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“Sin educación no hay desarrollo, sin educación no hay crecimiento y sin educación no hay país”. Con esa definición, Hernán de Goñi, director periodístico de El Cronista y moderador del panel “Educación en foco: una mirada federal”, explicó por qué IDEA decidió que el debate educativo deje de ocupar un espacio aislado dentro del Coloquio para ocupar la agenda permanente.

Durante dos días, el Coloquio de IDEA estuvo atravesado por un mismo objetivo: cómo sostener veinte años de crecimiento. La discusión comenzó con la estabilidad macroeconómica, siguió con la apertura de mercados y la llegada de inversiones, pero terminó desembocando en un desafío clave: la educación.

“La buena noticia es que no partimos de cero. Hay un sistema educativo en pie, miles de escuelas que abren todos los días y docentes que trabajan. El desafío es transformar eso en resultados distintos”, planteó al abrir el debate que marcó un cambio de enfoque respecto de discusiones anteriores.

En lugar de volver sobre el diagnóstico de la crisis educativa, IDEA presentó una agenda de trabajo para impulsar reformas de largo plazo que acompañen el proceso de crecimiento económico.

La propuesta pone el foco en recuperar los aprendizajes, fortalecer la alfabetización, revisar la carrera docente, actualizar los diseños curriculares, desarrollar liderazgos en las provincias y construir consensos políticos y sociales que permitan sostener las transformaciones más allá de los cambios de gobierno.

Para Verónica Cipriota, directora ejecutiva de Enseñá por Argentina, el problema ya no pasa por el acceso al sistema educativo sino por su capacidad para enseñar. “Los chicos llegan a la secundaria con aprendizajes muy deficitarios”, advirtió.

Según explicó, “hoy la escuela tiene que responder a muchas batallas para las que no fue creada y entonces no puede cumplir plenamente su objetivo, que es que los chicos aprendan”. Al mismo tiempo, sostuvo que el sistema todavía conserva fortalezas sobre las cuales construir una transformación.

“Las familias siguen mandando a los chicos a la escuela, tenemos docentes comprometidos y escuelas en todo el país. Lo que faltan son las condiciones para que puedan enseñar mejor”, afirmó. Y resumió uno de los conceptos centrales del panel: “No podemos depender de docentes heroicos. Tenemos que construir un sistema donde cualquier docente tenga las herramientas para lograr buenos resultados”.

Más que la escuela

El ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, sostuvo que la crisis educativa debe entenderse como un problema sistémico y dejó una definición que atravesó todo el debate. “La escuela hoy funciona como comedor, como espacio de contención y hasta como salida laboral. Pero dejamos de hablar de aprendizajes”, afirmó.

Para el funcionario, el sistema fue perdiendo progresivamente la capacidad de cumplir la función para la que fue diseñado y hoy esa pérdida alcanza a toda la sociedad. “Nadie puede evadirse del sistema. Incluso quienes van a las mejores escuelas del país reciben una educación por debajo de los estándares internacionales”, sostuvo.

En ese sentido, destacó el plan de alfabetización implementado en Santa Fe y la incorporación de evaluaciones provinciales para medir resultados. “Transformar implica costos, pero también construir capital cognitivo para sostener el crecimiento”, señaló.

La preocupación por el empleo atravesó buena parte del Coloquio. Aunque, el riesgo país y la demora en las inversiones concentra la atención en lo inmediato, la problemática por el déficit en educación es transversal.

Por eso consideró que la estabilidad económica que busca consolidar el Gobierno deberá ir acompañada por una transformación educativa. “Si vamos a pensar la Argentina en términos de estabilidad a veinte años, pensemos qué sistema educativo necesitamos para que eso sea posible”, planteó.

Tanto Cipriota como Goity coincidieron en que el diagnóstico ya está construido y que el desafío pasa ahora por ejecutar las reformas. “El problema no está en lo que sabemos. Lo que nos está costando es transformarlo en acción”, afirmó Cipriota, quien reclamó una mayor participación del sector privado para respaldar técnicamente las reformas y sostenerlas en el tiempo.

Goity, por su parte, sostuvo que transformar el sistema exige asumir costos políticos y construir consensos duraderos. “Administrar no alcanza cuando el sistema no funciona. Hay que conducirlo”, afirmó y puso como ejemplo la política de alfabetización implementada en Santa Fe.