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En la previa del viaje de Javier Milei a París, donde participará de una reunión en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el organismo puso bajo la lupa el sistema educativo argentino.

En la edición 2026 de su informe Education at a Glance, el organismo advirtió sobre la escasez de docentes en la escuela secundaria, el rezago en el nivel educativo de la población y las brechas que todavía persisten en materia de educación inicial e ingresos laborales.

Presupuesto para educación

Sobre el financiamiento, según la OCDE, Argentina destinó el equivalente al 4,3% del PBI a educación en 2023, por encima del promedio del organismo, que fue de 4%. Sin embargo, esa comparación corresponde al último año para el que la OCDE cuenta con estadísticas internacionales armonizadas y, por lo tanto, refleja una situación previa al ajuste del gasto público impulsado por Milei.

Desde entonces, la inversión del Estado nacional en educación se redujo de manera significativa. No obstante, todavía no existe un dato consolidado comparable para el total del sistema educativo, ya que las provincias financian la mayor parte del gasto y aún resta conocer su nivel de ejecución para determinar cuánto representa hoy la inversión educativa sobre el PBI.

Según el proyecto de Presupuesto 2027, el gasto en educación de la Administración Nacional representa el 0,77% del PBI, por debajo del 1,41% del PBI que representaba el gasto educativo nacional en 2023.

Falta de docentes

Más allá del financiamiento, uno de los principales llamados de atención del informe es la falta de docentes. Argentina registró un déficit equivalente al 1,7% de los cargos docentes en escuelas secundarias públicas al inicio del ciclo lectivo 2022/23, según la metodología utilizada por la OCDE, que estima las necesidades de contratación antes del comienzo de las clases.

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Fuente: ShutterstockMauricio Toro

El organismo al que Argentina busca incorporarse, señala que el país continúa por debajo del promedio de la OCDE en formación superior. Mientras el 43% de los adultos de entre 25 y 64 años de los países del bloque tiene estudios terciarios completos, en Argentina esa proporción alcanza apenas el 23%. En cambio, el porcentaje de personas cuyo máximo nivel educativo es el secundario o postsecundario no universitario llega al 45%, frente a un promedio del 39% en la OCDE.

El impacto de la educación en los salarios

La menor calificación también se refleja en los ingresos. Según el informe, los trabajadores argentinos con educación secundaria o postsecundaria no terciaria perciben salarios un 20% inferiores al promedio nacional, mientras que quienes no completaron el secundario ganan un 30% menos.

En educación inicial, la cobertura también aparece por debajo de los estándares del organismo. En 2024, el 81% de los niños de entre tres años y el ingreso a la primaria asistía a establecimientos de educación inicial, frente al promedio del 90% de la OCDE. Entre los niños de dos años, la tasa de escolarización era de apenas el 15%, una de las más bajas entre los países relevados.

Estudiantes extranjeros

Por último, el informe señala que Argentina continúa siendo un receptor neto de estudiantes internacionales. En medio de la discusión por el arancelamiento para extranjeros y tras la controversia donde el vocero presidencial Adrián Ravier dijera que casi el 40% de los estudiantes de medicina provienen de otros países, la OCDE pone su granito de arena para aclarar.

Los alumnos extranjeros representan el 3% de la matrícula universitaria, mientras que los argentinos que estudian en el exterior tienen como principales destinos Estados Unidos, España y Perú. Esos datos se acercan más a los que aportó la propia Universidad de Buenos Aires. Son sólo el 2,5% en la UBA en total y el 6% en Medicina.