, conocido como SITA.
- Presentar la documentación complementaria que solicite el sistema. Según el caso, puede requerirse el certificado de antecedentes penales y otra documentación relacionada con la persona o la sociedad.
- Confirmar el alta dentro del plazo previsto. Si el trámite queda incompleto o no se confirma a tiempo, puede archivarse y será necesario iniciarlo nuevamente.
Los requisitos particulares dependen del tipo de operador. La documentación de una persona humana no necesariamente coincide con la que debe presentar una sociedad.

En el caso de las personas jurídicas, ARCA puede solicitar información sobre los socios, los directores, los administradores y los integrantes de los órganos de fiscalización.
Si el importador es una sociedad, ARCA puede solicitar el estatuto o contrato social, la documentación que acredita quiénes son sus autoridades y los datos de sus socios.
Los papeles exigidos pueden variar según el tipo de sociedad y el trámite, por lo que no todas las empresas deben presentar exactamente la misma documentación.
El domicilio especial aduanero
El domicilio especial aduanero requiere una aclaración. La página general de ARCA sobre Registros Especiales Aduaneros describe un procedimiento que incluye los formularios F.420/D y F.420/R. Sin embargo, el manual específico de los perfiles de importadores y exportadores indica que esos operadores están exceptuados de declarar y asociar domicilios especiales aduaneros, y que pueden declarar en cualquier aduana del país.
Por esa diferencia entre los instructivos oficiales, no conviene presentar la constitución de un domicilio especial aduanero como un requisito obligatorio para todos los nuevos importadores. El sistema y el tipo de perfil determinarán si esa gestión corresponde en cada caso.
¿Es obligatorio contratar un despachante de aduana?
El importador puede presentar la declaración aduanera por su cuenta o autorizar a otra persona o empresa para que lo haga en su nombre.
De todos modos, para una primera operación suele ser conveniente contar con un despachante. Este profesional puede ayudar a clasificar la mercadería, preparar la documentación, calcular los impuestos y resolver las observaciones que formule la Aduana.
Qué revisar antes de hacer la primera compra
El alta como importador no habilita automáticamente el ingreso de cualquier producto. Antes de pagarle al proveedor hay que verificar si la mercadería puede ingresar, qué documentación necesita y cuánto costará realmente la operación.
La posición arancelaria
Cada producto debe ubicarse en una posición de la Nomenclatura Común del Mercosur, conocida como NCM. Esa clasificación determina los derechos de importación, la tasa de estadística, el IVA, otros tributos y la posible exigencia de permisos o certificaciones.
Una clasificación incorrecta puede provocar diferencias de impuestos, demoras, multas o dificultades para liberar la mercadería. Por eso, la posición arancelaria debe definirse antes de cerrar la compra y no cuando el envío ya llegó al país.
Los permisos y controles
Según el producto, pueden intervenir organismos como ANMAT, SENASA, INTI u otras dependencias. También pueden existir requisitos sanitarios, técnicos, de seguridad, etiquetado o certificación.
La inscripción como importador no reemplaza esas autorizaciones. Un producto puede estar permitido para importar, pero requerir un trámite adicional antes de su despacho.
El costo total
El precio informado por el proveedor es solo una parte del costo final ya que deben contemplarse el flete internacional, el seguro, los derechos de importación, la tasa de estadística, el IVA, otros tributos, los gastos portuarios o aeroportuarios, el almacenaje, los honorarios profesionales y el transporte hasta el destino final.
Además, hay que definir el Incoterm, la modalidad de transporte y la documentación que deberá entregar el proveedor. Una compra que parece rentable al observar únicamente el precio de origen puede dejar de serlo después de sumar todos los gastos.
La documentación comercial
La factura comercial debe describir la mercadería de manera precisa e incluir cantidades, valores, país de origen y condiciones de venta. Esa información debe coincidir con el embalaje y con los productos efectivamente enviados.
Las diferencias entre la factura, el listado de bultos y la mercadería pueden provocar observaciones, rectificaciones y costos adicionales.
Las restricciones del rubro
Los alimentos, medicamentos, cosméticos, productos médicos, semillas, animales, sustancias químicas, armas y determinados bienes tecnológicos pueden estar sujetos a controles especiales.
Antes de comprar, hay que verificar si existen registros, habilitaciones, certificados o condiciones específicas de almacenamiento. Estos requisitos pueden ser determinantes para saber si la operación es viable.
Courier: cuándo puede utilizarse
El régimen de courier permite importar determinados envíos de hasta USD 3.000 de valor FOB, de acuerdo con las condiciones previstas por la normativa. Para los bienes adquiridos para uso personal, los primeros USD 400 por envío no pagan derechos de importación, aunque sí corresponde abonar el IVA.

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En julio de 2026, el Gobierno también actualizó el régimen de envíos internacionales por Correo Argentino. La modalidad permite envíos de hasta USD 3.000 de valor FOB, con hasta tres unidades de la misma especie y sin finalidad comercial.
El courier puede ser útil para una compra personal o para probar un producto en pequeña escala. No reemplaza la operatoria del régimen general cuando existe una actividad comercial recurrente, una finalidad de reventa o un volumen que supera las condiciones del sistema simplificado.
Los errores más frecuentes al importar
Los problemas suelen aparecer antes de que la mercadería salga del país de origen.
Entre los errores más comunes se encuentran iniciar el trámite sin tener la CUIT activa o la clave fiscal nivel 3, no completar el alta en SICNEA y SITA, no presentar a tiempo los antecedentes o la documentación complementaria y clasificar mal el producto.
También es común comprar sin verificar si interviene otro organismo, calcular la rentabilidad solo sobre el precio del proveedor o utilizar courier para una operación comercial que corresponde tramitar por el régimen general.
Para importar, la inscripción es solo el comienzo
Para importar por el régimen general hay que contar con CUIT, clave fiscal nivel 3, inscripción impositiva compatible, datos registrales actualizados y el perfil aduanero correspondiente en ARCA.
El fin de los sistemas de autorización y de información previa redujo trámites, pero no eliminó la obligación de declarar correctamente la mercadería, pagar los tributos y cumplir las regulaciones específicas.
La decisión más importante se toma antes de pagarle al proveedor.
La clasificación arancelaria, los permisos, los costos logísticos y la documentación pueden definir si una compra resulta rentable o se transforma en una operación costosa y demorada.
Para una primera importación, contar con asesoramiento de un despachante o de un especialista en comercio exterior puede evitar errores difíciles de corregir después.



