

En el marco de la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo General San Martín, Javier Milei encabezó un acto en el que vinculó el legado sanmartiniano con la actual disputa por la soberanía en Malvinas. Habló como jefe de Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
El Presidente citó textualmente al Libertador para justificar la firmeza de su política exterior: “Cuando la patria está en peligro, todo está permitido excepto no defenderla”, recordó, atribuyendo esa frase a San Martín como guía de la acción de gobierno.
A partir de esa cita, Milei repasó las medidas anunciadas la semana pasada contra los proyectos petroleros que consideró ilegales en aguas de Malvinas. Mencionó un decreto para agilizar sanciones y un proyecto de ley que ampliará su alcance.
Según explicó, la nueva normativa impedirá que las empresas vinculadas a la explotación de recursos en la cuenca malvinense contraten con el Estado ni con privados en la Argentina. También prevé la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.
El Presidente informó que ya se abrieron procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan en la zona sin autorización argentina. Además, se presentó una denuncia penal por un proyecto con una licencia atribuida al Reino Unido.
Milei destacó que varias de las principales empresas de servicios petroleros del mundo ya se pronunciaron a favor del reclamo argentino y no participarán en proyectos en el territorio en disputa. Atribuyó ese respaldo a la solidez económica lograda por su gestión.
Fue en ese tramo donde el mandatario pidió a la oposición que acompañe los proyectos que el Ejecutivo enviará al Congreso en los próximos días. Insistió en que la causa Malvinas debe estar por encima de las diferencias partidarias.
“No es de un gobierno, ni de un partido, con esto no puede haber grieta alguna”, afirmó, en un llamado directo a la unidad de todo el arco político frente al tema.
“La causa Malvinas no es de un gobierno, ni de un partido, con esto no puede haber grieta alguna”
Milei sostuvo que el ejemplo de San Martín demuestra que la soberanía se construye con acción, no con discursos. Señaló que el Libertador cruzó los Andes con logística y disciplina, enfrentando incluso a sectores locales que operaban a favor de intereses extranjeros.
En ese sentido, trazó un paralelismo entre quienes en el pasado favorecían a la corona española y quienes hoy, según dijo, actúan en favor de los intereses británicos en el conflicto por las islas.
El Presidente remarcó que la política de su gobierno en materia de hidrocarburos, con el RIGI y la reforma de la ley respectiva, fortaleció la posición negociadora argentina frente a la disputa por los recursos del Atlántico Sur.

Argumentó que sin el crecimiento económico logrado, la Argentina no tendría hoy herramientas económicas y diplomáticas para sostener su reclamo, y quedaría relegada a repetir demandas sin respaldo internacional, como en gestiones anteriores.
Hacia el final del discurso, Milei ligó el homenaje al sable corvo de San Martín con la memoria de los combatientes de 1982, entre ellos diez granaderos, a quienes definió como herederos directos del espíritu sanmartiniano.
El acto se realizó en la sede del Museo, donde desde febrero se exhibe de forma libre y gratuita el sable del Libertador, tras la polémica decisión de devolverlo a la custodia del regimiento..


