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Donald Trump participó este viernes de una recepción exclusiva organizada por la FIFA en Nueva York, horas antes de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España. Del encuentro también formaron parte Gianni Infantino, dirigentes de la entidad y distintas personalidades invitadas.

Claudio Tapia, presidente de la AFA, estuvo entre los asistentes junto a otros dirigentes del fútbol argentino. El Chiqui pudo estrechar la mano con el mandatario estadounidense en un cruce que combinó protocolo deportivo y gesto político.

Trump aprovechó la ocasión para destacar el nivel de convocatoria del torneo. Aseguró que el Mundial 2026 ya es el certamen con mayor asistencia de público de la historia, con más de 6,5 millones de espectadores en las tribunas.

Según el presidente estadounidense, esa cifra ya supera la concurrencia sumada de las dos ediciones anteriores de la Copa del Mundo. La afirmación se dio en medio de un clima de euforia por la definición del título.

En su diálogo con Tapia, Trump quiso saber si Argentina está en condiciones de repetir la conquista de Qatar 2022. “¿Están para repetir?”, preguntó, en referencia directa a las chances del equipo de Lionel Scaloni de retener la Copa.

El mandatario no ocultó su admiración por Lionel Messi. Se refirió puntualmente a una jugada del capitán argentino ante Inglaterra en semifinales, un partido que la Selección remontó sobre el cierre.

“Vi ese pase que hizo Messi y sé algo de fútbol”, señaló Trump. Y agregó que vio al astro rosarino “bien marcado” antes de resolver hacia la derecha con un remate que definió como “brillante”.

“Estuvo a un cuarto de pulgada de ser perfecto”, completó el presidente estadounidense, en una descripción minuciosa que sorprendió por el detalle técnico dedicado a la acción del capitán argentino.

La polémica de la bandera por Malvinas

El otro tema que sobrevoló la recepción fue la polémica por las Islas Malvinas, reactivada después de la victoria ante Inglaterra. Varios jugadores habían exhibido una bandera con una consigna sobre la soberanía del archipiélago.

Ante ese escenario, la Casa Blanca salió a respaldar explícitamente a los futbolistas argentinos. Andrew Giuliani, asesor de Trump, dijo que los jugadores estaban “plenamente en su derecho” de mostrar ese mensaje tras la clasificación.

“Creemos en los derechos que garantiza la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos”, sostuvo Giuliani al ser consultado por el episodio, apelando a un marco legal estadounidense para justificar la postura.

La controversia por Malvinas ya se había instalado antes del cruce con Inglaterra, a partir de distintas declaraciones vinculadas al histórico reclamo argentino. El triunfo de la Selección le dio nueva visibilidad al tema, y referentes políticos argentinos retomaron el pedido de soberanía en los días posteriores.