El Gobierno dejó de hablar de proyecciones de 0% de inflación mensual para un determinado mes. Si bien en los discursos oficiales del presidente, Javier Milei, o su ministro de Economía, Luis Caputo, manifiestan que la baja de la inflación sigue siendo la prioridad del mandato, en el mercado comienzan a observar señales de que la baja de la inflación será más gradual, producto de que el equipo económico empezó a ponderar otras variables de la economía, como la actividad.
Hace unos días, Milei compartió en X un video de la cuenta de Neura y puso como comentario: “TREMENDA CLASE EMPÍRICA. Aquí se nota la diferencia entre los que trabajan seriamente, buscando datos y material riguroso, y los brutos que opinan sin fundamento alguno”. El post de Neura aseguraba: “¿Qué hicieron otros países para bajar la inflación? Un análisis de más de 100 casos revela que pocos lo lograron de manera rápida y la mayoría necesitó tiempo, estabilidad y confianza”.
El post de Neura en X que el Presidente considera una “masterclass” contiene un video de la periodista Julieta Tarres que dice lo siguiente: “¿Cómo hicieron otros países para bajar de una inflación de 30 puntos por año a una inflación de 10% o inferior? Un economista de la Universidad de La Plata publicó un paper en el que investigó 108 casos.

El trabajo concluye que el 54% de los países lo logró de forma gradual, el 31% sufrió reversiones breves y un 15% derribó el índice en el corto plazo. En 2 años bajaron la inflación de 30% a 10% Costa Rica en 1975, Israel en 1992 y Nueva Zelanda en 1988. Después, otros países tardaron más años, como Grecia (9 años) o España (11 años). Los casos a tener en cuenta para Argentina, según el paper, son Chile y Colombia, que tardaron 14 y 11 años en bajar la inflación de 30% a un dígito”.
Es decir que el video que comparte Milei como una “tremenda clase empírica” no habla de lo fácil que es exterminar la inflación en menos de 3 años de Gobierno, y llevarla del 211% anual en 2023 a “arrancar con 0% mensual” en agosto de 2026. Tanto Milei como Caputo sostienen públicamente la prioridad de “exterminar” la inflación y de que “colapse”, pero ya no con plazos concretos.
La curiosidad es que el paper al que se hace referencia fue escrito por el economista Fernando Morra, quien fuera viceministro de Economía de Martín Guzmán, durante los primeros años de la gestión de Alberto Fernández. El trabajo se llama “Moderando Inflaciones Moderadas”, escrito por Morra para su tesis de Maestría en Economía.
En la misma línea, a principios de marzo Caputo sumó a su equipo de asesores al uruguayo Ernesto Talvi, ex candidato a presidente de Uruguay y ex canciller durante el gobierno de Luis Lacalle Pou. Automáticamente, las consultoras vieron una señal sobre la baja de la inflación. Los economistas recordaron la exposición de Talvi en noviembre del año pasado en FIEL, en la que recordaba el plan de estabilización de los años noventa en Uruguay, en donde al país vecino le tomó casi 8 años perforar el nivel de 10% anual.

Por más que el Gobierno no lo comunique públicamente, es mejor ver lo que hace el Gobierno, más que lo que dice. En ese sentido, se ven señales de que se pondera la actividad económica, no porque eso signifique dejar de lado el objetivo de bajar la inflación, sino que deja de ser el único. Las últimas medidas del equipo económico en esta línea fueron: volver a acumular reservas (aunque implique emisión monetaria), bajar encajes bancarios, retomar el corredor de tasas, reactivar licitaciones viales y el impulso al crédito de bancos públicos.
Alejandro Werner, ex director del Fondo Monetario Internacional (FMI), opinó en El Cronista Stream cómo ven desde Wall Street que la inflación tarde más en bajar: “Las estabilizaciones exitosas no se hicieron en 4 años, no se suele llegar a una inflación de un dígito así. Argentina va a estar en esos países. Lo importante es que se consolide el marco de políticas, no si la inflación es 14% o 9,5% en 2027. Hay que quitar el mito de que hay que llegar a 1 dígito antes de las elecciones presidenciales; si se está en 15% en noviembre del año que viene, con cuenta de capitales abierta y el sector energético caminando, Argentina tiene un futuro muy positivo”.
El Gobierno no puede controlar el riesgo político, que llaman “riesgo kuka”, dado que no pueden preveer el voto de la población. Pero sí puede hacer algo por el riesgo de la “economía K”, esto es, una economía con sectores a los que les va bien y otros a los que les va mal, lo cual podría provocar descontento social y problemas de apoyo político en las próximas elecciones.
En el presupuesto 2026 enviado por el Poder Ejecutivo al Congreso, la inflación estimada para todo el año era de 10,1%. A marzo ya acumula un alza del 9,4%. El FMI en su último informe elevó las proyecciones para todo el año al 30,4%.


