En el plano internacional, el Gobierno de Milei está ratificando su alineamiento con Washington. China ha renovado el “swap” con Argentina por un periodo de cinco años. Es una necesidad clave para el Gobierno. De no hacerlo, quedaría en una situación crítica y virtualmente en default.
Beijing, con su “paciencia estratégica”, ha dado una respuesta positiva a Milei y se analiza una posible visita de su hermana Karina a China. Pero al mismo tiempo la suspensión de la visa para entrar a Estados Unidos a funcionarios de una empresa argentina con vínculos chinos que trabaja en la Patagonia es una medida que afecta a la soberanía que debe ejercer el gobierno argentino en su propio territorio. A eso se agrega que en Washington se ha difundido una lista de países que intermedian bienes chinos con terceros, donde está incluida la Argentina.
La ratificación de no permitir en nuestro país los negocios con empresas de origen chino por ser estatales -que son la mayoría-, es otra medida adversa a Beijing. Es así como mientras China renovaba el “swap” en favor de Argentina, recibía de su Gobierno señales y medidas contradictorias. Concretamente, el gobierno argentino ratifica su alineamiento con Estados Unidos, en un contexto en el cual China mira al largo plazo y busca no escalar conflictos.
Respecto al Congreso, tras la derrota de la Ley de Tierras se reunió la mesa política del Gobierno, presidida por Karina Milei, para reordenar las prioridades en el Congreso y en una actitud crítica hacia Federico Sturzenegger, pese al respaldo que mantiene de Milei.

Se acordó dar prioridad al proyecto de Inocencia Fiscal II (que excluye a funcionarios y ex funcionarios como Adorni, de acuerdo a lo que reclama la oposición) el de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, presentado por el presidente ante el país días atrás, y el “Super RIGI”.
Los “aliados” piden en el primer proyecto que se tenga en cuenta a los “buenos contribuyentes”. El proyecto de Ley de Tierras -o lo que ha quedado de él tras fracasar las negociaciones con los gobernadores de Salta, Tucumán y Catamarca, aliados del Gobierno en el Congreso- volverá a ser tratado en comisión.
También se impulsará con prioridad el paquete de “desregulación” que impulsa el ministro Sturzenegger. Se acordó abandonar su estrategia de enviar “leyes ómnibus”, como la llamada “ley hojarasca”, que elimina cientos de leyes. En cambio se optará por enviar leyes cortas y puntuales para evitar críticas a un capítulo en particular que frene la sanción de todo el proyecto.
A su vez, tendrán prioridad el proyecto de ley de defensa de la propiedad privada, sin las partes rechazadas referidas a la venta de tierra y los incendios; la cobertura de los cargos vacantes en la Justicia Federal que llevan causas políticamente sensibles; la ley sobre subsidios a las “zonas frías” del país; y el proyecto para que las sociedades sean manejadas por inteligencia artificial.
A pesar del encuentro de la mesa política presidida por la hermana del presidente -que al manejo político-electoral suma ahora las negociaciones del Congreso- no se logró una foto de unidad para dar una señal hacia la opinión pública.
Al mismo tiempo, avanzan las negociaciones con los diez gobernadores del llamado “Norte Grande”. Lo integran los de Misiones, Formosa, Chaco, Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, San Juan y Catamarca. Se reunieron con el Jefe de Gabinete Diego Santilli, quien les planteó como prioridad las leyes vinculadas con el área fiscal.
Pero los mandatarios provinciales anteponen su propia prioridad: los subsidios. Se planteó que el proyecto de ley para las “zonas frías” podría constituir la primera negociación. En un comunicado, estos gobernadores hicieron público que esta ley debe contemplar “las altas temperaturas de muchos meses del año y la falta de gas, que hace que las provincias del Norte dependan 100% de la electricidad”. Santilli acordó una futura reunión con parte del gobierno nacional para instrumentar lo necesario para avanzar en una reglamentación para dichas zonas.

El martes 18 de agosto se espera una reunión con el ministro de Economía y la secretaria de Energía para definir el tema, pero no está definida la compensación que recibirían estas diez provincias.
La falta de infraestructura fue otro de los temas planteados. El Gobierno no tiene una política coherente: avanza en algunas, como San Juan, con la cual acordó transferirle las tres rutas nacionales que pasan por su territorio; en otras opta por incrementar fondos adicionales para terminar obras, y en determinados casos se realizan inversiones directas.
El diálogo comienza pero se complica avanzar en el actual contexto. Frente al aumento del riesgo país, la Casa Rosada quiere dar señales de que está en capacidad de generar acuerdos políticos y el Congreso es el ámbito que los inversores mirarán con prioridad.
En lo político, el peronismo da señales de unificación. Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa se reunieron para analizar una estrategia electoral conjunta y comenzar a discutir la integración de las listas de candidatos nacionales.
Parecen haber tomado consciencia de que un peronismo unido se torna en una fuerza competitiva para enfrentar al oficialismo en las elecciones de octubre de 2027. En realidad Máximo representa políticamente a su madre, Cristina. Pero la negociación para un eventual acuerdo todavía no ha comenzado.
A su vez, el encuentro del ex presidente Mauricio Macri con la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, parece ir en la misma dirección: aglutinar el voto de centroderecha en apoyo de la reelección de Milei.
En conclusión, Milei comienza a ser medido por los inversores más por su efectividad como negociador político, que por su eficiencia en el uso de la motosierra.









