La segunda etapa de sesiones extraordinarias comenzará este lunes 2 de febrero y correrán hasta fin de mes, y si bien el Gobierno ya está delineando una hoja de ruta para aprobar el temario, el resultado dependerá de las negociaciones que resuelvan durante este último tramo con los gobernadores aliados.
Hay cinco objetivos del presidente Javier Milei para este mes: sancionar la Reforma Laboral, llamado proyecto de “modernización”; sancionar la modificación a la ley de Glaciares; aprobar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea; validar el pliego de Fernando Iglesias como embajador en Bruselas y darle aunque sea “media sanción” al proyecto de Régimen Penal Juvenil para bajar la edad de imputabilidad.
En el Senado, por un lado, tratarán la Reforma Laboral y la de Glaciares, que ya tienen dictamen de comisión desde diciembre y, por tanto, solamente les queda ir al recinto. Las fechas estimativas son entre el 10 y 12 de febrero, para que luego quede en manos de la Cámara de Diputados.
Allí, en tanto, se encargarán de tratar el Régimen Penal Juvenil y el acuerdo con la UE-Mercosur en paralelo. Para eso les resta conformar las comisiones para dictaminar los temas. Según pudo saber El Cronista de fuentes del oficialismo, prevén que esta primera semana de extraordinarias se mantenga inactiva y que recién para el viernes estén las conformaciones listas.
El nombre que barajan para la comisión de Justicia es el del diputado y armador bonaerense Sebastián Pareja, mientras que en la de Familia, Niñez y Juventudes, algún aliado del radicalismo -antes estaba Roxana Reyes, exdiputada de la UCR-. Luego, Legislación Penal ya está confirmada por Laura Rodríguez Machado y Presupuesto y Hacienda por Alberto Benegas Lynch.
Desde el oficialismo se ven obligados a respetar las cuatro comisiones de cuando se dictaminó el régimen penal el año pasado, por eso algunos advierten que se puede ralentizar el proceso. Recién comenzarán el tratamiento la segunda semana de febrero.

Resta ver quién ocupará la presidencia de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, que quedaría para el peronismo, ya que ese lugar estaba bajo el mando de Iglesias. No obstante, el nombre aún no aparece porque no se ponen de acuerdo dentro de la bancada de Germán Martínez, con la interna del peronismo a flor de piel.
La oposición quiso sumar otros dos frentes: uno fue la emergencia ígnea por los incendios de la Patagonia, que fue neutralizado por el Gobierno nacional con un decreto de necesidad y urgencia (DNU) en cuatro de las provincias afectadas -Chubut, Neuquén, La Pampa y Río Negro- publicado este viernes.
El tema fue crucial durante la semana pasada. De no haber atendido a los pedidos de los aliados de esas provincias -todos gobernadores con los que el ministro del Interior, Diego Santilli, se venía reuniendo para profundizar el vínculo durante enero- corrían riesgo de quedarse sin su apoyo para las reformas.
Se trata de Ignacio Torres (Chubut), Rolando Figueroa (Neuquén), Sergio Ziliotto (La Pampa) y Alberto Weretilneck (Río Negro). El único de ellos que no concretó una bilateral con el funcionario fue el pampeño, uno de los más críticos de Milei, que suspendió la reunión con Santilli dos veces y hasta ahora no hubo reprogramación.
En el Gobierno saben que cada voto cuenta, y no podían darse el lujo de que un tema tan delicado como los incendios empantane el terreno de las reformas. No obstante, el camino no está del todo expedito, ya que hay otra carta que la oposición busca jugar: el DNU que amplió las facultades de la Secretaría General de Inteligencia (SIDE), publicado en año nuevo.

Tal como adelantó El Cronista, el plan de los diputados era llevar el tema al recinto en aprovechamiento de la actividad extraordinaria. Si bien desde la Casa Rosada, donde el asesor Santiago Caputo mueve los hilos de la SIDE, descartaron una amenaza en el Congreso por este tema, hay aliados del oficialismo que todavía no garantizaron el respaldo al DNU.
Mientras que desde la UCR no hubo pronunciamiento al respecto, en el PRO, donde el jefe de bloque Cristian Ritondo tiene cercanía con el asesor todoterreno de Milei, alegan que siguen esperando la reglamentación del decreto para ver la letra chica del procedimiento y ahí evaluar su postura. Lo hicieron mediante un comunicado, con predisposición en apoyo a la reforma por DNU, a principios de enero.
La oposición elevó en ese entonces diversos pedidos para conformar la comisión bicameral de Trámite Legislativo y la Inteligencia, pero su demanda nunca fue saldada -en medio del receso parlamentario- y no está en los planes hacerlo. Sin embargo, el plazo para que se expida la comisión de DNU ya venció y, por tanto, las Cámaras ya pueden abocarse sin dictamen.
En el interín, la Mesa Política Nacional está poniendo todos sus esfuerzos en conseguir ante todo la victoria de la reforma laboral. La senadora Patricia Bullrich, quien movilizó una comisión técnica de asesores y ya mantuvo su primer encuentro cara a cara con los representantes de los 44 aliados la semana pasada, tiene prevista otra reunión el próximo miércoles para darles a conocer la respuesta de la Casa Rosada ante los pedidos de modificación.

El Cronista adelantó que ante los cuestionamientos de los aliados por la eventual baja de los recursos coparticipables de las provincias por la reducción del Impuesto a las Ganancias para las empresas -uno de los puntos esenciales del proyecto para bajar el costo laboral-, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo firme su negativa de modificar el capítulo fiscal.
No obstante, Santilli aceleró más reuniones con mandatarios aliados para buscar una compensación de la posible baja. Además de participar de la cumbre en la Casa de Salta con Gustavo Sáenz, Raúl Jalil y Osvaldo Jaldo, también este viernes viajó a Corrientes y mantuvo un encuentro con Juan Pablo Valdés, el sucesor de Gustavo Valdés.

Este no garantizó su apoyo a la Reforma Laboral, pero se mostró predispuesto: “Nos parece altamente positivo que en estos tiempos se discuta la modernización laboral y que podamos tener la seguridad de que los derechos de los trabajadores no se ponen en riesgo”, reconoció.
Además, dijo que iba a hablar con los diputados y senadores la próxima semana para tener una postura definida, con las respuestas de Santilli bajo el brazo. La semana, en este sentido, asoma con empezar concretar definiciones, ya que hasta ahora los cuestionamientos se mantuvieron bajo llave a pedido de Bullrich para que no se revuele la negociación.







