

Patricia Bullrich confirmó este miércoles que el oficialismo y los bloques dialoguistas alcanzaron un acuerdo para postergar una semana la sesión prevista para este jueves en el Senado, una decisión que en los hechos le otorga al presidente Javier Milei un margen adicional para resolver la situación política del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cada vez más cuestionado por la oposición y por sectores aliados tras la controversia generada por su declaración patrimonial.
La senadora, que fue la primera dirigente de La Libertad Avanza en cuestionar públicamente a Adorni por la omisión de más de medio millón de dólares en activos no declarados, quedó en el centro de las negociaciones parlamentarias que derivaron en la suspensión de la sesión prevista para este jueves. Según explicó, la nueva convocatoria quedó fijada para el 25 de junio y allí podrían incorporarse proyectos de interpelación contra el jefe de Gabinete.
“Mañana no va a haber sesión. El día 25 va a haber una sesión donde los bloques opositores, por mayoría, han incorporado un proyecto de interpelación, o varios proyectos de interpelación, y van a ser tratados con otros temas”, afirmó Bullrich durante una entrevista con A24.

La definición llegó después de una jornada de intensas negociaciones en el Senado. La presión sobre Adorni creció durante las últimas semanas luego de que reconociera la existencia de ahorros por más de 500.000 dólares que no habían sido incorporados oportunamente a sus declaraciones patrimoniales. La situación derivó en pedidos de explicaciones, proyectos de interpelación y amenazas de avanzar con una moción de censura.
En ese contexto, los bloques dialoguistas impulsaron una salida transitoria: postergar la sesión prevista para esta semana y otorgar tiempo al Poder Ejecutivo para evaluar los pasos a seguir. Bullrich participó de las conversaciones con distintos espacios opositores y luego informó el resultado del acuerdo.
“Fue un acuerdo porque se levantó la sesión de mañana. Yo informaré ahora al Poder Ejecutivo de esta circunstancia, de lo que está sucediendo. Y veremos qué medidas se toman”, señaló.
Las declaraciones de la legisladora aportaron detalles sobre una negociación que hasta ahora se había desarrollado principalmente puertas adentro. Según explicó, la decisión de aplazar la discusión contó con respaldo amplio dentro de la Cámara alta.
“Esto se aprobó por todos los bloques, inclusive la oposición kirchnerista. Dar esa semana, dar ese tiempo. Y después, tomar una decisión”, sostuvo.
La principal incógnita sigue siendo qué ocurrirá con Adorni. La oposición busca avanzar con una interpelación y algunos sectores ya plantean la posibilidad de impulsar una moción de censura. Consultada sobre ese escenario, Bullrich explicó que ambos pasos están vinculados al resultado de la discusión parlamentaria.
“Si ese proyecto de interpelación tiene una mayoría, tendría una interpelación y eso podría llevar o no a una moción de censura”, indicó, distante.
La senadora evitó pronunciarse sobre una eventual salida del jefe de Gabinete y remarcó que cualquier definición dependerá de la evolución del trámite legislativo. “Eso es en caso de que el proyecto sea aprobado. Primero el proyecto tiene que ser aprobado”, respondió cuando fue consultada sobre la posibilidad de que el Gobierno disponga la salida de Adorni.
La situación expone una creciente tensión dentro de la propia coalición oficialista. Bullrich había marcado otra vez distancia de Adorni -lo hizo desde el estallido del escándalo- días atrás al afirmar que la omisión de los fondos en la declaración jurada constituía “más que un error” y representaba una cuestión de carácter ético. Desde entonces, distintos sectores aliados comenzaron a endurecer su postura y algunos senadores ya anticiparon que podrían acompañar medidas más severas si el Gobierno no ofrece una salida política.
Pese a ello, la legisladora defendió la decisión de Milei de sostener al funcionario. Consultada sobre las razones del Presidente para mantenerlo en el cargo, respondió: “Él considera que no hay razón, que no mintió, o considera que dio una explicación razonable”.

Por ahora, el acuerdo alcanzado en el Senado desactivó una votación que amenazaba con profundizar la crisis política en torno al jefe de Gabinete. Sin embargo, la tregua tiene fecha de vencimiento. El 25 de junio la Cámara alta volverá a reunirse y, si prosperan los proyectos impulsados por la oposición, Adorni podría enfrentar una interpelación que reabra el debate sobre su continuidad en el Gobierno.


