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En medio de la creciente presión política y judicial por las denuncias sobre su situación patrimonial, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, buscó sostener una estrategia de silencio público sobre el expediente que lo involucra, aunque anticipó que, una vez concluido el proceso judicial, dará su versión de los hechos. En una extensa entrevista con Alejandro Fantino, en Neura, el funcionario insistió en que evita profundizar sobre la causa para no interferir en la investigación y volvió a respaldarse en el apoyo explícito de Javier Milei, quien en las últimas horas había ratificado su continuidad dentro del Gobierno y asegurado que “no va a ejecutar a una persona honesta”.

Durante la conversación, Adorni planteó que cualquier declaración pública de su parte podría interpretarse como un intento de influir sobre la Justicia debido al cargo que ocupa dentro del Poder Ejecutivo. “No voy a obstruir el trabajo de la Justicia”, repitió en distintos pasajes de la entrevista, al tiempo que sostuvo que el expediente terminará esclareciendo su situación.
El jefe de Gabinete aseguró que, una vez que avance el proceso judicial, romperá el silencio. “Voy a hablar mucho. Todo el dolor y el padecimiento no va a quedar en silencio”, afirmó. En ese marco, vinculó el respaldo de Milei con el conocimiento que el Presidente tendría sobre su situación personal y patrimonial. “Me banca porque sabe la verdad”, señaló.
Las declaraciones llegan en una semana de máxima tensión política para el oficialismo. Horas antes, Milei había respaldado públicamente a su funcionario desde Estados Unidos y aseguró que “tiene todo en orden”, mientras que Patricia Bullrich reclamó que Adorni adelante la presentación de su declaración jurada para despejar sospechas y evitar un mayor desgaste sobre la imagen del Gobierno.
En la entrevista, el funcionario evitó responder sobre aspectos específicos del expediente y remarcó que incluso dentro del oficialismo se fijó como criterio no opinar sobre causas judicializadas. Como antecedente, recordó otros expedientes que involucraron a integrantes del Gobierno y sostuvo que nunca buscaron influir sobre las investigaciones.
Adorni habló sobre las declaraciones de Patricia Bullrich
En otro tramo, Adorni también buscó relativizar las declaraciones de Patricia Bullrich, quien había reclamado públicamente que adelantara la presentación de su declaración jurada para despejar sospechas sobre su patrimonio. El jefe de Gabinete aseguró que la senadora “spoileó” una decisión que ya estaba tomada dentro del oficialismo y negó cualquier malestar con la dirigente.
“Todo el mundo sabía que yo la iba a presentar antes del vencimiento”, sostuvo. Según explicó, la prórroga administrativa de los plazos había extendido la fecha límite habitual y, por ese motivo, ya había comunicado internamente que no esperaría hasta el cierre formal del calendario para exhibir la documentación.
Adorni remarcó además que mantiene una relación política fluida con Bullrich dentro de la mesa política del Gobierno y minimizó el impacto de sus declaraciones públicas. “¿Cómo lo voy a tomar mal?”, señaló, al tiempo que ratificó que presentará la declaración jurada “lo antes posible” para intentar cerrar la polémica.

Durante ese intercambio, Fantino insistió sobre la imposibilidad del funcionario de responder preguntas vinculadas con el expediente judicial, incluso en aspectos administrativos o patrimoniales. Adorni reiteró entonces que no hará comentarios sobre “ningún tema” relacionado con la causa para evitar cualquier interpretación de interferencia sobre el trabajo de la Justicia. “Mi preferencia sería hablarlo, pero lamentablemente no puedo hacerlo”, afirmó.
En ese contexto, la entrevista también quedó atravesada por el clima político y mediático que rodeó la aparición pública del funcionario. Un día antes, Fantino había anticipado que mantendría una conversación con Adorni sin el formato tradicional de confrontación política y cuestionó las críticas que pudiera recibir por el tono del intercambio. El conductor sostuvo que no lo tendría “a indagatoria” y reivindicó su estilo de entrevista basado en la conversación antes que en el cruce directo.

Ya durante el diálogo, Adorni profundizó sobre el impacto personal que le generó el caso y reconoció que el proceso le permitió comprender con mayor dimensión el peso institucional de su cargo. Según explicó, cualquier manifestación pública de un funcionario con poder político puede tener consecuencias sobre expedientes en curso y, por esa razón, insistió en mantener cautela.
“No voy a ejecutar un inocente”, recordó Fantino sobre una de las frases que Milei utilizó para defenderlo públicamente. También destacó el acompañamiento personal del Presidente y afirmó que el respaldo excede las declaraciones públicas. “Me impacta el apoyo desde lo humano y desde lo espiritual que me da”, sostuvo.

El jefe de Gabinete afirmó además que confía tanto en la Justicia como en “el proceso” y reiteró que las acusaciones en su contra terminarán aclaradas. “Soy inocente y se va a comprobar que soy inocente”, resumió.
Adorni habló su futuro político y anticipó que escribirá un libro sobre el escándalo
Más adelante, la conversación derivó hacia el futuro político y personal del jefe de Gabinete una vez terminada su etapa dentro del Gobierno. En ese contexto, Adorni dejó entrever que parte de la experiencia que atraviesa actualmente podría transformarse en material para uno o varios libros.
“Todos tenemos un 10 de diciembre, algunos para asumir y otros para irnos”, reflexionó el funcionario al hablar sobre el carácter transitorio de los cargos públicos y sobre su eventual regreso a la actividad privada una vez concluida su función en el Ejecutivo.
Durante ese intercambio, reveló que ya tenía previsto escribir un libro sobre los primeros años de la administración libertaria incluso antes de que estallara la investigación judicial en su contra. Según contó, originalmente planeaba dejar el Gobierno el 10 de diciembre de 2025 para asumir una banca en la Legislatura porteña y dedicar parte de esa nueva etapa a la escritura.
Adorni sostuvo que el proyecto ya tenía nombre e incluso algunos capítulos redactados. La idea inicial, explicó, era reconstruir aspectos internos de la llegada de Javier Milei al poder, las reuniones previas a las elecciones y la relación personal que construyó con el Presidente antes de convertirse en uno de sus funcionarios más cercanos.
Sin embargo, reconoció que la situación judicial y política que atraviesa actualmente modificó el alcance de ese proyecto. “Claramente, todo esto va a ser parte de un libro”, afirmó, al admitir que el expediente abierto en su contra y el impacto personal del caso terminarán integrándose a futuros textos.
Adorni descartó de manera tajante la posibilidad de renunciar pese a la presión política y judicial que atraviesa. Consultado sobre si alguna vez evaluó dar un paso al costado, el jefe de Gabinete respondió con firmeza: “Jamás”.
El funcionario aseguró que, lejos de recibir pedidos para abandonar el cargo, a diario recibe mensajes de apoyo para que continúe dentro del Gobierno. “Me escriben diciéndome ‘ni en pedo aflojes, dale para adelante, te bancamos’”, relató.
La causa que involucra al funcionario sumó en los últimos días nuevas medidas ordenadas por el juez Ariel Lijo, entre ellas el levantamiento del secreto fiscal y requerimientos vinculados con movimientos patrimoniales y viajes privados. En paralelo, sectores opositores y dirigentes del propio oficialismo comenzaron a presionar para que el funcionario acelere la difusión de documentación patrimonial que permita desactivar la crisis política abierta alrededor del caso.




