En esta noticia

Tener dólares ahorrados es una forma de resguardo muy extendida entre los argentinos, pero guardarlos no es lo mismo que hacerlos trabajar. Una vez comprados, queda la decisión de qué hacer con ellos: dejarlos en la cuenta o ponerlos a rendir.

La respuesta depende de tres variables:

Según explican Banco Galicia, BBVA y Naranja X, en sus sitios Web, dejar el dinero quieto tiene un costo, aunque no siempre se note a simple vista. La caja de ahorro ofrece disponibilidad inmediata, mientras que el plazo fijo y los fondos comunes de inversión suman rendimiento a cambio de otras condiciones.

Por qué los dólares quietos pierden valor

Aunque sea una moneda considerada estable, el dólar también está sujeto a la inflación de los Estados Unidos. En agosto, el dato en el país del norte fue de 3,4% interanual. Por ello, un dólar de hoy no compra lo mismo que dentro de unos años, y guardarlo en una caja de seguridad o en una caja de ahorro sin movimiento no le suma valor.

Por eso, invertirlo no es solo una forma de hacerlo crecer, sino también de proteger su poder adquisitivo.

Los dólares guardados sin movimiento no generan rendimiento y pierden poder de compra con la inflación de Estados Unidos.
Los dólares guardados sin movimiento no generan rendimiento y pierden poder de compra con la inflación de Estados Unidos. Shutterstock

En ese sentido, BBVA plantea que el principal competidor de un plazo fijo en dólares no es otro instrumento, sino la opción de mantener los ahorros guardados. Naranja X agrega una distinción útil: el dólar protege contra la devaluación del peso, pero por sí solo no rinde, y guardarlo en casa o en una cuenta solo brinda cobertura.

Plazo fijo en dólares: cómo funciona y qué límites tiene

El plazo fijo en dólares es una herramienta simple: se entrega una suma al banco por un período determinado y, al vencimiento, se recupera el capital más un interés pactado desde el comienzo. Eso permite conocer de antemano cuánto se va a ganar y, en general, a mayor plazo, más altas son las tasas. Según Banco Galicia, es la opción indicada para quienes no necesitan el dinero de inmediato, y el plazo mínimo es de 30 días, aunque puede variar según el tipo.

Para calcular los intereses se puede usar una fórmula sencilla: monto a invertir multiplicado por la tasa de interés anual y por el plazo en días, dividido por 365. Para operar, se necesita una caja de ahorro en dólares, de donde se debita el dinero y adonde se acreditan el capital y los intereses, además de ser mayor de 18 años y cliente del banco.

Entre las desventajas, BBVA menciona la baja rentabilidad frente a otras alternativas y la falta de liquidez: en su caso, una vez constituido no permite la cancelación anticipada, por lo que hay que esperar al vencimiento para disponer del dinero.

El plazo fijo en dólares ofrece una renta conocida de antemano, pero exige esperar al vencimiento para disponer del dinero.
El plazo fijo en dólares ofrece una renta conocida de antemano, pero exige esperar al vencimiento para disponer del dinero.

Fondos comunes de inversión: la alternativa con más liquidez

Como alternativa al plazo fijo, los fondos comunes de inversión (FCI) en dólares permiten invertir sin grandes sumas y con bajo riesgo. Banco Galicia cuenta con el Fima Premium Dólares, un fondo de bajo riesgo y liquidez inmediata, en el que los dólares rinden todos los días y pueden retirarse cuando se necesiten.

Los tiempos de rescate dependen del tipo de fondo y pueden ir desde el retiro inmediato hasta 24 o 48 horas. En el caso de los productos de Galicia, alcanza con u$s 100 para empezar, y quienes invierten por primera vez deben abrir una cuenta comitente, que se abre en el momento y no tiene costo.

Naranja X presenta a los FCI en dólares como una tercera vía frente al dilema entre guardar dólares o hacer un plazo fijo en pesos: combinan cobertura cambiaria con rendimiento en moneda dura, y son líquidos y accesibles para quienes no son expertos en finanzas.

Riesgo, rentabilidad y liquidez: cómo elegir

Para comparar bien las alternativas hay que mirar las tres dimensiones a la vez, porque ninguna responde sola la pregunta. En cuanto a liquidez, el dólar guardado puede venderse en cualquier momento, mientras que un plazo fijo tiene vencimiento y rescatarlo antes puede implicar perder los intereses o directamente no poder hacerlo.

La elección también depende del objetivo. Si el dinero se va a necesitar pronto, conviene optar por instrumentos más líquidos; si se puede esperar, los plazos más largos suelen ofrecer mejores rendimientos. Tampoco hace falta pensarlo como una decisión binaria: el ahorro puede distribuirse entre distintos instrumentos según el perfil de cada persona.

En materia de seguridad, los plazos fijos están regulados y supervisados por el Banco Central de la República Argentina (BCRA), mientras que los fondos comunes de inversión dependen de la Comisión Nacional de Valores (CNV). Aun así, toda inversión implica cierto nivel de riesgo y algunas pueden tener implicancias impositivas.