

El economista Fausto Spotorno sostuvo que el plan económico atraviesa un momento de presión por la debilidad de la actividad, y no por problemas específicos del Ministerio de Economía.
“Mi sensación no es tanto de que pasa algo con el Ministerio de Economía. Lo que sí es cierto es que el programa económico está entrando en un momento de cierta presión, porque la actividad económica mostró señales de debilidad”, explicó en diálogo con Jorge Fontevecchia en radio Perfil.
La consulta surgió en medio de versiones sobre la continuidad del ministro Luis Caputo, tras una reunión de Gabinete en la que expuso el economista de Harvard Alberto Ades, y de especulaciones sobre una dolarización de carteras en 2027.
El economista vinculó la coyuntura con una restricción que la Argentina arrastra hace una década: la dificultad para superar un techo de actividad. Según indicó, el nivel del segundo trimestre coincide con los picos de años anteriores, como 2015 y 2018.
“Al parecer hay como un nivel que le cuesta atravesar, hay un techo que le cuesta atravesar a la actividad económica, y en ese punto estamos ahora, por eso cada paso parece más difícil”, describió.

A ese cuadro le sumó la caída en la demanda de pesos y las restricciones fiscales. Spotorno calculó que el gasto público nacional se ubica en torno a 14,5 puntos del PBI, un piso que al Gobierno le cuesta perforar.
“A partir de estos niveles, recortar más gasto público implica mucho trabajo para lograr pocos resultados”, advirtió. Además, cuestioncó que los anuncios de inversión no se reflejan en los datos: “Si bien los anuncios de inversión son buenos, los datos de inversión son malos”.
El “desgaste” del programa económico
Spotorno planteó cierto “desgaste” del programa económico. Si bien describió que no hubo “una falla inicial”, advirtió que al pasar el tiempo empieza naturalmente a haber una “necesidad de corregirlo”.
“Los planes económicos relativamente buenos como este, tienen su desgaste también, se amortizan con el tiempo, y también tienen un periodo de duración”, señaló.
Según Spotorno, el Gobierno esperaba a esta altura tener una inflación más “domada” y recuperar el control de la política monetaria y fiscal, algo que “no tiene”.
“De hecho, hoy no hay prácticamente posibilidad de manejar la política monetaria y la política fiscal. Toda la discusión de aflojar la política monetaria se choca con la realidad de que la demanda de pesos está en caída y de que cualquier afloje te puede tirar por la borda el programa antinflacionario”, advirtió el economista.
“Te encontrás con estas condiciones de desgaste del programa económico, y encima empezás ya en año electoral, parecería que se adelantó el año electoral y no me extraña que haya estas presiones”, agregó.
Spotorno consideró “un salto demasiado grande” cambiar al ministro o el plan. “Esto de que el ministro de Economía salga a hablar y sea fuerte, para mí es más bien una señal de solidez, de que se siente respaldado en lo que dice”, consideró.
El sorpresivo revuelo por Ades
Consultado por la exposición de Ades ante el Gabinete, Spotorno admitió que le sorprendió el revuelo. Lo describió como un economista “dentro de la ortodoxia económica” y señaló que su palabra pesa más “por su reconocimiento académico”.

Para el economista, la repercusión refleja una frustración por una economía que no arranca. Recordó que Caputo había anticipado “los 18 mejores meses” de la economía argentina y que, en cambio, el país entró en dos trimestres de recesión.
Spotorno sumó un factor externo: tasas de interés de largo plazo en niveles récord. “Eso hace que el costo del capital sea mucho más alto, por lo tanto, hay menos interés en tomar riesgo y menos interés en invertir en Argentina”, explicó.
En el plano local, observó que muchas empresas industriales y comerciales deben transformarse y mencionó una multiplicación de las operaciones de fusiones y adquisiciones, lo que interpretó como una señal de que la economía va “en el sentido correcto”.
Las causas de la recesión y la proyección para 2027
Spotorno atribuyó la recesión a la crisis posterior a la elección bonaerense del año pasado. “Tuviste a final del año pasado un salto del tipo de cambio, un momento de desconfianza (...), a través de eso subieron las tasas de interés”, reconstruyó.
Según su análisis, la suba de tasas provocó una fuerte caída del crédito y el salto del dólar se trasladó a precios recién en el primer trimestre de 2026. Como esa inflación fue inesperada, salarios y jubilaciones no se ajustaron a tiempo.
“El resultado fue una caída importante de los ingresos en términos reales este primer trimestre”, señaló. A eso se sumó el encarecimiento de la energía por la suba del petróleo, que benefició al país por el ingreso de dólares pero perjudicó a la industria.
Hacia adelante, el economista identificó una restricción del lado de la oferta: la demanda interna y el PBI chocan con el mismo techo. Anticipó que la actividad recuperará relativamente rápido el nivel previo y que el crédito mostrará “alguna recuperación, lenta”.
Spotorno proyectó un crecimiento de entre 2,5% y 3% para 2027. Sin embargo, advirtió que las encuestas muestran “prácticamente un empate técnico en todos lados” y remarcó que eso “es lo peor que le puede hacer a la inversión”.

El economista planteó tres escenarios atados al resultado electoral. El pesimista supone un triunfo amplio de Axel Kicillof “con toda la tropa kirchnerista”; el optimista, una victoria oficialista que permita ejecutar las reformas. El base contempla “un Kicillof más moderado” o una elección pareja.
Entre los factores externos, mencionó el impacto de un “súper Niño” en los commodities. “Te generaría ingresos en dólares importantes, porque empujaría mucho el precio de los commodities agrícolas”, explicó, siempre que el fenómeno no dañe la producción local.
Por último, anticipó que muchos ahorristas dolarizarán más sus carteras en 2027. En este sentido recordó lo que ocurrió con el dólar en los años electorales 2019, 2021, 2023 y 2025, y aclaró que esa conducta no responde a que la gente sea “antiestado” o “golpista”.
Incluso ante el riesgo de perder si el escenario juega en contra, señaló que muchos optarán por cubrirse “por si acaso”. “Muchos van a dolarizar más las carteras, si es que ya no lo están haciendo”, concluyó.





