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Federico Sturzenegger confirmó que en junio enviará al Congreso un proyecto de desregulación inmobiliaria, que tendrá por objetivo bajar costos en las operaciones de compraventa y ampliar la competencia en el sector.

Según precisó el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, apuntan a “eliminar trabas” que actualmente encarecen estas operaciones.

El anuncio lo hizo en el marco del Data Day 4, el evento organizado por Reporte Inmobiliario en la Universidad Católica Argentina (UCA). Allí aseguró que el objetivo principal es ampliar la competencia y reducir el peso del Estado en las transacciones privadas.

Hacia un mercado “más libre y competitivo”

Durante su exposición, Sturzenegger aseguró que la estructura actual de los colegios profesionales representa un “problema” para el mercado cuando excede su función de control de matrícula.

Según el ministro, estas instituciones suelen fijar aranceles mínimos y restricciones que impiden que un profesional pueda cobrar menos por sus servicios, generando distorsiones que terminan siendo trasladadas al precio final.

“El problema no es la existencia de los colegios en sí, sino cuando usan el poder del Estado para fijar condiciones que no responden al mercado”, planteó. Cuestionó además la imposición de honorarios mínimos, la obligatoriedad de matriculación y la existencia de barreras de entrada que limitan la competencia.

El Cronista

En ese sentido, con críticas directas a lo que definió como “privilegios creados por ley”, confirmó que enviarán un paquete legislativo con temas de desregulación en junio.

La intención oficial es avanzar hacia un mercado “más libre, dinámico y competitivo”, donde “los servicios se valoren por su calidad y no por imposiciones legales”, remarcó.

Las claves del proyecto de desregulación inmobiliaria

Si bien el Gobierno todavía no difundió el proyecto, según anticipó el ministro, la iniciativa legislativa no solo se limitará a la actividad de los brokers, sino que apuntará a eliminar lo que llamó "costos ocultos" del desarrollo inmobiliario. En este sentido, se destacan varios puntos clave:

  • Desregulación del corretaje: se buscará permitir nuevos modelos de negocios y eliminar la obligatoriedad de aranceles fijos para fomentar la competencia entre profesionales.
  • Reducción de cargas administrativas: simplificar los procesos de escrituración y eliminar tasas que hoy actúan como un impuesto indirecto sobre la propiedad.
  • Ley de defensa de la competencia: definirá con mayor precisión qué pueden hacer y qué no los colegios profesionales. “Va a ser una batalla importante, porque hay intereses que se han consolidado durante años”, dijo Sturzenegger.

El futuro del crédito hipotecario: la expansión que prevé Sturzenegger

Otro de los puntos a los que se refirió el funcionario fue la situación del crédito hipotecario. Proyectó una expansión significativa del financiamiento en los próximos 10 años.

Según explicó, hoy los bancos operan con el dinero transaccional que representan apenas entre el 12% y el 15% del PBI, “muy lejos de países como Chile, donde superan el 80%”. Esa diferencia, explicó, responde a un problema de incentivos “porque las personas no depositan sus ahorros en el sistema financiero”.

“Con la baja de la inflación, los bancos van a tener que cambiar su negocio. Van a salir a buscar el ahorro de los argentinos”, planteó.

El proyecto de desregulación inmobiliaria del Gobierno. (foto: archivo).
El proyecto de desregulación inmobiliaria del Gobierno. (foto: archivo).

Según dijo, los argentinos tienen más de u$s 200.000 millones fuera del sistema financiero local. “Si una parte de esos fondos regresa, el impacto sobre el crédito podría ser significativo ya que más depósitos de largo plazo permiten más préstamos de largo plazo”, expresó.

En ese esquema, los créditos ajustados por UVA seguirán siendo el instrumento central, con tasas reales que podrían ubicarse en niveles internacionales. “El día que los bancos ofrezcan rendimientos atractivos para el ahorro, va a haber mucho más fondeo. Y eso se va a transformar en crédito hipotecario”, aseguró Sturzenegger.

En esa línea, dado que el stock de hipotecas en la Argentina ronda los u$s 5000 millones, “ese número podría multiplicarse por 10 en los próximos años si las personas traen sus dólares”.